En plena tormenta por la denuncia al entonces rector Fernando Suárez por plagio y el caso Cifuentes (acusada por la obtención irregular de un Máster universitario), Javier Ramos, actual rector de la Universidad Rey Juan Carlos, ha tenido la difícil misión de limpiar la crisis reputacional que sufrió la universidad. Fuera de micrófono nos confiesa que en aquella época daba vergüenza decir que estudiabas en la URJC. Ocho años después y con dos legislaturas a su espalda, el rector de una de las universidades públicas más jóvenes de España nos habla –en clave liberal o así me suena la música– de nuevos retos: la financiación universitaria, la amenaza de la Formación Profesional o la entrada en el campo de juego de la IA.








