Juan Santiago, presidente de Acade, tuvo la difícil misión de suceder al mítico Jesús Núñez (probablemente el mayor empresario de la educación de nuestro país, que le ha aupado a ocupar el puesto 23 de las mayores fortunas de España, según Forbes) al frente de la patronal de la educación privada. Y lo hizo en pleno cisma de la organización cuando unas docenas de centros privados decidieron salir de Acade, a cuenta de que varios miembros de la directiva de la patronal privada fueron adjudicatarios de centros concertados. Según los centros disidentes (que constituyeron Cicae), esto generaba un conflicto de intereses incompatible con los principios fundacionales de la patronal privada.






