Sonia Martínez: "Podemos aprender a manejar las emociones a cualquier edad"

Sonia Martínez Lomas es psicóloga, experta en educación emocional y directora de los centros Crece Bien, pioneros en la enseñanza y el desarrollo de habilidades emocionales, sociales y de aprendizaje para niños, adolescentes y adultos. Sí, adultos, porque como explica Martínez, “se puede aprender a manejar las emociones a cualquier edad”. Nunca es tarde. Menos aún cuando se es padre o madre y se quiere acompañar a los hijos en el descubrimiento y la comprensión de las emociones. Sobre ello habla la experta en su libro Descubriendo emociones (La esfera de los libros).

Por Adrián Cordellat

Tu libro se titula Descubriendo emociones. ¿El primer paso para manejar las emociones de nuestros es hijos es precisamente ese, descubrirlas y entenderlas?

Así es. Quizá para ser exactos tendría que haberlo titulado “Re-descubriendo emociones”, puesto que todos nos hemos topado alguna vez con el enfado, el miedo, la alegría o la vergüenza propia o de nuestros hijos. Con este libro me gustaría que las viésemos desde un nuevo punto de vista.

¿Cuál es ese nuevo punto de vista?

Partamos de la idea de que los comportamientos o situaciones que no entendemos nos pueden generar rechazo, miedo o incertidumbre (una rabieta de nuestro hijo que no entendemos nos provocará muchísima frustración); sin embargo, cuando conocemos y entendemos bien algo, y además lo sabemos manejar, viviremos esas situaciones o comportamientos con tranquilidad y sintiéndonos eficaces en su manejo.

Muchos padres de hoy estamos totalmente perdidos a nivel emocional. ¿Puede un padre o madre guiar a su hijo en el manejo de sus emociones cuando no sabe gestionar ni siquiera las suyas?

Algo mucho mejor: puede aprender junto a su hijo, por lo que ambos estarán mucho más animados hacia el aprendizaje. Se puede aprender a manejar las emociones a cualquier edad. Con unas pequeñas pautas a seguir, las familias podrían ayudar mucho a sus hijos.  Quizás tú no seas un gran jugador de baloncesto, pero si conoces cómo se juega, eso será un impulso suficiente para que tu hija comience a jugar y, a partir de ahí, poder llegar a ser una gran jugadora de baloncesto. Los padres pueden motivar, alentar o reforzar esos primeros pasos que son los más importantes. Para esto no es necesario ser experto, pero sí ser fuente de motivación.

Supongo que este desconocimiento de las emociones del que hablaba es lo que nos hace calificar emociones como los celos entre hermanos, la tristeza o el enfado y las rabietas como malas emociones. Tú, sin embargo, aseguras que no tienen nada de malo.

Todas las emociones son buenas y tienen una función, de lo contrario habrían desaparecido a lo largo de los años. El proceso ideal es ver qué información nos da una emoción, entenderla y actuar; de lo contrario serán las emociones las que tomen las decisiones por nosotros. Se trata de sentir con inteligencia. Al final todo en su justa medida es bueno. El ejercicio, por ejemplo, es bueno, pero si sobreentrenas mucho, deja de serlo. Con las emociones pasa lo mismo, en equilibrio son buenas, pero cuando se desbordan ya no nos ayudan. Por ejemplo, cuando nuestro miedo a algo es tan grande que se transforma en ansiedad o estrés.  El aprendizaje de las emociones desde pequeños llevaría a las personas a manejar mejor sus emociones y a no llegar a desbordarse por ellas.

¿Son estas emociones “negativas” las que, por tu experiencia, dirías que más preocupan a los padres?

Si, y en particular tres de ellas: la frustración, el enfado y los celos entre los hermanos. Son las emociones que más “ruido” hacen, las más incómodas para las personas de alrededor y las que más frustración provocan a los padres al no saber cómo manejarlo.

Es que, además, al verlas como “malas emociones” tenemos tendencia a reprimirlas. ¿Qué consecuencias puede tener esta represión emocional?

Cuando vamos reprimiendo lo que sentimos comenzamos a estar hipervigilantes, en continua detección, y encima sin saber qué nos pasa y qué necesitamos. Al final, pese a todo, esas emociones reprimidas acaban estallando en el momento menos deseado. A todos nos ha pasado alguna vez sorprendernos de una reacción nuestra fuera de contexto en un determinado momento. Cuando evitamos las emociones y las reprimimos es muy probable que finalmente, con el tiempo, acabaremos actuando de una manera más impulsiva, menos reflexiva. Algunos incluso somatizan esas emociones y al reprimirlas comienzan a tener dolores en el cuerpo que no son otra cosa que una señal de que algo va mal y de que es el momento de comenzar a repensar y reaprender a gestionar las emociones.

¿Qué beneficios tiene para un niño o niña el hecho de que sus padres sean capaces de acompañarle en el manejo de sus emociones?

El primero es entenderse: cuando uno se entiende es capaz de regularse, tomar buenas decisiones, valorarse y relacionarse mejor con los demás.  Además, esa comprensión de los padres genera en el niño el sentimiento de aceptación de él mismo; cuando regañas a tu hijo por cómo se siente le generas un sentimiento de inseguridad, ya que él no decide cómo se siente. Lo que sí puede decidir él es qué hacer con lo que siente, y esto es algo que se puede aprender. Por último, un niño con un buen acompañamiento emocional, al que enseñamos a entender cómo se siente y por qué se siente así, podrá tomar decisiones de un modo más equilibrado.

En ese sentido y para terminar, ¿dirías que una sociedad educada emocionalmente es una sociedad mejor para la infancia?

Por supuesto. Si así fuese guiaríamos mejor a los niños, les enseñaríamos a calmarse y a entender mejor las emociones. Esto, a su vez, les ayudaría a entender mejor al otro y, en definitiva, a relacionarse mejor, por lo que las relaciones serían más satisfactorias ya que los niños estarían mejor orientados y serían más reflexivos. Por último, además, serían niños más pacientes, empáticos y eficaces con sus acciones.

Por qué leer álbumes ilustrados

El álbum ilustrado es un formato que combina texto e ilustraciones y que atrapa por igual a prelectores que a lectores jóvenes que a adultos. ¿Debe considerarse como un recurso educativo más allá de lo puramente lúdico?

Por Diana Oliver

Probablemente no sea necesario recopilar razones por las que leer. Leemos porque es un momento de paz, porque nos permite soñar despiertos, evadirnos, divagar, sorprendernos. Leemos porque nos divierte y porque saciamos nuestra necesidad innata de comprender. Y es la infancia el momento ideal para fomentar el amor por los libros y que sean nuestros hijos e hijas quienes encuentren sus propios motivos para leer. O para que les leamos. Hoy es fácil. El mercado editorial está plagado de álbumes ilustrados con los que animar a los futuros lectores. Después serán ellos mismos los que lean y busquen su propio camino como lector, pero en los primeros años hay un buen número de razones por las que leer a nuestros hijos.

Le preguntamos a Román Belmonte, docente y autor del blog especializado en literatura infantil y juvenil Donde viven los monstruos, por qué leer un álbum ilustrado. Responde que aunque esgrimiría un montón de razones, el principal motivo es que “las literaturas gráficas se relacionan mucho con nuestras formas de comunicación actuales donde la imagen y lo icónico son muy importantes”. Y es que, podríamos definir el álbum ilustrado como aquel libro que contiene texto e ilustraciones, siendo éstas una parte igual de importante que el texto ya que lo complementan, aportan información extra y, en definitiva, tienen un gran poder narrativo. Sobre esto Belmonte considera que el álbum ilustrado es “un tipo de lectura enriquecida”, ya que articula dos tipos de lenguajes, el textual y el gráfico, y, además, “contribuye a desarrollar y desbordar la mirada estética y artística de los lectores”.

Otro aspecto destacable del álbum ilustrado es que un álbum puede suele ser compartido por lectores de distintas edades: el adulto, que lee, y el niño, que escucha. Pero no sólo el público infantil sucumbe ante el álbum ilustrado. Los lectores jóvenes y los adultos también disfrutan de este formato: hay álbumes ilustrados con historias fascinantes e ilustraciones de gran calidad que no entienden de barreras de edad pero es que, además, se trata de un tipo de libro de consumo rápido, lo que encaja a la perfección con el ritmo de vida actual.

¿Un recurso pedagógico?

Determinados álbumes ilustrados se han convertido ya en un icono pedagógico para familias, mediadores y docentes. El monstruo de colores, Elmer o ¿Hay algo más aburrido que ser una princesa rosa? son algunos de los títulos más populares por su valor como recurso educativo. Pero, ¿se debe pensar en el álbum ilustrado como un recurso que siempre deba enseñar algo? Ana Garralón, profesora, traductora y crítica literaria, especializada en literatura infantil y juvenil, considera que no se puede leer la literatura como si fuera un “manual de instrucciones para la vida”. La experta explicaba en un extenso artículo publicado en su blog (anatarambana.blogspot.com) que si bien “las emociones en la literatura eran algo íntimo y personal, una actividad privada de la que no necesitábamos hablar, ahora se obliga a hacerla pública, observable y cuantificable”. También aborda la cuestión de construir la emoción literaria desde la no literalidad. Es decir, no darlo todo masticado y buscando un fin sino dejar que la lectura haga su magia.

Román Belmonte, muy en la línea de Garralón, cuenta que como docente cada vez es menos partidario del aspecto utilitario de los libros, sobre todo porque opina que así “le hacemos perder, tanto la identidad, como su carácter lúdico”. No obstante, también señala que el álbum, como libro que es, es una extensión del mundo y evidentemente participa en mayor o menor medida de él, algo que siempre enriquece el conocimiento particular que impregna a cada lector. Y menciona el álbum informativo o de conocimientos, “un subtipo de álbumes que, además de presentarse en este formato de literatura gráfica, tiene un carácter más académico y educativo que sí puede constituir por sí mismo un recurso muy potente en lo que al proceso de enseñanza aprendizaje se refiere”.

El reto para los mediadores es encontrar un álbum ilustrado en un mercado inundado de novedades. La clave de esta cuestión está para Román Belmonte en huir de la palabra «para». “No creo que ningún libro deba servir a una causa, algo a lo que está contribuyendo esa saturación del mercado que necesita sacar a la luz constantemente nuevos productos para unos consumidores potenciales -familias y docentes- que más que inculcar la lectura ociosa, quieren enseñar y «domesticar» a sus hijos y alumnos. Todavía quedan muchas buenas historias que escribir e ilustrar, sobre todo aquellas donde la imaginación no tiene límites y lo subversivo es el santo y seña”, concluye.

5 ideas para seleccionar un álbum ilustrado

No siempre es fácil escoger un libro infantil. Os damos algunas ideas para que seleccionar un álbum ilustrado no sea una misión imposible:

  • Primar lo artístico y lúdico frente a lo pedagógico. Un libro infantil debe despertar las ganas de leer por leer, de enfrentarse a la lectura por el placer que despiertan un texto y unas imágenes y no tanto por lo que se pueda aprender con ellos.

  • Huir de las modas. Como pasa con todo en la vida, que una cosa sea tendencia no significa que sea buena o que sea la mejor alternativa. En la literatura infantil, como pasa en otros ámbitos culturales, las modas, cuando se convierten en un boom, suelen dar pie a títulos en los que prima más la búsqueda de un nicho de mercado seguro que la calidad de la creación.

  • Respetar los gustos del receptor. Es importante dejar a los niños y niñas elegir sus lecturas. Al menos una parte de ellas. Puede que se equivoquen en esas elecciones, pero esos desengaños también son fuente de aprendizajes.

  • Dejarse recomendar. En las bibliotecas y librerías infantiles hay grandes expertos en literatura infantil. Déjate asesorar por ellos. La calidad de la recomendación está asegurada.

“Las notas de un TDAH nunca reflejan el esfuerzo realizado”

Por Eva Carrasco

Mi vida con un TDAH es la lucha personal de su autora, Milagros Martín- Lucas, pero es también una llamada de atención al sistema educativo, que no siempre está preparado para manejar al diferente. La periodista ha llegado a la conclusión de que no es tan importante el colegio como el maestro cuando un TDAH entra en el aula y se dirige directamente a ellos: “Vosotros decidisteis ser maestros. Vuestra labor es enseñar a los niños difíciles”.

“No puede ser que cada vez que arranque el curso estemos esperando a ver si nuestros hijos tienen suerte, si les toca un tutor implicado, preparado y con ganas de enseñar y aprender”, así refleja el comienzo de curso Milagros, en el que muchos padres de niños con TDAH se ven reflejados.

¿Por qué has llegado a la conclusión de que no es tan importante el colegio al que lleves a tu hijo como la implicación del maestro?

Un niño que no da problemas va a ir bien en cualquier colegio. Pero cualquiera que sobresalga por altas capacidades o porque tenga dislexia o TDAH, estará en función del maestro que le toque. Los niños necesitan crear vínculos con los profesores, porque un educador tiene que enseñar a querer aprender. Todo irá mejor el día que el maestro esté valorado y que a Magisterio no vaya el que no le dé la nota, sino que sea vocacional.

Tú dices en el libro que las notas de un TDAH nunca reflejan el esfuerzo que se ha realizado…

No lo refleja si los profesores no quieren que se refleje. Mi hijo en Primaria estudiaba como un campeón, porque estos niños no tienen memoria inmediata y tienen que estudiarlo todo pasando a la memoria a largo plazo. Luego llega el examen y él está solo, se agobia porque le han puesto dos enunciados en una pregunta, contesta a voleo y suspende.

Aquí es dónde se hacen necesarias las adaptaciones. ¿Son metodológicas o de contenido? ¿Es como si a un niño ciego le das un libro en braille?

Efectivamente, hay dos tipos de adaptaciones. La adaptación no significativa cambia la forma de examinar, pero le van a pedir los mismos contenidos que al resto de la clase. Los exámenes tipo test, por ejemplo, no son recomendables porque contestan por impulsividad.
También existe la adaptación significativa que sí afecta a los contenidos y se aplican a niños que pueden llegar a tener un desfase de dos años de contenido. Esa adaptación tiene el problema de que cuando llegan a la ESO no titulan.

Vivir con un TDAH es una carrera de fondo. ¿Siempre hay que estar alerta?

Tienes la sensación de estar perdido, y tienes que confiar en el colegio. Cuando crees que está todo controlado, de repente pasa algo. Siempre tienes que estar alerta. Estos niños no funcionan por castigos, te los tienes que ganar. Como decía mi madre, “más se caza con la miel que con la hiel”. ¿Te has sentido juzgada? -Sí, eso es lo peor del mundo. Por eso utilizo en el libro la frase de Matar a un ruiseñor. Si algo he aprendido con mi hijo es que nadie tiene derecho a juzgar al prójimo, porque tú no sabes las batallas que está librando en su interior. A mí me han hecho llorar un montón de veces cuando me dicen que si mi hijo tiene el síndrome del Emperador, que soy una blanda, que si hace conmigo lo que quiere, que si prepárate para la adolescencia, que si está muy mimado…

¿En qué curso el niño empieza a ser consciente de que es diferente?

Cuando repitió segundo, en la nueva clase, un niño le dijo: “mi padre dice que nadie repite segundo de Primaria, el que repite es tonto”. Eso lo tiene grabado a fuego. Él me ha llegado a decir, “qué pena mamá, el único niño que tienes te ha salido tonto, qué mala suerte tienes”. Yo le intentaba convencer: “Gonzalo, no eres tonto, ¿no te das cuenta de que eres el que mejor habla de tu clase? Tú tienes dificultades y te va a costar más por eso te tienes que esforzar”.

¿Es cierto que estos niños desarrollan una mayor creatividad y empatía?

Estos niños son mucho más sensibles porque desarrollan otros sentidos para compensar. Trabajan otras inteligencias y suplen sus dificultades con una mayor sensibilidad y empatía. Mi hijo tiene una gran empatía, ahora mismo los niños no saben valorar eso y él no es consciente, pero cuando sea un adulto esa empatía va a ser muy valiosa. Lamentablemente ahora solo se mira lingüística y matemáticas.

¿Qué miedos tienes como madre ante el futuro de tu hijo?

A los miedos que tiene cualquier padre, nosotros tenemos más miedos por su futuro, pero tenemos que dar gracias porque hay cosas mucho peores. Es una dificultad, pero con esto se puede y no es tan grave. Ellos tienen que aprender a superarla. Todos tenemos alguna dificultad y tenemos que ser conscientes de dónde flaqueamos y dónde brillamos.

Movilidad: al cole en bici

A los beneficios habituales de desplazarse en bici al centro educativo, se suman ahora las ventajas que este medio de transporte aporta en la actual situación de pandemia: ofrece mayor protección que otros medios en los que no puede asegurarse la distancia física de seguridad y descarga de presión al transporte público. ¡Animaos a desplazaros de esta forma con vuestros hijos!

Por Eva R. Soler

Aumentar el número de niños y adolescentes que realizan desplazamientos activos, andando o en bici, a su centro de estudios es el objetivo de proyectos como STARS. Este programa europeo anima y premia a los centros educativos que fomenten entre sus alumnos y profesores los desplazamientos sostenibles, tanto a pie como en bici. Ciudades como Madrid llevan participando desde 2013 y en el curso 2019-20 ya sumaba 41 centros (28 de Primaria y 13 de Secundaria) públicos, concertados y privados. En toda España hay 199 colegios, 20 provincias y 13 comunidades apostando por los desplazamientos sostenibles. Y en Europa, el mismo proyecto se desarrolla en Londres, Cracovia, Milán, Bruselas, Bielfeld, Noor Brabant y Edimburgo.

Desde el Ayuntamiento de Madrid explican que, una vez finalizado el plazo de subvención europeo, han continuado con el desarrollo del proyecto con fondos propios y han firmado acuerdos de colaboración con el Ministerio de Interior, el de Medio Ambiente y la DGT. El papel de Madrid en STARS es decisivo por ser la primera ciudad española en implantar el proyecto y la responsable de formar a las otras ciudades involucradas, destacan las mismas fuentes.

Además de aumentar el uso habitual de la bicicleta entre los alumnos, el proyecto persigue otros objetivos como fomentar la autonomía de la infancia en la ciudad, promover el uso de los jóvenes con el espacio público y potenciar estilos de vida saludables.

Beneficios actuales

Para la ciudad supone grandes beneficios: aire más limpio, tráfico más fluido y la propia presencia la infancia en las calles que hace más amable y humana la ciudad. Para los niños y adolescentes estas modalidades de desplazamiento tienen un enorme valor pedagógico. La movilidad implica vivir experiencias personales, aprender el lenguaje de los sistemas de señalización, convivir con diferentes velocidades, aprender a ponerse en el lugar del otro, la exigencia de previsión y planificación de rutas oportunas… “Contiene todos los elementos necesarios para constituirse en escuela de ciudadanos, escuela que haga consciente sus derechos y deberes y que enseñe a gestionar los riesgos y las posibilidades que presenta la ciudad compartida”, sostienen desde la plataforma del Ayuntamiento “Educar hoy por un Madrid más sostenible”. Además, llegar al centro haciendo ejercicio físico aumenta la atención, concentración y, en general, todas las habilidades que procesan la información, por lo que mejora el rendimiento intelectual. Sin contar que reduce el riesgo de padecer obesidad, diabetes o hipertensión.

A esos beneficios que siempre han acompañado el uso de la bici se suman ahora los propios de la actual situación. Muchas son las voces que recalcan que la bici puede ser una gran aliada en este periodo, pues asegura una movilidad eficaz desde el punto de vista del contagio y ofrece mayor protección que otros medios que no pueden asegurar la distancia de seguridad. Si se promueve la bici, descargamos de presión al transporte público.

Inconvenientes

Dos responsables del Proyecto STARS de sendos centros de la Comunidad de Madrid resaltan todas estas ventajas y explican el desarrollo que ha tenido el programa en sus respectivos centros y a los inconvenientes a los que han tenido que hacer frente.

Dolores Almellones, responsable del Proyecto STARS de un colegio concertado del centro de Madrid, opina que la mentalidad de la mayoría de los padres ha hecho difícil hasta ahora que un proyecto como éste haya calado como debiera. “En otras ciudades como Sevilla o Barcelona, la movilidad en bici está mucho más extendida. No digamos ya si hablamos de otros países europeos, como Alemania, donde los desplazamientos en este medio son habituales entre los ciudadanos de cualquier edad. Sin embargo, aquí a los padres les suele dar mucho miedo. Pero, aunque el riesgo cero no existe, yo les animaría a que considerasen la bicicleta como un medio de transporte alternativo en el día a día (no como un uso excepcional para el fin de semana). Pueden empezar probándolo ellos personalmente para que vean que no es peligroso y si, finalmente, deciden que pueden ser un buen medio para que su hijo vaya al colegio, comprobarán que potencia su iniciativa y despierta su atención. Está demostrado que los niños rinden más en el colegio si se desplazan a pie o en bici”.

El Instituto “Antonio Domínguez Ortiz” es otro centro de Madrid inscrito al programa. Su director, David Izquierdo, es usuario habitual de bicicleta y así se desplaza habitualmente de su casa al trabajo. Junto a la coordinadora del programa bilingüe del centro, también usuaria habitual, decidieron sumarse a esta iniciativa implicando a otros profesores en su uso y extendiéndolo a los alumnos y, poco a poco entroncarlo con la práctica docente de Educación Física. Son ya tres años en el proyecto y destaca que han recibido el Premio Muévete Verde del Ayuntamiento en el curso 2018-19 y han desarrollado muchas actividades como préstamo de bicis, taller de mecánica básica de bicicletas, alumnos embajadores, cursos de capacitación ciclista… Entre los inconvenientes a los que se enfrenta un proyecto de este tipo, Izquierdo señala que el centro debe hacer frente a un espacio grande para almacenar bicis y el mantenimiento.

Además de la temporalidad del profesorado y la variación del alumnado participante. “Es normal que surja cansancio por parte del profesorado para mantener las propuestas a costa de esfuerzo extra personal y sin apenas compensación que el creer en ello”. Para mejorar el desarrollo y el éxito de un proyecto como STARS, el director opina que sería positivo que la organización aportase recursos materiales y que se otorgase algún tipo de reconocimiento al profesorado participante que se tradujera en tiempo para realizar su labor en los centros. “Además, se hace necesario dotar a la ciudad de infraestructuras que permitan a los progenitores animarse a conceder el permiso a sus hijos para que vayan en bici al colegio”.

Varias ciudades y municipios han empezado a tomar medidas en este sentido y la puesta en marcha de carriles bici o peatonales durante el confinamiento pueden convertirse en permanentes ahora.

¿Cómo puede el alumnado mantener la concentración aprendiendo desde casa?

La crisis sanitaria derivada de la Covid-19 nos ha puesto en un inusual escenario en el ámbito de la educación. Tenemos el desafío de adaptarnos a las reglas cambiantes y desarrollar nuevos hábitos en la escuela, buscando nuevas normas de enseñar o aprender en remoto. Esta situación ha hecho que muchos centros educativos implanten en sus aulas el llamado ‘modelo híbrido’, que combina clases presenciales con clases online.  La educación online es todo un reto para las familias, el equipo docente y alumnado, y en muchas ocasiones complica el cumplimiento de los horarios y las tareas asignadas. No es fácil convertir el salón de nuestra casa en un aula, pero sí es importante seguir unas pautas y consejos para motivar y afianzar la enseñanza del alumnado. Wacom aporta algunas recomendaciones para enfrentar el curso desde casa:

Establecer un horario

Antes de empezar las clases es importante establecer los horarios de cada día, tal y como sucede en sus aulas. Los estudiantes necesitan una rutina para levantarse y acostarse a la misma hora. Por eso, hace falta revisar el horario de actividades y definir las horas de estudio frente a las horas de descanso. Incluso hay quienes han descargado un sonido de timbre para que los alumnos se sientan vinculados al colegio.

Crear un lugar de estudio

Romper la rutina y cambiar la presencialidad por la conexión virtual con la clase puede hacer que muchos alumnos se sientan desorientados, y que, como consecuencia, su nivel de concentración disminuya notablemente. Es importante delimitar un espacio dentro del hogar donde los estudiantes puedan a hacer sus tareas y atender las clases online. Este debe ser un lugar silencioso y ordenado, completamente despejado de objetos de ocio que dificulten la concentración. Asimismo, vestirse también puede ayudar a conseguir un estado de ánimo auténtico como el de acudir presencialmente a clase.

Incorpora herramientas digitales a las ‘clases virtuales’

Tener las herramientas correctas hacen que el alumnado sea más receptivo al aprendizaje a distancia. La pantalla interactiva Wacom One es una buena opción para seguir las clases, tomar apuntes o dibujar fórmulas y gráficos. Su diseño compacto, con soporte regulable, y su fácil instalación permitirán adaptarse a la mejor posición para cada estudiante, y así brindar una mejor concentración durante las horas de clase o estudio.

Las pantallas interactivas o pizarras digitales permiten a los estudiantes anotar, hacer presentaciones o mapas conceptuales gracias a la precisión del lápiz digital, que se adapta a la escritura como si lo hiciese sobre una hoja de papel. Estas herramientas son especialmente útiles para los alumnos que tienen deberes que deben escribir a mano y después entregar al profesor, ya que se guardan directamente en el ordenador para poder ser enviados, evitando que los alumnos tengan que ir al colegio solo para entregar los documentos. También es una excelente opción para los estudiantes que tienen muchas tareas de matemáticas o que desean continuar desarrollando su lado más creativo a través del dibujo.

Establecer reuniones periódicas con los profesores

Con la enseñanza a distancia perdemos el contacto directo con los profesores. Por ese motivo, es importante establecer reuniones de forma periódica y mantener una relación fluida con el profesor y la clase. Estos encuentros servirán para hablar sobre los desafíos del alumno, revisar las siguientes lecciones, hacer videoconferencias y entender qué espera el equipo docente del alumnado mientras están en casa. Skype y Microsoft Teams son excelentes plataformas para conectar profesores y estudiantes, pues ofrecen chats grupales, pantalla compartida y videoconferencias para una clase interactiva entre profesor y alumnos. Asimismo, las reuniones online pueden apoyarse en herramientas que favorecen la interacción, como los monitores interactivos con lápiz digital, que permiten duplicar la pantalla de los ordenadores para seguir la clase y realizar a la vez anotaciones sobre el monitor, como si fueran papel y boli.

Lo más interesante de todas estas plataformas colaborativas es que se ejecutan en la mayoría de los sistemas operativos (incluidos Windows, MacOS, Android). Lo mismo sucede con los monitores digitales como Wacom One, que es compatible con los sistemas operativos Windows, MacOs y la mayoría de Android, por lo que ni alumnos ni profesores tendrán que cambiar de ordenador para comenzar a usarla.

La situación que estamos viviendo va a determinar el futuro de la educación, donde la tecnología se incorporará en las escuelas para ser la gran aliada en la enseñanza, y donde los métodos de aprendizaje híbridos serán una nueva solución de aprendizaje. En definitiva, la educación del futuro pasa por una inversión en infraestructura digital, la revitalización del aprendizaje continuo, y la modernización de los planes de estudios de los centros educativos. De esta manera, nos aseguraremos de que los alumnos aprendan online manteniendo la concentración y la interacción propia de las clases físicas.

Webinar gratuito: El deporte como transmisor de valores en los hijos

Desde Padres y Colegios os presentamos un nuevo webinar gratuito que en esta ocasión tratará sobre los beneficios de la práctica del deporte en los jóvenes. Una práctica importante para promover su salud pero también para la adquisición de valores importantes para la vida a través del deporte, sobre todo si se realiza con las figuras de apego, como son los padres. El webinar ‘El deporte como transmisor de valores en los hijos’, impartido por Alejandro Fernández, tendrá lugar el miércoles 21 de octubre a las 18:00 horas de la tarde a través de la aplcación Zoom (si no la tenéis aún, aquí podéis descargarla para iOS y aquí para Android).

alejandro fernandez

¿Quién es Alejandro Fernández?

Alejandro Fernández es Ingeniero Técnico de Obras Públicas, pero ha dedicado parte de su vida al deporte, como por ejemplo siendo jugador de baloncesto, por un tiempo en las categorías inferiores del FC Barcelona, como entrenador nacional de baloncesto o como Nadador Master, participado en distintos campeonatos de España y Europa. Actualmente es Coach de jóvenes en el programa Jove Oportunitat, donde ayuda a jóvenes en riesgo de exclusión social. Aún sigue compitiendo en natación y acompañando, y apoyando, a su hijo mayor, jugador cadete del Club Baloncesto Lucentum de Alicante.

Gracias al deporte, aprendió valores muy importantes, como son, el respeto, el compañerismo, el juego limpio, acatar las reglas del juego, la superación, la consecución de objetivos, o aprender a gestionar, las derrotas, y las victorias.

¿Qué temas se abordarán en el webinar?

La práctica del deporte en temprana edad, es muy importante a todos los niveles,desde luego porque el ejercicio es fuente de salud y bienestar, pero además desarrolla las habilidades psicomotrices, sociales,culturales, y en la mayoría de los casos, el deporte es uno de los pilares fundamentales de la adquisición de valores personales. Además, si se realiza junto con las figuras de apego, como pueden ser los padres, puede reforzar el vínculo paterno-filial.

De todo esto se hablará en este webinar con Alejandro Fernández, una persona con gran experiencia en el campo del deporte de competición y el trabajo con los adolescentes.

¿Cómo apuntarse al webinar?

El webinar podrá seguirse en directo a través de la app Zoom el próximo miércoles 21 de octubre a las 18:00 horas. La charla tendrá una duración aproximada de una hora, dividida en una ponencia de unos 30-40 minutos del experto y un espacio para el turno de preguntas en el que podréis consultar todas vuestras dudas.

Podéis reservar vuestra plaza en el webinar a través de este enlace.

Llega la Generación Alfa

Con 2 años ya saben utilizar un dispositivo electrónico y los adultos nos asombramos de ver con qué naturalidad deslizan el dedo para hacer desaparecer el aviso de un whatsapp en el móvil de su madre mientras ven un video de YouTube.

Por Eva Carrasco

Los millenials empiezan a tener hijos y sus retoños han sido bautizados como Generación Alfa, término acuñado por el investigador Mark McCrindle para referirse a los niños nacidos después de 2010. Estos pequeños están creciendo con una exposición a las tecnologías sin precedentes cuyos efectos tratan de analizar los expertos. Ya hay voces de neurocientíficos que afirman que sus mentes van a ser distintas a las de generaciones anteriores.

“Todas las habilidades que tenemos se redefinen en base a cómo nuestro cerebro interacciona con el mundo”, explica Michael Merzenich, profesor de neurociencia de la Universidad de California (San Francisco) y pionero en la investigación de la plasticidad cerebral. De esta forma, existen estudios que demuestran que jugar a videojuegos puede mejorar la coordinación entre el ojo y las manos e incluso tener mejores resultados en test de inteligencia, “probablemente porque han mejorado las habilidades visuales que son, normalmente, las que aparecen en este tipo de test, en los cuales se comprueban la destreza para resolver problemas”, afirma Vicente Balbastre, director de Consumo de Hotwire, agencia autora del estudio Entendiendo a la Generación Alfa.

La brecha aumenta

La mayoría de padres son conscientes de la importancia de la tecnología en la infancia y según el citado estudio realizado entre los padres españoles, el 54% piensa que cuando sus hijos tengan 10 años existirá una gran brecha generacional. Así, tenemos a niños de 7 años que crean sus propias películas o contenido en redes sociales y, mientras los padres abren cuentas en Facebook, Instagram o YouTube para seguir la vida virtual de los pequeños, éstos los esquivan decantándose por otras redes como TikTok, Snapchat o Tumblr. Este intento de acercamiento y control parental se complica a medida que la diferencia generacional es mayor.

Así, el 62% de los padres entre 20 y 25 años se descarga apps que utilizan sus hijos, comparado con el 37% de los que son mayores de 51 años.

Algo que preocupa a los padres es pensar que sus hijos prefieren el teléfono o la tablet antes que salir con amigos o jugar con sus juguetes. Más del 70% de los encuestados cree que el mayor efecto negativo del uso de la tecnología en sus hijos es el tiempo que pasan delante de las pantallas. Muchos padres todavía creen en los beneficios de jugar en la calle y divertirse con los amigos al aire libre. Así, el 30% cree que la tecnología limita el tiempo que sus hijos pasan fuera de casa jugando, mientras que el 48% cree que tiene un impacto en la cantidad de ejercicio físico que realizan.

CUADRO: La desaparición de las pantallas

Bethany Kobi, cofundador de la compañía tecnológica STEM augurala desaparición de las pantallas en favor de la realidad aumentada. “Creo que los niños están pidiendo experiencias más físicas que sean más divertidas y permitan una mayor interactividad”, afirma. Los teclados y las pantallas pasarán a ser algo del pasado para ser sustituidos por ‘interfaces’ basados en la voz o los gestos. De momento, los más pequeños de entre 3 y 4 años prefieren las tablets aunque, en realidad, la inteligencia artificial ya forma parte de su ocio a través de los juguetes con reconocimiento de imagen o voz como la Hello Barbie de Mattel o los Hatchimals.

Un equipo de investigadores del MIT Media Lab ha realizado un estudio piloto para explorarcómo los niños de entre 3 y 10 años interactúan con los dispositivos de Inteligencia Artificial y han detectado cuatro “agentes”: Google Home; Amazon Echo Dot, con su asistente Alexa; una aplicación de tablet llamada Julie; y Cozmo, un pequeño robot autónomo hecho por la compañía de juguetes AI Anki.

La mayoría de niños descubrieron que los “agentes” de Inteligencia Artificial eran simpáticos y se podía confiar en ellos. De hecho, algunas empresas de robótica, como Anki, trabajan en la idea de que estos dispositivos serán como mascotas, centrándose más en que el robot se comunique a través de movimientos y expresiones que les permitirá reconocer a su dueño y utilizar la inteligencia emocional para crear un vínculo con el niño. Realidad o ficción, lo cierto es que nos enfrentamos a un escenario cambiante donde habrá que vigilar la privacidad de los datos de los menores y el uso adecuado de los dispositivos, para los que el Internet de las cosas ha invadido su mundo.

¿Cómo es la escolarización del niño diabético?

La vuelta al cole de estos niños requiere más preparativos para todas las partes implicadas en su educación y protección. Ahora, una guía explica todos los derechos que amparan al alumno con diabetes.

Por Eva Carrasco

Con el objetivo de aportar luz a la escolarización del niño diabético, el Grupo de Trabajo de Educación Terapéutica de la Sociedad Española de Diabetes ha editado la guía Vivir con diabetes, dirigida tanto a pacientes como a profesionales, que incluye aspectos legales y recomendaciones.

Javier Sanhonorato, abogado especialista en diabetes y presidente de la Asociación para la Integración Social y Defensa de Derechos de las personas con diabetes (Addeisa) ha participado en la elaboración de esta guía y destaca la “acción protectora del sistema de Seguridad Social que ofrece prestaciones cada vez más solicitadas por padres con niños con diabetes, así como el certificado de discapacidad. El acceso a la información sociosanitaria y el derecho a un diagnóstico preciso son los derechos fundamentales que permiten al paciente seguir su tratamiento y llegar a tener una vida lo más normalizada posible”. El objetivo fundamental, desde el punto de vista sanitario o legislativo, es luchar porque se dote de recursos a los centros escolares para que puedan contar con personal sanitario que atienda las necesidades diarias de estos niños.

LA DIABETES EN EL COLE

En el caso de la escolarización del niño con diabetes, se trata de crear el espacio adecuado para su integración en los centros educativos y normalizar el seguimiento de su diabetes. Para ello, es fundamental que la comunidad educativa cuente con información sobre esta enfermedad, para una mayor y mejor implicación en las medidas de control. La mayoría de las comunidades autónomas, sobre las que están trasferidas las competencias de Educación, disponen de protocolos de atención al niño con diabetes dentro del entorno escolar.

Según la legislación, es potestad del director del centro activar estos protocolos para establecer los cuidados necesarios para la continuidad del tratamiento en el ámbito escolar, y valorar si el centro está preparado para ello o no. Sanhonorato lo tiene claro: “Los especialistas intentamos rellenar las lagunas legales atendiendo a la legislación que hay sobre el tema. En el tema de la escolarización, hay una laguna legal en torno a quién debe seguir el tratamiento de la diabetes del niño en el colegio.

Sin embargo, si analizamos toda la normativa existente de protección del menor, de Educación y de Sanidad, vemos que es necesaria una continuidad de tratamiento desde el domicilio al centro escolar, porque el carácter tuitivo o protector pasa de los padres al colegio en el mismo momento en que dejas al niño en la puerta”.

Como en cualquier necesidad especial, la comunicación entre padres, colegio y equipo médico tiene que ser muy fluida. El primer paso es una reunión entre los progenitores y el centro con un informe detallado elaborado por el facultativo, donde se expliquen los cuidados necesarios para su seguimiento. En algunos casos, incluso se acude al centro para aportar más información o dar una charla al equipo educativo.

En ese momento se activa un protocolo de atención individualizado por parte de la Administración, que está obligada a proveer los medios necesarios para la realización de los controles glucémicos e inyección de insulina según el informe médico, así como la dieta que debe seguir el niño. Pero la realidad no siempre es esta, y hay mucho camino por recorrer, ya que no todos los centros tienen personal de enfermería (como vemos en la infografía de la Asociación de Diabetes de Madrid) y los niños necesitan de 7 a 10 controles diarios, especialmente cuando van a hacer ejercicio.

QUÉ HACER CUANDO HAY UNA HIPOGLUCEMIA

El centro escolar debe tener establecido quiénes van a ser instruidos para actuar en caso de hipoglucemias o hiperglucemias, ya sea el tutor o el director del centro. Este punto es importante, ya que se debe actuar con agilidad ante los síntomas de hipoglucemia.

El centro está obligado a tener en su botiquín glucagón, aunque el encargarse de la inyección de insulina por parte del equipo docente es algo voluntario. La reclamación de las asociaciones de diabetes es que en el centro haya personal sanitario, que sería el encargado de actuar.

En el caso contrario hay que proveer de los medios necesarios .Mientras, son los progenitores los que deben reducir sus jornadas laborales para atender a las necesidades de sus hijos. Si no miramos la diabetes desde el triple enfoque biopsicosocial, algo fallará.

Jugando a estar sanos: Apps de salud para niños

Los niños nacen con el móvil bajo el brazo y, aunque en ocasiones nos preocupa, algunas de sus apps pueden ser nuestro mejor aliado para que aprendan hábitos saludables.

Por Ana Veiga

Muchos padres y madres miran con recelo el móvil o las tablets a la hora de educar a los peques de la casa. Pero cada vez contamos con más apps educativas que pueden ayudarnos a concienciar a nuestros hijos sobre hábitos de higiene, alimentación, deporte… En definitiva, pueden enseñarles lo importante que es su salud y cómo cuidarla.

FAMILIA MÁS SALUDABLE

Una de ellas es Esporti Family. Esta app es producto de la empresa Healthy Blue Bits, fundada en 2014 de mano de la doctora María Mercedes Medina –encargada del asesoramiento médico–y de Manuel Escobar, ingeniero informático focalizado en el ámbito de la salud. “Nuestra idea era dar una solución desde la tecnología y la evidencia científica a la obesidad infantil”, narra Escobar. En un primer momento, crearon Esporti Revolution, un juego y la primera app para prevención de la obesidad infantil; y una app para adultos llamada Esporti Master.

Más adelante, se convocó un proyecto europeo desde la Región de Murcia y nació la actual app de Esporti Family, en 2018. “A diferencia de las anteriores, en la app Esporti Family ya no se promovía solo la actividad física sino que tocábamos también temas como el descanso o la nutrición para formar a los usuarios y que puedan tomar sus decisiones”, explica.

Admite que al inicio se centraron en la actividad física pero no en la nutrición porque “nos preocupaba la interpretación de los más pequeños sin tener un adulto al lado y que derivaran en anorexia o bulimia”. En esta app, en cambio, decidieron probar y validar el proyecto con usuarios –a quienes se les hicieron controles de salud– y apostar por una estructura al estilo Duolingo, usando un lenguaje sencillo y preguntas directas que machacan los conceptos fundamentales. En los seis meses que duró el proyecto, tuvieron que diseñar la app, crearla, implantarla, probarla y medir el impacto en los usuarios. “Era muy ambicioso porque en obesidad es complicado tener impacto en dos o tres meses, pero se detectaron mejoras en los niños y en las familias de prueba”.

Ese enfoque en las familias es otra de las características de Esporti Family: es para la familia, no solo para los niños, porque “los padres son los que llenan el frigorífico y dan ejemplo en casa”, opina. “Además lo bueno es que no estigmatizamos al niño con obesidad infantil porque toda la familia usa la app y sigue esas pautas. Todos tenemos hábitos saludables de forma global y el impacto positivo es para toda la familia”.

CÓMO FUNCIONA

Con un único móvil puedes tener varios usuarios, de forma que los padres tienen el control de la cuenta y cada miembro de la familia tiene su perfil. Así, los menores de edad nunca pueden tener cuenta –con más opciones y permisos de configuración– pero sí perfil de usuario, para mayor seguridad.

Una vez creas el perfil y usuarios para cada miembro de la familia, empieza el juego. Aunque el cofundador se refiere a ella como el antijuego porque “no es un time-consumer: la mayoría de los juegos intentan que el niño los use mucho tiempo pero nosotros pretendemos que use la app el menor tiempo posible porque, si está jugando mucho tiempo, no está en la calle moviéndose”. Así que crearon una app en la que no sea necesario entrar todos los días, solo deben usarla un poco de tiempo para refrescar conocimientos en la familia de una forma lúdica o para registrar lo que comes o las horas que duermes.

“En el registro alimentario hemos tratado de no ser muy minuciosos para no generar mucha obsesión y en menos de un minuto pueden registrar qué tipo de alimentos han comido. Identificamos patrones y te decimos si lo estás haciendo bien o no”, aclara; e insiste en que el objetivo final de Esporti Family es que “los usuarios puedan cambiar de hábitos en las tres áreas que están muy relacionadas: deporte, descanso y alimentación”.

Pero aunque no es un juego al uso, en cuanto a la atracción del usuario, sí buscan gamificary proponen retos y recompensas pensadas por profesionales como, por ejemplo, propuestas de actividades y qué trabajamos en esas actividades. “Las recompensas nunca son con comida. Hay distintas categorías relacionadas con actividades físicas, culturales, planes al aire libre… ¿Sabes cuál tiene más éxito entre los niños? Que los padres no puedan acceder al móvil durante 24 horas, es la que más piden”, confiesa. “Sí, desde luego da que pensar”.