Hay ciudades en el mundo que nos despiertan numerosas referencias inmediatas. Para los amantes del fútbol, por ejemplo, hay una ciudad donde un joven Maradona vistiendo una camiseta celeste deslumbró con sus gambetas. Para los sibaritas en cambio, aquel mismo lugar es el rincón del mundo en el que la combinación de una masa de harina de trigo, salsa de tomate y queso dieron origen a la pizza. Claro que ambas referencias no pueden ser muy antiguas: el fútbol nació en 1860 en Inglaterra y el tomate, no llegó desde América a las cocinas europeas hasta 1520.









