¿Estamos robando el planeta a los niños?

A mediados del pasado mes de mayo Jane Goodall, reconocida y premiada en todo el mundo por su dedicación al estudio de los chimpancés y a la defensa de la vida salvaje, visitó nuestro país para recordarnos que “la verdadera crisis mundial no es económica, sino ambiental”.

El pasado 14 de mayo, la doctora Jane Goodall –distinguida con más de 90 premios internacionales, incluido el Príncipe de Asturias de Investigación 2003 por una vida consagrada al estudio y conservación de la vida salvaje de los chimpancés– dio una conferencia en el Jardín Botánico de Madrid, en la que la gran mayoría de los asistentes eran jóvenes, un público por el que la primatóloga siente debilidad. “En mis viajes por el mundo me tropezaba con muchos jóvenes sin esperanza, deprimidos o indiferentes, hablaba con ellos y me daba cuenta de que compartían una idea: vosotros –los adultos, los gobiernos, las multinacionales…– habéis comprometido nuestro futuro y nosotros no podemos hacer nada”. Así nació la iniciativa Roots & Shoots –raíces y brotes–, que cuenta actualmente con más de 8.000 grupos en casi 100 países en los que chicos y chicas de todas las edades llevan a cabo proyectos de aprendizaje que fomentan el respeto y la compasión por todos los seres vivos, al mismo tiempo que motivan a actuar para mejorar las cosa.

Sabiduría y compasión

Si somos los seres vivos más inteligentes, ¿por qué destruimos el mundo? “Porque hemos perdido la sabiduría que, a mi entender, es la conexión entre el intelecto y el corazón. Ésa es la base de la compasión o empatía y nuestra tarea es volver a fortalecer ese vínculo”, explica Goodall.

Según la primatóloga, esa sabiduría aún puede observarse en los pueblos indígenas, que toman sus decisiones pensando en el futuro de sus hijos y no, como nosotros, en lo que pasará hoy y me afectará ahora. “Necesitamos un sistema diferente que no implique el dinero como valor. La caza ilegal, la explotación maderera y la extracción de minerales mueven mucho dinero y, aunque la gente que vive en estos contextos sabe que cuando cortan un árbol están destruyendo su entorno, luchan para alimentar a su familia y, si tienen que hacerlo, lo harán. Por lo tanto, es tan necesario luchar contra la pobreza de estas aldeas como por la conservación del entorno en el que viven los grandes primates”. Por ello, una de las propuestas del Instituto Jane Goodall España es la campaña de reciclado de móviles para facilitar su envío gratuito MOVILízate, la selva te llama. De esta manera se pretende disminuir la demanda de coltán –mineral que se extrae en su mayoría de la cuenca del Congo– y recaudar fondos para la conservación en esta zona, uno de los últimos reductos de los grandes primates en el mundo.

Cada decisión cuenta

Hay una frase que dice que no hemos heredado el planeta de nuestros padres, sino que lo hemos tomado prestado de nuestros hijos. Sin embargo, la doctora Goodall cree que esa frase no es cierta: “Lo hemos robado, porque los préstamos se devuelven y nosotros no lo vamos a hacer”. Entonces, ¿qué podemos hacer?

Entre las líneas de actuación posibles, Jane Goodall señaló la compensación por las emisiones de carbono de los países desarrollados, la implantación de energías renovables y el desarrollo sostenible, pero también que cada persona, cada día tome pequeñas decisiones que contribuyan a equilibrar la balanza. “Si cada uno de nosotros pasara un poco más de tiempo pensando cada opción del día –qué comer, dónde comprar la ropa…–, el futuro sería más alentador para los niños. ¿Estamos listos para pagar un poco más por el mundo de nuestros hijos?”

La charla de la admirada primatóloga comenzó con el saludo de los chimpancés y acabó con más de la mitad del auditorio subido en el escenario ante la llamada de Goodall a todos los jóvenes implicados en proyectos de conservación. Después se quedó mirando a los pocos que quedaban sentados y preguntó: “A los que estáis ahí, ¿no os gustaría estar aquí?”

La madrina del Año Internacional del Gorila respondió con especial cariño a un niño que, temeroso de resultar “ridículo”, preguntó cuál era su chimpancé favorito. Tras nombrar al primero en perder el miedo a acercarse a ella y a alguno más, añadió: “No es en absoluto una pregunta ridícula, pues me ha permitido hablar de mis amigos”.

Ideas del Instituto Jane goodall para cambiar el mundo

MOVILízate, la selva te llama. Descarga en www.janegoodall.es la etiqueta prefranqueada para enviar gratis tu móvil. Las personas, escuelas u organizaciones que reúnan más de 30 pueden solicitar una recogida gratuita en el 902 92 96 05. El IJG regalará un apadrinamiento Chimpamig@s anual por cada uno de los envíos.

Biodiverciudad. Se trata de un programa educativo para que los niños descubran la biodiversidad que se encuentra en los parques y zonas verdes de sus ciudades. Para ello se organizan talleres y excursiones gratuitas los fines de semana y existe una página web (www.biodiverciudad.org) de difusión del proyecto que aporta material de apoyo para casa o para el cole sobre el entorno.

Ecoviajeros. Es un programa de ecoturismo responsable que trabaja en las líneas de desarrollo, protección del entorno, sensibilización e intercambio cultural, dentro del marco del comercio justo, en misiones de formación, recogida de datos o trabajo físico (www.ecoviajeros.org).

Roots & Shoots. Una oportunidad de actuación para que las familias, especialmente los jóvenes y niños, aprendan qué problemas afectan a nuestras comunidades locales y globales y cómo diseñar, liderar e implementar iniciativas para resolverlos. “He visto cómo el programa ha cambiado la vida a familias enteras”, comentó Goodall.

El eterno debate de la jornada escolar

El debate sobre la jornada escolar continua o partida no atiende (vaya alivio) a razones ideológicas. Tampoco parece que la pedagogía tenga vela en este entierro: ni una ni otra pueden alardear de base científica que demuestre sus supuestos beneficios para el rendimiento de los alumnos. En uno de los temas estrella de todo inicio de curso, el protagonista absoluto es el tiempo, que en este caso nos descubre su rostro más neutral y silencioso.

De un lado los profesores, que legítimamente luchan por mejorar sus condiciones laborales (en esencia, comer en casa mientras otean un horizonte vespertino alejado de pizarras y pupitres). Del otro, padres y madres sometidos a horarios de trabajo que no casan bien con el cerrojo temprano en los colegios de sus hijos.

A la vista del informe que cada septiembre publica la Confederación Española de Asociaciones de Madres y Padres (Ceapa), el panorama estatal a la hora de optar por una de las dos opciones en la escuela pública no puede ser más dispar. Hablamos de Infantil y Primaria, ya que, con la excepción de Cataluña y (en menor medida) la Comunidad Valenciana, la Secundaria suele ser feudo absoluto de la jornada continua.

En un extremo encontramos a aquellas regiones cuyos alumnos sólo acuden a clase por las mañanas. Son Canarias, Extremadura y, salvo contadísimas excepciones, Murcia. La jornada continua cuenta también con amplias mayorías en los colegios de Baleares (86%), Andalucía (80%), Asturias (80%), Castilla-La Mancha (78%) y Galicia (60%).

Por su parte, en Aragón, Cataluña y la Comunidad Valenciana las respectivas leyes son tajantes respecto a la obligatoriedad de repartir la carga lectiva entre mañana y tarde. Euskadi y Navarra presentan porcentajes de centros donde está implantada la jornada partida que superan el 95%. Les siguen Cantabria (84%), Madrid (82%), La Rioja (62%) y Castilla y León (60%).

Algunas consejerías tratan de ahorrar quebraderos de cabeza a los progenitores con hijos que acuden a colegios donde existe jornada continua mediante servicios de comedor y actividades extraescolares que tienen lugar en el mismo recinto escolar. En caso contrario, no queda otra que recurrir a abuelos, otros allegados o el servicio doméstico para que acudan al rescate.

Las claves de la hiperactividad

  • Entre un 5% y un 8% de la población infantil en España padece TDAH, según los últimos estudios realizados por la Federación Española de Asociaciones de ayuda al TDAH, siendo una de las causas más frecuentes de fracaso escolar y problemas sociales en la niñez.
  • Afecta a la madurez del sistema nervioso central. Según los analistas, es un trastorno neuropsiquiátrico de origen genético y psicosocial.
  • Se manifiesta con un aumento de la actividad, la impulsividad y la falta de atención.
  • Trastornos asociados: actitud desafiante, incumplimiento sistemático de las órdenes, drogadicción, ansiedad, desórdenes afectivos, de sueño e intelectuales, y tienen cuatro veces más posibilidades se sufrir accidentes debido a su impulsividad.
  • Según el Geitdah “Un 20% de los pacientes con TDAH sufren una mayor incidencia de diabetes, enfermedades del riñón, problemas intestinales, bajos niveles de la hormona de crecimiento y un sistema inmune vegetativo hiperreactivo con muchas más alergias".

Arturo Canalda, defensor del menor de la Comunidad de Madrid

¿Se puede establecer un perfil del adolescente conflictivo? ¿A qué atribuye el incremento de la violencia juvenil? ¿Es un fracaso de la familia, de la escuela o de la sociedad?

  • ¿Se puede establecer un perfil del adolescente conflictivo?

No podemos hablar de un perfil concreto pero sí de algunos denominadores comunes a estos adolescentes como son la dificultad para valorar el daño que sus acciones producen en los demás, un desprecio hacia las necesidades y sentimientos de los otros, una absoluta falta de empatía, la percepción de que todo vale, como una herramienta que utilizan de manera cotidiana. Si a esta actitud le unes alcohol, grupo, fiesta, etc, las consecuencias pueden ser demoledoras.

  • ¿A qué atribuye el incremento de la violencia juvenil?

Son varios factores los que influyen. En primer lugar, hay una clara ausencia de límites, de autoridad por parte de los padres que hace que los niños y adolescentes tengan la idea de que pueden actuar como quieran. En segundo lugar, falta una verdadera educación en valores, que se les inculque tolerancia, respeto, empatía, sentido de la responsabilidad y del esfuerzo… A esto hay que sumarle la influencia negativa que ejercen, por ejemplo, determinadas series de televisión, que son de culto para los menores y que están transmitiendo una imagen totalmente distorsionada de lo que debe ser su realidad. El mal uso de Internet es otro factor que está ayudando a ese incremento de agresividad. Unido a todo, una falta de respuesta efectiva frente a esas actitudes.

  • ¿Es un fracaso de la familia, de la escuela o de la sociedad?

No se puede generalizar porque la mayoría de los adolescentes no se comportan de esa manera. No me atrevería a decir que es un fracaso pero sí que estamos ante una situación que nos debe hacer reflexionar a todos, en función del papel que jugamos. Los padres, como primer elemento, deben saber imponer a sus hijos esas normas y ser también responsables de lo que hacen. Hay que implicarse. En la escuela, los profesores hacen todo lo que pueden aunque a veces resulta muy difícil. Aún así, tienen que redoblar sus esfuerzos para conseguir “atraer” a los alumnos y motivarlos. Y trabajar muy de cerca con los padres. Pero la responsabilidad es también de otros: las televisiones, las empresas que gestionan las nuevas tecnologías, las administraciones…

Videojuegos en positivo

Tras las vacaciones los niños recuperan sus hábitos de juego. De los últimos tiempos, la forma de ocio más extendida entre ellos son los videojuegos. Sin que los padres pierdan de vista el tipo de juego que consumen sus hijos, éstos se pueden beneficiar de contenidos que estimulan el intelecto, promocionan valores e incluso invitan al desarrollo físico.

El cole acaba de comenzar. El período estival ya ha concluido para millones de chavales y es hora de hincar los codos, dejando atrás el largo día de luz y el calor del verano. Esto significa también recuperar distintas formas de pasar las horas de juego, acentuadas a medida que el niño transcurre más tiempo en casa. Y sin duda, los videojuegos están dentro de su preferencia.

No obstante el 78% de la población entre los 11 a los 16 años es usuaria. Existen además datos que corroboran el inicio de los menores en su consumo a la edad temprana de 4 años. Una realidad que conlleva ciertas reticencias entre los padres, debido a algunas connotaciones negativas que este tipo de diversión, ya extendida a más de 9 millones de españoles, se asocian a sus contenidos. Es sobre todo la violencia el elemento que más preocupa, ya que hay estudios como el realizado por la Universidad de Michigan donde se indica que en determinados videojuegos hay “una conexión entre jugar a disparar a una persona y el modelo de actividad cerebral característico de actos y pensamientos agresivos”.

Pero no es menos cierto que, como el mismo estudio concluye, “existe la posibilidad de que haya más efectos positivos que negativos de jugar con videojuegos, como mejorar las habilidades físicas y cognitivas o socializar con compañeros”. En el caso de España, la mayoría de los videojuegos comercializados son para todos los públicos, 34 de los 50 más vendidos en 2008. La propia industria hace sus deberes gastando dinero y esfuerzos para informar sobre la idoneidad de los juegos a través de un sistema de clasificación por edades, conocido como código PEGI. De hecho pueden descubrirse cientos de títulos que tranquilizarían a los padres, muchos de ellos con características que aportan algún tipo de beneficio en el jugador.

Así el debate de la conveniencia o no de los videojuegos se traslada a la esfera del uso racional de cualquier tecnología y de estar pendientes de quienes habitualmente la utilizan.

Conocer los juegos

Ante la evidencia de que los videojuegos están continuamente presentes entre los más jóvenes, conocerlos mejor y distinguir sus virtualidades forman parte de una asignatura pendiente para muchos padres. Una pista válida la da el psicólogo Luis Torres: “Hay que tener claro que el mejor juego para un niño es el que juega con los padres”. En este sentido, hay compañías de videojuegos dispuestas a facilitar las cosas. En la página oficial de Nintendo existe una sección que pretende orientar a los padres sobre los videojuegos de la compañía e invita a formular cualquier duda.

Incluso para algunos juegos se han hecho guías para padres, para entenderlos e implicarse con sus hijos. Es el caso de la Guía de Pokémon para padres creada por el equipo de psicólogos del Centro Biem de Madrid, donde se destacan los valores de compañerismo y amistad del juego. Desde hace unos años la postura distante de los padres frente a los videojuegos está cambiando. A ello ha contribuido de forma decisiva la aparición de títulos pensados en la familia y de videoconsolas, como la Wii de Nintendo, con funcionalidades que invitan a la participación activa.

Juegos como Wii Sports o Family Trainer han unido a padres e hijos en partidas delante del televisor. La socialización rompe con la idea de que el videojuego aísla, por el contrario se recupera el espíritu del juego de mesa en versión digital, aunque ahora las reglas se las explican los menores a los mayores. Además las posibilidades de jugar online amplían el horizonte de comunicarse con más jugadores en cualquier punto del planeta. Este aspecto es considerado básico por Charo Sádaba, profesora de la Universidad de Navarra y especialista de la relación de los niños con el mundo de los videojuegos, ya que el “juego del siglo XXI pasa inevitablemente por ser digital e interactivo”.

 

Más que diversión

Debido al tiempo que se invierte en los videojuegos, los padres demandan algo más que la pura diversión. Juegos como los de la serie Buzz, de Sony, basados en el modelo quiz de preguntas y respuestas similar al de los concursos de televisión, promocionan conocimientos de cultura general y hacen bueno lo de aprender jugando. El proyecto de investigación que llevan a cabo la Universidad de Alcalá de Henares y la compañía de videojuegos Electronic Arts va más allá y se cuela en las propias aulas. Desde el curso escolar anterior, un equipo de psicólogos y psicopedagogos ponen en práctica talleres de aprendizaje con videojuegos con estudiantes adolescentes del Instituto de Educación Secundaria Manuel de Falla.

En palabras de Pilar Lacasa, directora del proyecto, “nuestro objetivo es integrar los videojuegos como herramienta educativa para motivar a los alumnos, especialmente los que presentan mayor porcentaje de fracaso escolar”. El éxito de esta iniciativa, que ya había obtenido el mismo resultado positivo en dos colegios de primaria de Madrid, se prolongará en este nuevo curso.

 

Efectos positivos

Para muchos investigadores los beneficios inherentes en los videojuegos son palpables. María Luz Cuadrado, médico especialista en Neurología y profesora titular del Departamento de Medicina de la Universidad de Madrid, destaca la existencia de muchos estudios “que demuestran las ventajas de la utilización de videojuegos. A través de ellos se desarrollan destrezas y habilidades espaciales, mejoran la atención visual y la memoria, la sensibilidad para los contrastes y la capacidad de decisión y planificación”.

Juegos de estrategia y de puzzles cumplen con algunos de estos preceptos y títulos tan conocidos como Brain Training son un contrastado ejercicio neuronal con sus retos matemáticos y de lenguaje. En el mercado podemos encontrar una gran variedad de títulos con un enfoque claramente didáctico. Algunos buscan la potenciación en el aprendizaje de idiomas (Practise English) o mejorar el lenguaje (Mi experto en vocabulario). Otros ayudan a acercarse al mundo de la música, como Wii Music, donde podemos extraer sonidos manejando el control de la consola como si fuera un instrumento, e incluso formar una banda musical con otros jugadores.

Esta singular propuesta fue concebida por Nintendo como medio de atraer a toda la familia y se lanzó con el apoyo de una experta, la directora de orquesta Imma Shara, para quien «es un puente perfecto como iniciación básica al mundo de la música de una manera relajada y divertida”. El aval de expertos para respaldar las bondades de un juego es habitual en importantes títulos, especialmente aquellos que suponen ponerse en forma. Wii Fit de Nintendo cuenta con el apoyo de la clínica de ejercicio SPE y EA Sports Active es recomendado por la Fundación Española del Corazón. Las compañías del videojuego se curan así en salud, incluso aportan su grano de arena al ser considerados muchos de sus juegos convenientes en los centros hospitalarios. En algunos de éstos se utilizan para paliar en el paciente infantil el estrés previo y el postraumático a una operación, con juegos como el famoso Tetris. Otros usos se dan en casos de rehabilitación, de déficit motores, de visión y cognitivos.

 

Responsabilidades

Del potencial beneficioso del videojuego queda todavía por investigar. No se puede obviar que en última instancia es un producto eminentemente lúdico y no siempre estará acompañado de un plus de carácter educativo. De ahí que la vigilancia sea fundamental, y como apuntan desde ADESE (Asociación Española de Distribuidores y Editores de Sofware de Entretenimiento) también se haga necesaria la implicación de los padres. En sus manos está la posibilidad de introducir el control parental que admiten todas las videoconsolas e impide jugar a determinados títulos, así como realizar descargas online.

De igual forma, la misma Asociación advierte del peligro de piratear videoconsolas ya que se abre la veda al consumo indiscriminado de juegos copiados o descargados ilegalmente, por ende se pierde el control. Quizá también sea importante recordar que el videojuego ha sido considerado recientemente en el Congreso como un bien cultural.

 

Enlances de interés

www.pegi.info/es/

www.adese.es

www.guiasnintendo.com

www.aprendeyjuegaconea.com

www.PlayTHQ.es

www.nintendo.es

www.xbox.com

www.es.playstation.com

www.isfe.eu

www.protegeles.com

El esquema del código PEGI

Generación digital

Según la última encuesta sobre Equipamientos y Uso de TIC en los hogares 2008 del Instituto Nacional de Estadística (INE), el 94% de la población infantil y adolescente –de 10 a 17 años– usa el ordenador a diario y más del 82%, internet. Este peso de la tecnología entre los menores ha provocado cambios en el aprendizaje y la comunicación.

La irrupción de las nuevas tecnologías inherentes a internet (redes sociales, Messenger…) ha cambiado el panorama comunicativo de los adolescentes, que ya forman una nueva generación de “nativos digitales”. De hecho, el tiempo medio de navegación en internet de un menor es de 1 hora y 23 minutos al día. Por eso, el portal Entre Padres de EducaRed (www.educared.net/entrepadres) dedica un especial este mes a las ventajas y peligros de la vida en la Red y, además, apunta numerosos consejos para una navegación segura. Y es que mientras las visitas a páginas infantiles por parte de los niños son muy escasas, las redes sociales, chats y mensajería son cada vez más sus webs preferidas.

Brecha digital

Sin duda, es beneficioso acostumbrar a nuestros hijos al uso de los ordenadores y de internet desde bien pequeños; pero esto también entraña peligros y crea una brecha digital entre la mayoría de los padres que están poco familiarizados con las nuevas tecnologías y los hijos que han construido una nueva realidad en internet. Y esta brecha digital que existe en muchos hogares españoles hace que algunos padres tengan una visión un poco deformada de los beneficios de internet, olvidándose de los riesgos y peligros que también puede contener.

En este sentido, la Asociación Española de Madres y Padres Internautas (Aempi) ha publicado una serie de consejos básicos y advertencias online para los padres, como, por ejemplo, que sean los primeros en navegar (acceder a internet antes que los hijos y descubrir su funcionamiento y posibilidades), controlar el tiempo de conexión y animarles a que les cuenten sus preferencias en internet. Por su parte, la guía Ocio interactivo en la familia del siglo XXI,editada por EducaRed, recomienda plantear la navegación como una actividad conjunta de toda la familia, como podría ser buscar información para escoger el destino de un viaje.

Control o bloqueo

Pero, ¿qué hacen nuestros hijos en internet? La respuesta no admite dudas: relacionarse o comunicarse con sus amigos o “ciberamigos” a través de los programas de mensajería instantánea (Messenger) o de alguna de las redes sociales que han proliferado en los últimos años (Tuenti, MySpace, Live Spaces o Facebook), que se han convertido en el complemento tecnológico ideal para las relaciones sociales de la adolescencia. ¿Debemos preocuparnos por que nuestros hijos pasen muchas horas en una red social? Los especialistas se muestran a favor de estas redes sociales ya que les familiariza con unas tecnologías que años más tarde utilizarán para trabajar.

De todas formas, existen formas de censurar o controlar el acceso de nuestros hijos a contenidos no adecuados con el fin de evitar riesgos. Así, casi todos los proveedores de servicios de internet ofrecen opciones de control o bloqueo:

1. Por ejemplo, está disponible un software que prohíbe o bloquea el acceso a páginas “no aptas” que el propietario del ordenador ha incluido en una lista. Eso sí, hay que actualizar la lista constantemente.

2. Existen programas de software de filtrado que utilizan palabras clave para bloquear las webs que contienen dichos conceptos, por separado o en diferentes contextos.

3. Otra de las opciones de control es el filtrado de salida, que restringe la información personal (nombre, dirección, número de teléfono) para que no aparezca en la Red.

4. Finalmente, la mayoría de los ordenadores de los colegios incluyen hoy en día un programa de seguimiento y rastro para saber por dónde navegan los estudiantes, páginas visitadas y tiempo de conexión, que también podría utilizarse a nivel doméstico.

El portal Entre Padres también recomienda:

1. No dejar solos a los niños cuando estén conectados a internet.

2. Ubicar el ordenador en un lugar común o de paso, nunca en la habitación.

3. Hablar habitualmente con nuestros hijos sobre el uso de internet y las medidas de seguridad que deben tomar.

4. Construir junto a los niños unas reglas consensuadas para navegar y chatear en internet (duración, horario, uso…).

5. Advertirles sobre las trampas más comunes en internet como si se tratase de la vida real.

Y es que más vale prevenir, porque, según el estudio Seguridad infantil y costumbres de los menores en internet, el 30% de los menores que utiliza habitualmente la Red ha facilitado en alguna ocasión su número de teléfono.

Estudiar doble titulación

Mi hija Marta va a cursar este año 1º de Bachillerato. Hasta hace un par de años era una buena estudiante pero últimamente su rendimiento ha bajado, saca las asignaturas ‘raspando’ con el mínimo esfuerzo posible, solo piensa en salir con los amigos, chatear y mirarse al espejo.

Nos plantea que quiere hacer una doble titulación: Administración de Empresas más Turismo. Su padre y yo, pensamos que si no cambia su actitud es difícil que pueda afrontar dos carreras a la vez.
¿Debemos intentar convencerla de que se olvide de la doble titulación?
Eva (Las Palmas)

Querida Eva, está claro que te enfrentas con los mismos problemas que sufrimos la mayoría de los padres cuando nuestros hijos son adolescentes (muy parecidos a los que sufrieron los nuestros cuando teníamos esa edad, aunque a veces lo olvidemos o tengamos la sensación de que ‘no éramos así’)

Marta presenta comportamientos típicos de la adolescencia. Es normal que, dentro de unos límites, esté apegada a sus amigos y se preocupe por su imagen. Si no hay alteraciones emocionales y/o de conducta, lo esperable es que en los próximos años, con vuestra orientación y ayuda, vaya adquiriendo madurez y equilibrio.

En cuanto a su elección de carrera, tiene todavía tiempo para tomar la decisión definitiva. Las dobles titulaciones están estructuradas para que los créditos que debe estudiar el alumno en cada curso académico sean abordables; aunque como en todos los estudios universitarios, es necesario que el estudiante mantenga un ritmo de trabajo ordenado para ir alcanzando el adecuado nivel de aprendizaje en las distintas materias y se convierta en un buen profesional.

No parece que sea el momento de enfrentaros a ella y ‘desanimarla’. Por el contrario, podéis utilizar ese deseo como motivador para que estudie durante los dos cursos que le restan para iniciar los estudios universitarios.