¿Son tus estudiantes unos necios? ¡Ah! No, imposible ¿Son entonces sabios? O, quizá, ¿son por completo normales? ¿Sería posible que estés ante auténticos filósofos? Aquí van unas claves, en directo desde la Grecia Antigua, para ver entre quiénes nos encontramos.







