La vicedecana de Investigación de la Facultad de Empresa y Comunicación de la UNIR recuerda a las familias que «hay que ser coherentes y predicar con el ejemplo», tras la publicación de un estudio en el que los adolescentes se quejan de que sus padres les controlen las horas de uso del teléfono, pese a que muchos de ellos abusan más de las redes sociales.




