Querida Sofía. Este artículo es para ti y para todas las Sofías que, un día en clase y sin esperarlo, os disteis cuenta de que lo que os estaba pasando tenía un nombre: "agresión sexual". Lo supiste de inmediato porque te viste reflejada en lo que tu profesora estaba explicando y transmitiendo en el aula. Descubriste que si un hombre te "toca las tetas y te mete un billete en el bolsillo" es una agresión sexual, que ese acto además es un delito y que ese hombre por lo tanto puede ir a la cárcel. Aprendiste que quienes cometen ese delito contra las y los menores se llaman pederastas. Y tu profesora recordó el compromiso que cualquier docente tiene: protegeros.






