En tiempos de auge de la IA generativa, la Educación vive una encrucijada: o redefine sus fundamentos pedagógicos o corre el riesgo de convertirse en un entorno donde el aprendizaje profundo sea reemplazado por simulaciones desarrolladas con IA. En este contexto, dos publicaciones recientes —una de carácter experimental, otra de orientación pedagógica— han captado la atención de investigadores, docentes y responsables educativos: el estudio “Your Brain on ChatGPT”, del Instituto Tecnológico de Massachusetts (MIT) y la "Guía EurekAI", de la Universidad de Navarra. Aunque nacen de enfoques diferentes, ambos documentos confluyen en una idea de fondo: si no se integra la IA desde el diseño pedagógico, no solo no se aprende más, sino que se aprende menos.








