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Un mismo país y dos grandes territorios separados por un abismo en cuanto a resultados académicos. La frontera que separa Flandes de Valonia marca también la división entre uno de los mejores sistemas educativos del mundo y un modelo de enseñanza con un rendimiento equiparable al de países mediocres en el mundo rico como Italia o España. Contradictoria como pocas, la Educación belga se esfuerza en buscar respuestas a la brecha que separa a ambas comunidades.



