Sara Jiménez es mujer y gitana. Dos ingredientes para tenerlo un poquito más difícil. Ella lo sabe y por eso habla con firmeza. Pero también sabe que es una de las pocas mujeres gitanas que tuvo una oportunidad para formarse. O supo aprovecharla, o las dos cosas… Oportunidad que la aupó hasta ser diputada nacional de Ciudadanos en la anterior Legislatura y ahora estar al frente de la mayor entidad defensora de los derechos del pueblo gitano, con más de mil empleados y con una crecimiento espectacular en los últimos años.





