María Purificación García Herguedas: "Las CancionesCuento son instrumentos que dan libertad a la imaginación"

Para María Purificación García Herguedas las canciones y los cuentos son instrumentos que dan libertad a la imaginación, y divierten, ayudan y enseñan a los niños, para que ellos se adueñen y los usen a su manera, y en cualquier lugar, con completa libertad, sin determinaciones. Es por esto que tuvo muy claro el lema del proyecto CancionesCuento: “divertir, ayudar, enseñar”. Y es que, se trata de un proyecto que consiste en la creación de canciones que son un cuento, como su propio nombre indica, y que nacen después de más de 40 años dedicada a las canciones infantiles.

¿Cómo surge la idea de CancionesCuento?

Cuando surgió la primera canción de los ratoncitos, yo ya componía canciones, la mayoría de ellas románticas, propias de la época y de la edad. Recuerdo que una noche me desperté con la canción completa hecha, me levanté cogí la guitarra y apunté, para que no se me olvidara, y desde entonces no he dejado de hacer CancionesCuento, siempre con la ayuda de mi subconsciente y sin previa preparación, y las cantaba a mis amigas y a sus niños.

¿Cuáles son las características de la CanciónCuento y cuál es su utilidad a nivel educativo?

Las características de las CancionesCuento, es que son canción y cuento al mismo tiempo, de modo que cuando se canta la canción, sale la historia del cuento, y cuando se cuenta el cuento, se canta con las notas de la canción. Por eso le he dado a este tipo de canción infantil el nombre de CanciónCuento, ya que tiene todas las aplicaciones, utilidades y atributos que corresponden a la canción y al cuento, y además la de poder ser representado.

Siempre a lo largo de la historia, el cuento ha sido uno de los elementos para la educación más importante y su soporte básico es el libro. El otro soporte es la lengua oral que ha permitido transmitir cultura y conocimiento, y que básicamente funciona a través de la música, y si sumamos ambas características, la letra y la música, queda completo todo a la perfección, en una sola figura literaria y musical que hasta ahora no era conocida.

Hemos leído que en tu infancia fuiste una gran lectora de tebeos y cuentos, lo que te ha servido para sus composiciones. ¿En qué cuentos e historias te inspiras? ¿Cuáles son las que más te han marcado?

Normalmente las letras salen espontáneas, con una palabra oída, una imagen, aunque también he tomado algunos clásicos, como pueden ser Andersen, Grimm, Oscar Wilde, etc. Y suele salir la letra antes de la música, y he hecho algunas CancionesCuento con algunos de estos clásicos.

¿Por qué te gusta hacer canciones y cuentos infantiles?

Porque son instrumentos que dan libertad a la imaginación, y divierten, ayudan y enseñan a los niños, para que ellos se adueñen y los usen a su manera, y en cualquier lugar, con completa libertad, sin determinaciones, precisamente por eso el lema del proyecto Cancionescuento es “divertir, ayudar, enseñar”.

¿Dirías que es importante el fomento de la música y de las historias desde la infancia?

El fomento de la música y de los cuentos es fundamental, de hecho, cada ser humano es una historia, desde nuestro nacimiento construimos un acto continuo de la vida proyectando el pasado y futuro, nada se olvida. En los primeros años de la infancia, el niño tiene que superar pruebas gigantes, como dominar el sistema locomotor, lenguaje, emociones, etc. Y es importantísimo que se hagan en un medio alegre, divertido, etc. La segunda etapa del crecimiento empieza con la edad escolar, que se realiza a través del libro, olvidando la primera etapa que se basa en la música: Esto no es bueno para los niños.

La música y los cuentos deben mantenerse en la edad escolar, aunque sean más elaborados, y su supresión es totalmente perjudicial para el desarrollo de los mismos.

Llevas más de 40 años haciendo canciones infantiles. ¿Qué debe contener una buena canción infantil?

En el término de la palabra canciones infantiles hay muchas clases, nanas, otras que sirven para jugar, para moverse, entre otras. Dentro de esas canciones está el nuevo género musical, que es CancionesCuento. Las Cancionescuento deben contener una buena música, una buena letra, y tiene el requisito de que la letra de la canción, encaje fonéticamente con la música, y que las notas de la música encajen con la letra. Es bastante complicado el hacer coincidir los acentos tanto de las letras como los de la canción.

Al juntarse la musicalidad de las palabras y las notas de las canciones, aparece un marco de posibilidades que permiten muchas cosas que no pueden hacerse por separado, como la representación de teatros, teatrillos, etc.

¿Qué te gustaría que las familias encontraran en tus CancionesCuento?

Me gustaría que estas CancionesCuento entren en las familias y en ellas cumplan el deseo que expresé en la presentación de mi primer CD de CancionesCuento, cuando los puse bajo la protección de la Virgen y las envié a los niños con estas palabras “Partid mis CancionesCuento, id en busca de los niños, encausad sus emociones, rodearles de cariño, endulzar sus sentimientos, acompañar su niñez, agrandar sus pensamientos y enseñarles a querer.”

El sorprendente efecto de la Educación Emocional en alumnos de Educación Especial

Docentes del centro público de Educación Especial Alfonso X El Sabio (Leganés. Madrid), han contado su experiencia con el proyecto de Educación Emocional “En Sus Zapatos” a través de un informe que analiza entrevistas en profundidad a seis de los ocho miembros del equipo docente, a dos alumnas y sus madres del Centro  y a la “facilitadora del programa.

 

La Asociación Teatro de Conciencia publicó el pasado miércoles 25 de noviembre el Informe de Resultados del programa de convivencia “En Sus Zapatos: Un Espacio de Empatía Activa” realizado en el Centro Público de Educación Especial Alfonso X El Sabio (Leganés. Madrid), que ha sido elaborado por el área de Estudios de la Fundación Tomillo.

Según los datos del informe, los aprendizajes les han permitido a estos niños y niñas lograr capacidades como: reconocer sus emociones y así saber qué sienten, relacionarse abiertamente con sus compañeros y familias –alguno de manera por primera vez-; saber calmarse para reconducir impulsos agresivos…

Un grupo de 39 escolares, con edades cronológicas de 13 a 21 años y madurativas de 3 a 9 años, y 8 docentes del CPEE Alfonso X El Sabio, participaron el curso 2019-20 en el programa “En Sus Zapatos” de alfabetización emocional para la mejora de la convivencia; que desde 2017 ha alcanzado a más de 5.000 (escolares de 8 a 13 años, docentes y familias). En esta ocasión la Asociación quiso pilotar el programa con alumnos de Educación Especial.

El informe analiza entrevistas en profundidad a seis de los ocho miembros del equipo docente, a dos alumnas y sus madres del Centro -uno de los 68 centros de Educación Especial con que cuenta la Comunidad de Madrid- y a la “facilitadora del programa.

“La experiencia en este centro ha demostrado que cuando hablamos de educación emocional las fronteras entre «lo igual» y «lo diferente» son tenues. Nos ha permitido probar que la educación especial y la educación emocional pueden ir de la mano, y deben ir de la mano, porque todos los seres humanos -no importa cuáles sean nuestras diferencias- tenemos un mundo interior: nos enfadamos, tenemos miedo, nos entristecemos y nos regocijamos en la alegría”. Pax Dettoni, fundadora y directora de Teatro de Conciencia, experta en Educación emocional, antropóloga social y dramaturga y creadora de “En Sus Zapatos”.

Aumento de la autoestima y mejores herramientas para la calma, entre los resultados

1-Identifican sus emociones. “En Sus Zapatos”’ les ha ayudado a entender y poner nombre a lo que estaban sin- tiendo. “Para mí lo más importante fue que mi hija identificara lo que sentía, con las máscaras y con los colores. Lo que he observado es que a ella le ha sido más fácil saber cómo se siente, y al saber eso, es más fácil gestionarlo”. Madre de una alumna.

En estos resultados ha sido clave el fuerte componente visual del programa y de su metodología: el uso del Teatral de Conciencia, que escenifica las emociones y usa máscaras de colores según la emoción, así como los posters formativos; ya que el poder visual es extremadamente relevante en el caso de estos niños de educación especial, ya que les ayuda a retener los conceptos.

2-Aprenden a calmarse, mediante la respiración. El alumnado al no disponer de herramientas para autoconocerse “discutían y no se serenaban”, explican las docentes. Con ‘’En Sus Zapatos’’ empezaron a adquirir una mirada introspectiva gracias a la cual analizaban “por qué estaban como estaban”, y, sobre todo, como solucionarlo.

“Ha sido impresionante… Ella nos ha ayudado. A veces se daba cuenta de una mala contestación y nos decía: “cuidado que está saliendo por ahí el “rojo” (la ira, el enfado)”. Madre de un alumno.

Las docentes destacan la experiencia de una niña con grandes problemas disruptivos que fue capaz de hablar del fallecimiento de su abuela. “Planteamos hacer una obra de teatro, ella dijo que quería representar una. Y les dijo a sus profesoras, “tú vas a ser mi abuela, túmbate en el suelo; “tú vas a ser el gotero”. Y nos contó con pelos y señales cómo se murió su abuela. Entonces la abrazaron todos, se puso a llorar y se sentó”. Docente.

4-Mejora la cohesión de grupo y acercamiento familiar. Se detectó una mayor interacción socio emocional entre el alumnado, algo muy destacado en el aprendizaje de competencias vinculadas a su autonomía, inserción social e incluso laboral.

También supuso un acercamiento en los vínculos familiares. “Si tú sabes cómo se siente tu hija actúas de otra manera. Fue una manera de unirnos”. Madre de un alumno.

“Cuando estamos tristes por algo es ella la que nos dice: “Oye, las emociones”. Así que ella nos enseñó también que hay otras formas de actuar para gestionar las emociones. Y ella sigue hablando sobre esto”. Madre de un alumno.

3-Aumento de la autoconfianza y la autoestima. Como consecuencia de las anteriores ha surgido el aumento de autoestima en este alumnado.

“Ella venía mucho más contenta a casa, nos contaba todo lo que había he- cho, e incluso se arreglaba más para ir a la escuela”. Madre de un alumno.

“La niña lo absorbió todo con mucha facilidad, como si ella lo llevara haciendo durante mucho tiempo. Para nosotros fue totalmente inesperado… Ahora cuando subo a su habitación la veo haciendo cosas, creando cosas… Ahora está mucho más activa”. Madre de un alumno.

 

Solo el 2% de los padres españoles cree que su hijo ha sufrido ciberacoso

Qustodio ha realizado un informe para conocer cómo está afectando la nueva realidad a los menores españoles en tres ámbitos específicos: personal, digital y educativo.

 

El cierre nacional de los colegios, el decreto de Estado de Alarma, 97 días de confinamiento, el uso obligatorio de mascarilla para los mayores de 6 años… 2020 está siendo un año de rápidos y profundos cambios en la sociedad y que está afectando a una generación que se está educando y creciendo basados en ellos: los centennials. Para conocer cómo está afectando la nueva realidad a los menores españoles en tres ámbitos específicos – personal, digital y educativo, Qustodio, la plataforma de seguridad y bienestar digital para familias, ha llevado a cabo su estudio ‘Centennials: el antes y el después de una generación marcada por el Covid-19’. Este informe, incluye el análisis sobre la realidad de los niños durante la pandemia: lo que ha cambiado, lo que permanece igual y lo que nunca volverá a ser lo mismo, a través una encuesta realizada en octubre a 1.000 padres y madres de niños y niñas de entre 7 y 15 años de edad, a nivel nacional y en cinco regiones seleccionadas: Madrid, Cataluña, País Vasco, Andalucía y Castilla y León. En el estudio ha participado María Guerrero, psicóloga experta en familia y tecnología para analizar el impacto de estos cambios más allá del Covid-19.

Si se habla del ámbito personal, las relaciones sociales (85%), educación (82%) y actividad física (71%) -esta última más común entre los niños que las niñas- son los aspectos que las familias españolas opinan que se han visto más afectados por el Covid-19. Además, 3 de cada 10 menores han sufrido falta de concentración y mal humor/agresividad en este tiempo,afectando en mayor medida a los niños. Problemas de sueño (18%), depresión (13%), pérdida o aumento de peso (12%) y menor autoestima (7%) son otros de los cambios físicos y psicológicos que se han producido durante la pandemia.

El tiempo que pasan los menores fuera de casa también se ha visto afectado. De hecho, el 30% de los niños y niñas españoles pasa menos de una hora al día al aire libre, lo mínimo recomendado por los pediatras, porcentaje que se eleva hasta el 40% en el caso de Madrid. En el extremo opuesto se encuentra el País Vasco, donde el 87% sobrepasa este tiempo.

Por si eso fuera poco, 7 de cada 10 familias aseguran que su hijo practica menos ejercicio que antes del Covid-19. Sin embargo, la mayoría afirma que el consumo de alimentos se ha mantenido igual. Dos hechos que unidos pueden fomentar la obesidad infantil, uno de los problemas de salud pública más graves del siglo XXI.

Al analizar los cambios producidos en el ámbito digital en las familias españolas, se aprecia que 1 de cada 3 hogares españoles ha adquirido un nuevo dispositivo a causa del Covid-19, siendo Cataluña la comunidad que más ha comprado, con un 37%. En el Top3 de los tres dispositivos más comprados se encuentran: ordenadores (14%), tablets (12%) y smartphones (6%). A esto se suma un aumento del 34% del número de registros en plataformas y servicios de entretenimiento de vídeo online, porcentaje que se eleva hasta el 42% en el caso de Andalucía. Netflix (15%) lidera el ranking seguido de cerca por Disney + (12%).

Si se habla de las amenazas que creen que han sufrido sus hijos en línea en este tiempo, 6 de cada 10 familias aseguran que la pandemia ha provocado una mayor adicción a las pantallas, una cifra que asciende hasta el 70% en el caso de las familias con hijos de entre 9 y 13 años. Además, el 11% de los padres españoles cree que han accedido a contenido inapropiado en este tiempo, porcentaje que muestra sus picos más altos en familias con hijas de 11 años e hijos de 13.

Sin embargo, el dato más significativo es que solo un 2% de las familias cree que su hijo ha sufrido ciberbullying en este tiempo, a pesar de que estudios como el de Light aseguran que, durante estos meses, el acoso a través de redes sociales y chats ha crecido casi un 70%. Y lo que es peor, el 65% de los padres piensa que sus hijos tienen las mismas posibilidades o menos de sufrir acoso (bullying) que antes del Covid-19. Solo un 8% cree que ahora es más probable y que las niñas son quienes más lo sufren, siendo Madrid la comunidad en la que más conciencia existe.

¿Y cómo protegen los padres a sus hijos de estas amenazas? El uso de medidas de control parental solo ha aumentado un 6% a causa de la pandemia, siendo Cataluña y Castilla y León las regiones en las que más ha crecido. Un dato significativo en unos meses en los que el uso de Internet por parte de los menores se ha visto claramente incrementado. De hecho, durante el confinamiento, el uso de Internet aumentó hasta un 60% en los países de la OCDE, según cifras de la organización, y la actividad online de los menores españoles creció un 180% en la primera semana con los colegios cerrados, según datos de Qustodio.

Aunque el establecer límites de uso sigue siendo la más popular (63%), el bloqueo de apps es la que ha experimentado un crecimiento mayor (+5%) con respecto a la época pre Covid-19. Curiosamente, en general, se toman más medidas con los niños que con las niñas y entre los menores de 12 a 14 años.

El ámbito educativo es uno de lo que más transformación ha vivido. De hecho, han surgido nuevas metodologías como el modelo híbrido (combina presencial y online), que ocupa el 13% de la formación en estos momentos. En la mayoría de las regiones es en la Secundaria cuando se apuesta por combinar presencial y remoto, donde ese porcentaje se eleva hasta el 30%. Madrid y Andalucía son las comunidades que más apuestan por esta modalidad.

Sin embargo, 6 de cada 10 familias consideran que su hijo/a aprende peor en remoto, con Castilla y León a la cabeza con un 69%. Solo un 5% de los padres españoles considera que sus hijos/as aprenden mejor desde casa. Por género, los padres españoles creen que los niños aprenden mucho peor desde casa que las niñas, 67% frente a un 53%.

¿Qué sucede con las apps educativas? 7 de cada 10 menores han empezado a usar algún software nuevo de comunicación en el aula o app de aprendizaje que no usaban antes del Covid-19, siendo su uso más habitual a partir de los 9 años. Google Classroom sigue ocupando el 1º puesto (37%).

En cuanto al tiempo que pasan los menores en línea para su formación, el informe estima que el 70% de los padres cree que se ha incrementado el número de horas que pasan sus hijos conectados para la escuela (en clase + tareas) desde el inicio de la pandemia. A partir de los 11 años este porcentaje asciende hasta el 80%, siendo Andalucía y Madrid las CC.AA. donde más ha aumentado. Al preguntarles sobre la nota que podrían al colegio de sus hijos, el 47% de las familias los aprueba con buena nota. Destaca Cataluña, con un 57%, como la comunidad con mejor nota. En el otro extremo se encuentra un 16% de padres y madres que considera que no se están manejando los cambios tecnológicos como deberían.

Más allá del Covid-19

El informe de Qustodio también incluye previsiones sobre cómo evolucionará toda esta situación. Según la psicóloga experta en familia y tecnología, María Guerrero, es importante que tanto madres como padres se adapten a esta nueva normalidad lo mejor posible, ya que los hijos serán el reflejo de su autogestión.

Además, una mala gestión de las emociones puede generar mal humor y agresividad o provocar alteraciones del sueño que desemboquen en cansancio crónico e insomnio. El miedo y la incertidumbre pueden acabar en desórdenes psicológicos, como ansiedad, depresiones e incluso agorafobia, haciendo que salir a la calle y relacionarse con más gente suponga un reto.
Al aumentar de forma notable el consumo digital, también lo puede hacer el desarrollo de conductas adictivas, el aislamiento y la vulnerabilidad de los menores, al exponerse en mayor grado a los riesgos online.

El ámbito educativo ha sufrido grandes cambios, sacar a los menores de las aulas provoca una disminución de la capacidad de concentración acompañado de falta de rutinas fijas que afectan a la organización, la gestión del tiempo y la capacidad de aprender. La disminución de horas en el colegio y con los compañeros, puede aumentar el individualismo de los menores, la falta de compañerismo y el sentimiento de equipo.

Por ello y para evitar que se desarrollen ciertos problemas como consecuencia de la nueva normalidad, es importante mantener conversaciones claras con los menores y no ocultarles información, establecer rutinas de sueño, de tiempo de ocio y digitales, predicar con el ejemplo y protegerlos de las amenazas del mundo digital con sistemas que ayuden a los padres a tener control de horario y contenidos

TikTok presenta sus nuevas herramientas para familias

La vida digital de un adolescente puede ser abrumadora, y es frecuente oír cómo los padres quieren ponerse al día en lo que respecta a las últimas tecnologías y las aplicaciones que sus hijos usan. Por eso, desde TikTok trabajan conjuntamente con familias y expertos en jóvenes, como, para desarrollar la manera en la que los padres puedan apoyar a sus hijos en TikTok. Su objetivo es conseguir un balance entre la seguridad y la autonomía de los adolescentes, mientras trabajan para crear un ambiente positivo, seguro y que fomente la autoexpresión.

A principios de este año, lanzaron el Modo de Sincronización Familiar, que permite a los padres enlazar sus cuentas con la de sus hijos para habilitar una selección de contenidos y ajustes de privacidad. Ahora hemos ampliado esta función para brindar a los padres una mayor supervisión y ofrecer a las familias una gran cantidad de herramientas para crear una experiencia en TikTok que sea adecuada para ellas.

Al utilizar el Modo de Sincronización Familiar, los padres pueden guiar la experiencia de navegación de su hijo gracias a las siguientes herramientas:

  • Búsqueda [NUEVO]: decidir si tu hijo puede buscar contenido, usuarios, hashtags o sonidos.
  • Gestión del tiempo en pantalla: controla cuánto tiempo puede pasar tu hijo en TikTok cada día.
  • Modo restringido: restringe la aparición de contenido que puede no ser apropiado para una audiencia general en el feed «Para Ti».

A medida que los jóvenes comienzan a construir su presencia online, nosotros creemos que es importante dotar a las familias de herramientas para que los padres y sus hijos puedan configurar juntos los límites. Nuestra ampliación del Modo de Sincronización Familiar ahora incluye:

  • Comentarios [NUEVO]: decide quién puede comentar en los vídeos de tus hijos (todos, solo amigos, nadie).
  • Visibilidad [NUEVO]: decide si la cuenta de tu hijo es privada (tu hijo decide quién puede ver su cuenta) o si es pública (todos pueden buscar y ver su contenido).
  • Vídeos que le han gustado [NUEVO] : decide quién puede ver los vídeos que le han gustado a tu hijo.
  • Mensajes directos: restringe quien puede mandarle mensajes a tu hijo, o directamente inhabilitar la mensajería por completo. Teniendo en cuenta la seguridad del usuario, también tenemos contempladas muchas políticas y controles sobre mensajería. Por ejemplo, los mensajes directos están inhabilitados para menores de 16 años, únicamente los seguidores aprobados pueden mandar mensajes y además, no se pueden enviar ni fotos ni vídeos.

 

No hay dos familias iguales

Cada familia es diferente. Algunos padres pueden optar por usar el Modo de Sincronización Familiar cuando su hijo se inicia en TikTok, otros, sin embargo, preferirán permanecer conectados a la cuenta de su hijo durante más tiempo, y también hay otras familias que directamente no tienen actividad la función de Sincronización Familiar. Cabe destacar que los adolescentes siempre pueden aprovechar estas herramientas al seleccionar cada una individualmente en la sección de configuración. Independientemente de lo que los padres y los adolescentes decidan qué es lo adecuado para ellos, esperan que el Modo de Sincronización Familiar anime a las familias a mantener conversaciones más amplias sobre la seguridad digital.

Además de sus herramientas para las familias, seguimos fortaleciendo nuestras políticas de seguridad y bienestar juvenil. De hecho, recientemente hemos añadido más directrices y recursos para apoyar el movimiento body positive en nuestra comunidad y hemos eliminado el contenido perjudicial relacionado con las ideologías de odio.

También han desarrollado alianzas globales para proteger contra la explotación infantil, a medida que eliminan dicho contenido, eliminan cuentas y reportan los casos al Centro Nacional de Menores Desaparecidos y Explotados y las entidades judiciales correspondientes. La protección de menores, tanto online como offline, es de vital importancia y requiere la colaboración entre plataformas, gobiernos y organizaciones a favor de la seguridad infantil. Por eso, hemos respaldado losPrincipios Voluntarios para combatir el abuso sexual infantil online, que ofrece un marco que puede ser aplicado en sectores y servicios digitales para responder a los cambios de comportamiento y proteger a los jóvenes.

Para aquellas familias que quieran saber más sobre seguridad online, han creado una serie de recursos, como nuestroPortal Joven, el centro de recursos para padres, vídeos de seguridad y educación.

Llenemos la Navidad de lecturas

Por Adrián Cordellat

Ha llegado el momento de hacer la carta a Papa Noel y los Reyes Magos. Como cada diciembre no faltarán las ideas y los deseos, pero en un año tan atípico como el que nos ha tocado vivir, uno año en el que una pandemia ha puesto contra las cuerdas a muchas economías empresariales y familiares, entre ellas las de quienes tienen librerías o se dedican al mundo editorial, hemos pensado que sería un gesto maravilloso llenar la Navidad de lecturas. Por eso en este número de diciembre en Padres y Colegios hemos querido hacer una extensa selección con novedades del sector editorial para todas las edades y para todos los gustos. Porque no hay mejor regalo que un libro. Y esa máxima vale siempre, pero hoy más que nunca porque en tiempos de confinamiento y limitaciones a la movilidad los libros son una herramienta única para trascender las paredes de nuestras casas y viajar con nuestros hijos e hijas.

Para niños y niñas de 3 a 6 años

 

 

 

Little niño descubre a Aretha Franklin (Bang Ediciones): A Little Niño y a su oso Renato ya los podemos considerar unos personajes ilustres de la literatura infantil. Y es que pocos protagonistas literarios han acercado a padres e hijos con tanta simpatía a cantantes y grupos emblemáticos de la historia de la Música. Si de la mano de Little Niño y sus surrealistas sueños repletos de aventuras ya conocimos a los Beatles, los Rolling Stones y a David Bowie, ahora toca el turno de acercarnos a la figura de Aretha Franklin. ¡Que no nos falta la música…y mucho mejor si es con diversión!

 

 

 

 

 

 

 

 

El copo de nieve (Andana): Aunque por su estética y por las fechas en que transcurre la historia podría ser considerado un álbum ilustrado de Navidad, El copo de nieve es una historia totalmente atemporal narrada con maestría por el superventas Benji Davies. Una niña llamada Noelle y un pequeño copo de nieve que cae lentamente desde el cielo son los protagonistas de esta preciosa historia llena de optimismo sobre el poder de los deseos y la necesidad que todos tenemos de encontrar nuestro lugar.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Los abrazos perdidos (Destino): Este es un cuento especial por dos motivos. En primer lugar porque fue escrito durante el confinamiento al que nos obligó la pandemia desatada por la COVID-19. Y en segunda instancia porque su autora es una niña de nueve años que perdió la vista a consecuencia de un parto prematuro. Nayara, que hoy cursa 3º de Primaria en un colegio de Granada, ofrece en Los abrazos perdidos una lección que muchos hemos aprendido en este 2020 pero que ella interiorizó desde bien pequeña: tenemos que saber valorar las cosas aparentemente pequeñas, como un abrazo, por ejemplo, porque esas son las verdaderamente importantes.

 

 


Para niños y niñas de 6 a 10 años.

 

 

¿Quieres ser mi amiga? (Blackie Books): Finalista del prestigioso Premio Strega de Literatura Infantil 2020, los textos de Susie Morgensten y las reconocibles ilustraciones de Claude K. Dubois nos sumergen de lleno en la vida de Lea, una niña que se ha visto obligada a abandonar París para irse a vivir al campo con sus padres. Y eso no siempre es fácil. Sobre todo cuando una tiene que dejar a todos sus amigos y empezar de cero. Pero, como ella misma se dice, Lea no es tímida y no cejará en su empeño de encontrar pronto una nueva mejor amiga. Pura ternura.

 

 

 

 

 

Súper Hermanos: Una rebelión inesperada (La Galera): No es fácil aceptar la llegada de una hermana menor que acapara conversaciones y la atención de los padres. Lo saben bien Pepe y Valentina. Más aún cuando sus padres meten a la bebé en su habitación para compartir noches con ellos. Todo esto, sin embargo, queda en un segundo plano cuando sus peluches y juguetes cobran vida por la noche y deciden escaparse de casa. ¡Una rebelión! Pepe y Valentina tendrán que demostrar entonces su capacidad de ingenio para negociar una tregua con los juguetes de su hermana para evitar su huida y el consiguiente enfado de sus padres. Y es que en eso también consiste un poco eso de ser súper hermanos.

 

 

 

 

 

 

 

Topo y ratón: el pastel de lombrices (Patio): Finalistas del prestigioso premio francés de literatura infantil Les Incorruptibles, Topo y Ratón son todo un fenómeno editorial en el país vecino. En España Patio Editorial ha empezado ha publicar las tiernas y divertidas aventuras de estos dos amigos, un canto a la naturaleza y a la amistad. El pastel de lombrices, compuesto por tres breves historias, es la segunda entrega de las idas y venidas de estos dos entrañables personajes que enamorarán con su cotidianidad y su particular sentido del humor a los pequeños lectores.

 

 


Para niños y niñas de 10 a 14 años

 

 

 

El asesino de los ositos de peluche (Edebé): Los niños son unos filósofos en potencia porque nadie se hace más preguntas que ellos. De esa máxima parte la colección Filo&Sofia, con la que la autora Cuca Canals quiere destacar la importancia del pensamiento filosófico. Un pensamiento filosófico, por cierto, que ayudará a Rinus, el protagonista de esta novela, y a sus nuevos amigos (Karlitos Marx, Freddy Nietszche o Confucio) a descubrir al autor de una serie de asesinatos de niños que deja al lado de cada cadáver un osito de peluche como su marca registrada.

 

 

 

 

 

Las historias del Lobo de Arena (Kalandraka): En este segundo volumen dedicado a Zackarina y a su amigo imaginario, el lobo de arena, la escritora sueca Åsa Lind vuelve a seducir a los lectores con su sentido del humor, su poesía y el conocimiento que muestra de la mirada de los niños. A base de capítulos cortos e independientes, Lind nos sumerge en la vida cotidiana de Zackarina, en los conflictos con sus padres y en la relación tan especial que mantiene con su amigo imaginario, un lobo de arena que la guía en la construcción de su propia comprensión del mundo. Una delicia.

 

 

 

 

 

 

 

 

El chico de la última fila (La Galera): Basada en hechos reales, ganadora del Waterstone Prize 2019, el Sheffield Children’s Book Award 2019 y el Blue Peter Book Award 2019, y escrita por Onjali Q. Raúf, una de las 100 mujeres más inspiradoras e influyentes del mundo según la BBC, El chico de la última fila tiene todos los ingredientes para convertirse en una novela referente en las próximas décadas para acercar a los adolescentes a un tema tan desgarrador como la crisis de refugiados que, como pronto descubrirán los protagonistas de la novela, necesita la mejor versión de nosotros mismos para ayudar a quienes huyen del horror.

 

 

 

 

 

 


 

Para los amantes del cómic

 

Fox + Chick: un paseo en barca y otras historias (Liana editorial): Cuando se dice que el cómic es una extraordinaria herramienta de iniciación a la lectura, uno piensa inevitablemente en un ideal de cómic que Sergio Ruzzier cumple a rajatabla con estos dos personajes entrañables que son Fox y Chick, tan diferentes pero tan amigos; y con esas historias cargadas de sencillez, ternura y humor que viven juntos. Ideal para niños de unos 5-6 años, que se inician en la lectura, Un paseo en barca y otras historias es la segunda entrega de una saga con la que Ruzzier ha acumulado premios y ha encandilado por igual a lectores y crítica.

 

 

 

 

 

 

 

El club de las canguro: Julia y los niños imposibles (Maeva Young): La ilustradora Gale Galligan toma el relevo de Raina Telgemeier en la adaptación a cómic de la historia de El Club de las Canguro, la serie de libros para jóvenes creada por Ann M. Martin, publicada entre 1986 y 2000, de los que se han vendido casi 180 millones de ejemplares en todo el mundo. Julia y los niños imposibles es la quinta entrega de esta versión en modo Novela Gráfica indicada para lectores mayores de ocho años. En esta ocasión los lectores seguirán a Julia, la última en llegar al Club, que busca encajar en el grupo mientras intenta sobrevivir a su trabajo como canguro de tres niños pequeños no precisamente fáciles de cuidar.

 

 

 

 

 

 

 

Clara y las sombras (Edebé): Indicado para niños a partir 11 y 12 años, esta historia de Andrea Fontana ilustrada por Claudia Petrazzi nos hace viajar en el tiempo hasta 1988 para acercarnos a la vida de Clara, una niña con epilepsia que abandona junto a su padre Nueva York para instalarse en un pequeño pueblo en el que olvidar en parte el dolor por la desaparición de su madre. Las crisis de epilepsia de Clara le producen una especie de parálisis corporal en la que es capaz de tener sueños tan tenebrosos como reveladores. En uno de ellos Clara conectará con algunos de sus nuevos compañeros de colegio, lo que creará entre ellos un vínculo de amistad muy fuerte para enfrentarse a sus propias sombras y a las de los demás.

 

 

 


 

Para quienes quieren aprender leyendo

 

Ñam: Sobre lo que comemos (Andana): Comer sano es más fácil de lo que la publicidad de la industria alimentaria nos ha querido hacer creer. Eso es algo que nos demuestra de forma muy gráfica y divulgativa la periodista Diana Oliver, que en base a la evidencia científica y gracias a las ilustraciones de Carmen Saldaña, ofrece en Ñam datos útiles y atractivos visualmente para mejorar nuestra alimentación y para compartir ese propósito con nuestros hijos e hijas. Porque contra problemas como el sobrepeso o la obesidad infantil no hay mejor receta que la buena información, Ñam se erige como un imprescindible álbum informativo para ayudar a los jóvenes lectores y a las familias a elegir lo que comen con argumentos.

 

 

 

 

 

 

Grecomanía (Maeva Young): La diseñadora gráfica Emma Giuliani ha creado una extraordinaria y visualmente portentosa obra para sumergirnos de lleno en la Antigua Grecia. Un sinfín de información sobre aspectos como la vida en Atenas, el espectacular Partenón, los dioses del Olimpo, las epopeyas de Homero o la herencia griega en nuestras vidas caben en este espectacular álbum de gran formato.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

El libro de los saludos (A buen paso): Nos saludamos todos los días. No hay nada que hagamos más veces que eso: saludarnos. ¿Pero qué sabemos realmente de los saludos? Arianna Squilloni y Olga Capdevila nos proponen en este álbum informativo un apasionante viaje por el pasado y el presente del fascinante y sorprendente mundo de los saludos, ese gesto cotidiano y aparentemente intrascendente que, sin embargo, está cargado de historias que desconocemos.

 

Webinar: Las relaciones tóxicas en los hijos

El pasado 13 de noviembre se celebró el webinar gratuito Las relaciones tóxicas en los hijos. En esta nueva cita, la psicóloga Raquel Hernández fue la encargada de explicar a familias y personas interesadas en la educación de los niños y adolescentes en qué consisten las relaciones tóxicas que se pueden producir en la adolescencia, por qué es importante conocer este asunto y cómo debemos actuar cuando detectamos una relación tóxica.

El webinar se ha dividido en dos partes, una parte teórica y otra en la que los asistentes han podido ir solventando sus dudas. Fue moderado por la psicóloga Paloma Maldonado, coach Educativa de Siena Educación dentro del programa Jove Oportunitat del IVAJ.

 

Si te lo perdiste o quieres volver a verlo, puedes acceder al webinar completo aquí:      

 

 

Aquí puedes ver otros webinars de interés:

 

Francisco Castaño: "Educamos a los niños en Walt Disney, cuando la vida es de Walking Dead"

‘La mejor versión de tu hijo’, de Francisco Castaño, es un libro con pautas y herramientas para ayudar a que los adolescentes saquen lo mejor de sí mismos.

 

Eva R. Soler

 

“¿Qué padre o madre no ha soñado con que sus hijos vinieran acompañados con un manual de instrucciones? Pues aquí lo tienen”, bromea Francisco Castaño, autor, entre otros libros, de “La mejor versión de tu hijo”. Castaño es padre de dos hijos, profesor de educación secundaria y asesor y orientador familiar en temas de educación y fracaso escolar. Sensibilizar a los padres en la importancia de formarse para educar y ayudarles en la tarea de conseguir que sus hijos encuentren su propio camino son los objetivos que a este experto en educación le gustaría conseguir con esta obra y las charlas y asesorías familiares que imparte.

 

¿Es fácil o difícil conseguir la mejor versión de nuestro/as hijo/as?

Más que fácil o difícil, lo que debemos plantearnos es que ese debe ser el objetivo: que consigamos la mejor versión de nuestros hijos. No que sean mejores que otros, sino que sean lo mejor que pueden ser ellos y puedan dar lo mejor de sí. Eso, ¿es difícil? Bueno, hay que tener en cuenta dos cosas. Primero, para educar hay que estar preparado y formado. Esto es fundamental. Igual que para desempeñar cualquier trabajo, te formas; a la hora de educar también hay que formarse. Y por otro lado, como a la hora de educar a nuestros hijos, interviene el vínculo emocional y afectivo con ellos, esto hace más difícil que enfoquemos la educación de una forma más racional. Esto, probablemente, es lo que más cuesta.

 

Ahora se habla mucho de la necesidad de integrar la educación emocional en el colegio, pero en el libro afirma que ésta corresponde, sobre todo, a los padres.

Educar lo tenemos que hacer entre todos: padres, colegios, sociedad… La educación emocional en los colegios hace referencia a la gestión de las emociones, les ayuda a identificarlas. No podemos impedir que nuestros hijos se enfaden. A veces, en la consulta, los padres me dicen: Es que le he quitado el móvil y se ha enfadado, ¡claro! Es normal. Lo que hay que aprender es enseñar a los hijos a gestionar ese enfado adecuadamente. De lo contrario, no aprenden a asimilar la frustración. No hay que impedirles las emociones negativas, que estén enfadados o tristes. Hay que evitar la sobreprotección, porque si no, el día de mañana, cuando las cosas no van como ellos quieren, no van a saber gestionarlo. En este sentido, yo digo: Educamos a los niños en Walt Disney, cuando la vida es de Walking Dead.

 

Los padres también necesitan aprender a gestionar sus propias emociones

¡Claro! En el libro hablo mucho de la coherencia y la necesidad de ser coherentes. Si yo grito a mi hijo, no voy a pretender que mi hijo no grite. Si estoy enfadado, doy pataletas… no voy a pretender que mi hijo esté calmado. En este sentido, en el libro van a encontrar recursos y herramientas para educar adecuadamente. Hacemos cursos y formación para temas que nos gustan. Los cursos para padres también se hacen cada vez más, van en aumento, pero no alcanzan el mismo nivel que los otros. La responsabilidad más grande que tenemos los padres en la vida es educar a nuestros hijos y para esto también nos tememos que formar.

 

¿Son muy distintos los adolescentes de ahora que los de antes?

No. No hay diferencia ente los adolescentes de ahora con los de antes, lo que ha cambiado es la sociedad, pero la adolescencia en sí no ha cambiado. Es importante ponernos en su lugar para entenderlos (acordarnos de nuestra propia adolescencia). Si no los entendemos, no podemos mirar hacia delante con ellos. Hay que mostrar empatía con ellos, pero no como colegas, sino manteniendo nuestro rol de padres: “Entiendo que te apetezca estar más rato con el móvil, pero ahora lo tienes que apagar ya” Hay padres que se enfadan porque su hijo le pide llegar más tarde a casa. Hay que entender que él quiera llegar más tarde, pero ahí entramos los padres, podemos entender que quieran llegar más tarde pero no por eso les dejamos. Hay que comprender que la idiosincrasia del adolescente conlleva esto: empiezan a tener juicio crítico, falta de conciencia de riesgo, saltarse las normas, son una olla de hormonas en ebullición… nosotros tenemos que educarles para que tomen la mejor decisión posible, pero al final, la decisión la tienen que tomar ellos. Si se equivocan, tienen que aprender de sus errores.

 

En el libro hace mención a cómo los padres utilizan el grupo de whatsapp de la clase para resolver obligaciones de los hijos, como los deberes

Los grupos de whatsapp tienen una utilidad: información rápida e inmediata para cosas que pueden ocurrir como, por ejemplo, una excursión. Si lo utilizamos para resolver los olvidos de los deberes no lo estamos haciendo bien. Hay que entender que el objetivo no es que vayan con los deberes hechos o sin hacer, sino que lo importante también es que aprendan a prestar atención en clase, que se los apunten ellos, que asuman sus obligaciones y aprendan a resolver ellos sus problemas o contratiempos (que aprendan de sus errores): “Si no lo pregunto en el grupo, no es para fastidiarte: te pondrán un negativo, pero aprenderás a apuntártelo la próxima vez”. Si somos nosotros los que estamos siempre “salvándoles”, en la sobreprotección, corremos el riesgo de que se convierta en una obligación y encima, cuando no lo hacemos, nos echan la bronca. Si les preparamos la mochila y se nos olvida el libro de matemáticas se enfadan con nosotros. ¡Pero si es su responsabilidad!

 

También afirma que el aburrimiento es necesario

Las agendas de nuestros hijos no pueden ser peores que las nuestras. El aburrimiento agudiza el ingenio y es la única manera de que desarrollen su imaginación, de que busquen cosas diferentes que hacer, con actividades no estructuradas. El problema es que, como están acostumbrados a moverse en entornos estructurados y dirigidos, no les damos pie a la improvisación. Con el aburrimiento se fomentan habilidades importantes para el día de mañana: creatividad, imaginación, saber buscar soluciones, hacer frente a la improvisación… Si lo tienen todo controlado o dirigido, al final no piensan, sólo ejecutan. Necesitamos que nuestros hijos piensen y para que piensen se tienen que aburrir.

 

Apunta un dato: sólo un 12% de los adolescentes obtiene información sexual de sus padres, ¿por qué nos sigue costando hablar de sexo con nuestros hijos?

Parecemos todos muy modernos, pero hablar de sexo con nuestros hijos continúa siendo tabú y nos cuesta trabajo. Hay que hablar de sexualidad con nuestros hijos con naturalidad, porque si evitamos este tema, ellos se van informar a través de amigos, primos (y a saber qué consejos le dan) o de internet (con el riesgo de que accedan a contenido pornográfico y asuman la creencia de que la pornografía es sexualidad real, cuando no lo es). Para abordar todas estas dudas que puedan surgir en torno a la sexualidad de nuestros hijos en la adolescencia, realizo, junto a una psicóloga sexóloga directos en mi cuenta de Instagram (@francasta1), además de tratar otros temas. Un buen consejo es hablar con ellos de esto desde pequeños, desde que se despierta su curiosidad por el tema, con naturalidad y así, cuando lleguen a adolescentes seguirán hablando con nosotros sobre ello y podremos aconsejarles sin dramatismo.

 

Otro dato alarmante: el 87% de los padres de niños acosadores o acosados desconoce que lo son.

Sí, es un estudio realizado en el ámbito de la Unión Europea sobre ciberacoso, que es un grave problema. En muchas ocasiones, los padres no tienen ni idea de lo que hacen sus hijos con el móvil. Los menores se sienten valientes detrás de una pantalla y hacen o dicen cosas que no harían cara a cara. Si los padres les damos el móvil sin más y no les supervisamos, no les enseñamos, los niños no distinguen que es lo que está bien y lo que no. Por otra parte, el carácter de un niño también puede influir a la hora de convertirse en ciberacosador o acosado, pero también guarda mucha relación con los valores que le inculquemos desde la familia. Hay que educar a los niños en la humildad: si el niño tiene prepotencia y la autoestima baja, va a intentar destacar haciendo daño a otros.

 

CLAVES PARA CONSEGUIR LA MEJOR VERSIÓN DE NUESTROS HIJOS

Normas claras acompañadas de cariño. A veces, los padres piensan que poner normas o límites significa no tener cariño a los hijos. Y al revés, también existe la creencia de que, si educamos con cariño, no es necesario poner normas. Sin embargo, si sólo damos cariño a los niños, éstos estarán muy contentos cuando son pequeños, pero cuando crecen siguen demandando cosas que, seguramente, ya no se les pueden conceder y como nunca han tenido límites, esos chicos se convierten en chicos agresivos, inseguros y con una autoestima baja. Y si sólo les pones normas, pero no les das cariño, a los niños no les educas, les adoctrinas y cuando llegan a la adolescencia, que es la época de rebeldía, aparecen los problemas. En ambos casos, van a surgir problemas de conducta, por este motivo hay que poner normas y límites, a la vez que damos cariño, no es incompatible. Por ejemplo: abrazos de oso a la hora de irse a la cama. Se cumple la norma (acostarse a una hora determinada) a la vez que se da cariño.

Buena comunicación La comunicación es imprescindible, no puedes educar sin comunicarte y para comunicarte bien, debes entender el lenguaje tanto de un niño, como de un adolescente. Hay que empatizar con ellos: no podemos pretender que un chico de quince años tenga las mismas pretensiones que nosotros. Él no piensa en el día de mañana, en tener una familia. No, él nos habla de su videojuego, de YouTube… Y nosotros, le tenemos que escuchar, eso es lo más importante, escuchar sus preocupaciones, sus intereses, que nada tienen que ver con los nuestros. Después, les tenemos que enseñar también a ellos a escuchar: son impulsivos y oyen para contestar. Hay que decirles cuando uno está hablando: calla, escucha y, después, me contestas. Es fundamental escucharles y que escuchen.

Valores El respeto, el esfuerzo, la perseverancia, el compromiso, ser agradecidos, la empatía… Hay un montón de valores que podemos enseñar a nuestros hijos. Los valores se educan, los niños no nacen con ellos. Es cierto que hay niños a los que les costará más adquirir un valor que otro, pero tenemos que tener en cuenta que los valores son conductas adaptativas y, como tales, se han de educar.

Padres perdidos en la educación de los hijos

La pandemia ha cambiado nuestras vidas. También las relaciones familiares, que se han visto resentidas ante una situación tan estresante y que genera tantas incertidumbres.

 

Por Diana Oliver

La pandemia por coronavirus ha cambiado por completo nuestro mundo laboral y educativo. El teletrabajo y la educación online se han convertido en protagonistas de un 2020 que parece dispuesto a no dejar de sorprendernos, y que ha abierto numerosos retos ante nosotros. Dentro de los hogares, muchas familias conviven intensivamente desde marzo, de forma intermitente –como consecuencia de los confinamiento y las cuarentenas–, algo para lo que no estábamos preparados. Y no es fácil. A los retos propios de la crianza y la educación de los hijos se añaden otros enormes originados por el contexto de la pandemia: la falta de medios tecnológicos, la incertidumbre laboral y económica, el trabajo con los niños en casa, el acompañamiento que requiere muchas veces la educación online… ¿Cómo afecta todo esto a las relaciones familiares?

Desde el equipo de atención a la salud mental infanto-juvenil de menteAmente reconocen que la crisis del coronavirus ha afectado de forma compleja a las familias, aunque por lo que han podido observar en su centro, la mayoría de las familias lo están haciendo lo mejor que pueden en cada momento. “Al igual que sucedió en la crisis económica del 2008, la pandemia ha supuesto un periodo de incertidumbre y alarma social en el que las familias han hecho una labor de contención que hay que reconocer. El coronavirus ha supuesto un estresor mundial para el que no estábamos preparados. La gestión de la crisis ha sido sin duda un desafío, no sólo por el impacto del virus (pérdidas humanas, crisis económica, etc.), sino también en el plano psicológico”, explican.

Para Sonia Martínez Lomas, psicóloga y directora de los Centros Crece Bien, pioneros en la enseñanza y el desarrollo de Habilidades Emocionales, Sociales y de Aprendizaje, aunque es cierto que a sus sesiones han acudido algunas familias que sostienen que los confinamientos les permiten pasar más tiempo juntos “y disfrutar de ese tiempo”, lo cierto es que “para otras muchas familias esta situación ha aumentado los conflictos, el malestar y los desacuerdos,”. El hecho de no poder salir a la calle o cambiar el foco de atención, así como el hecho de que estar juntos fuese parte de una obligación y no de una decisión voluntaria, “aumentó el malestar y provocó que, a veces incluso, el problema se viese más grande de lo que realmente era”.

Apuntan desde menteAmente un dato importante: los primeros meses de la pandemia las familias pusieron todas sus estrategias de supervivencia, iniciando una respuesta de adaptación al estrés, y se centraron mantenimiento de las relaciones familiares. “El impacto de la pandemia se focalizaría en contextos de riesgo (conflictos familiares previos, problemas económicos, hacinamiento, violencia machista, etc.) y familias con personas con vulnerabilidades previas (discapacidad, enfermos crónicos, enfermos de avanzada edad y pluripatológicos, etc.), si bien este último caso, la experiencia nos dice que muchas familias también pudieron manejar con entereza esta situación”, sostienen.

Dado que la nueva normalidad instalada desde junio no se produjo en un contexto de “control absoluto de la pandemia”, realmente no ha habido tregua para las familias, lo que ha supuesto, según el equipo de menteAmente, que las familias hayan tenido que mantener esa respuesta de estrés que señalaban y que, además, hayan tenido que buscar los recursos para seguir adaptándose a una realidad cambiante. “Ahora las expectativas no son nada halagüeñas, no estábamos preparados para una pandemia y menos que se prolongara más allá de 2020 o 2021. La ausencia de medidas o normas eficaces impacta sobre la ilusión de control y los sesgos cognitivos de la gente. Esta ausencia de control, junto a la incertidumbre, hace que entremos en fase de agotamiento o fatiga del estrés, siendo frecuentes el enfado, la desilusión y el hartazgo”, cuentan. En esta situación las relaciones familiares se resienten: “Las medidas no terminan de controlar eficazmente la segunda ola de la pandemia, y cada vez se hace más apelación a la responsabilidad individual, dejando atrás un factor de protección cardinal como es el apoyo familiar”.

Sobre el asunto de esta nueva normalidad, la psicóloga Sonia Martínez Lomas insiste en que esta situación se ha producido un incremento considerable de las peticiones de ayuda de padres y madres para gestionar la relación con sus hijos desde ellos mismos: “Los más destacable es que la demanda ha cambiado: antes las familias venían para intentar ayudar a sus hijos. Ahora, llegan a nosotros porque se plantean si esa ayuda la necesitan ellos mismos porque se sienten nerviosos e irascibles y, obviamente, pierden los nervios enseguida”. Esto conlleva a que las familias se sientan desbordadas y perdidas ante la educación de sus hijos. “Algunas familias verbalizan que su expectativa de tener una familia feliz se ha derrumbado, por lo que plantean ahora pedir ayudar para mejorar esas relaciones y que tanto sus hijos como ellos guarden un gran recuerdo en el futuro”, lamenta Sonia Martínez.

 

La tecnología y la gestión de emociones: dos retos importantes

Para el equipo de atención a la salud mental infanto-juvenil de menteAmente, la puesta de límites y el mantenimiento de estos dentro del grupo familiar es uno de los retos en el proceso educativo. “Supone un tema complicado en una sociedad que ofrece cada vez más oportunidades con sus propios límites menos dibujados, en la que la tecnología y la facilidad de movilidad hacen que los padres tengan progresivamente menos alcance en las diferentes esferas que componen en el entorno de sus hijos. Mantener esos límites proporciona un esquema mental para los hijos que les tranquiliza y da herramientas para afrontar las situaciones del día a día”, explican.

Por otro lado, según los psicólogos, “este proceso y la educación en sí misma necesita de tiempo compartido, de entendimiento y reconocimiento de ambas partes para poder proporcionar seguridad y tranquilidad en los hijos, espacios de conversación en los que sientan que pueden expresar sus angustias e inquietudes”. Y no es un asunto sencillo: “El contexto laboral actual dificulta esta posibilidad, siendo cada vez más frecuentes los horarios flexibles que hacen muy difícil la conciliación. En ese sentido, la presencia del teletrabajo en estos últimos tiempos facilita por una parte el poder compartir tiempo aunque no siempre de calidad, poniendo a prueba los límites ya que trabajamos, vivimos y por lo tanto educamos en un mismo lugar”.

Para Sonia Martínez el aumento de los problemas en el ámbito doméstico debido al confinamiento entra en cierto modo dentro de lo esperable, ya que se pasó de un contexto en el que los padres trabajaban muchas horas fuera de casa, “y cuando veían a sus hijos se preocupan más de sus necesidades físicas y de jugar con ellos para aprovechar el tiempo de una forma positiva para todos”, a otro en el que nos vemos conviviendo 24 horas al día, con la incertidumbre y las deficiencias aparecidas (o incrementadas): “Es lógico que aparezcan otras preocupaciones, que aumenten las dificultades y que los problemas sean más visibles”.

Desde Crece Bien añaden que a las dificultades propias de la educación y la crianza se ha sumado la preocupación por el uso de las nuevas tecnologías por parte de niños y jóvenes, ya que “las familias no saben cómo gestionar el tiempo que sus hijos están expuestos y cómo ponerles límites”. Comparten esta idea desde menteAmente, para quienes la presencia de las nuevas tecnologías puede ser una amenaza en el proceso educativo. “Las redes sociales ponen a prueba muchas veces la confianza entre los miembros de una familia y despiertan la necesidad de protección frente a peligros potenciales al acceso de los hijos. El hecho de poder compartir espacios de dialogo podrá facilitar el entendimiento de estas nuevas herramientas y evitar dinámicas de ocultación y conductas disruptivas por parte de los niños y niñas”, señalan.

 

De qué recursos disponen las familias

Es cierto que actualmente tenemos más información que nunca sobre la educación de los hijos pero muchas veces cuesta llegar a ella, o cuesta llegar a la información más adecuada según qué casos. ¿De qué recursos disponen las familias que se sienten perdidas? Responden desde menteAmente que si bien vivimos en la época de la tecnología y el acceso a una gran cantidad de información, lo cual aporta grandes beneficios, en ocasiones puede generar caos: “Ante cualquier duda o necesidad de consejo recurrimos a las redes tratando de buscar respuesta. Pero se nos olvida poner el filtro de qué tipo de información leemos, o cuál es la fuente de la información. Es importante ser escéptico con lo primeo que nos llega, sin analizar quién lo está escribiendo, porque si no lo hacemos así, podemos alarmarnos ante cosas que entran dentro de la normalidad, o pasar por alto síntomas o aspectos que sí que tienen que recibir atención especializada”.

El equipo de expertos señala que los recursos principales de los que disponen las familias son el acceso a profesionales de salud mental y del ámbito escolar. “El acceso a profesionales de la salud, especializados en diferentes campos, dota de veracidad las dudas que puedan surgir en diferentes ámbitos. Es importante consultar con personal con experiencia; y ante información que provenga de diferentes sitios, analizar si la fuente es fiable, y si la persona que da esa información tiene la veracidad suficiente como para tomarla por algo válido”, explican; e insisten en que no podemos olvidar es que cada niño, cada persona, y cada unidad familiar es diferente, “por lo que es necesario centrarse en las necesidades, recursos y habilidades de forma individualizada”.

Para la directora de lo Centros Crece Bien, no obstante, esta situación extraordinaria que nos ha tocado vivir ha dejado al descubierto “claramente” la falta de recursos emocionales de muchos padres y madres para hacer frente a situaciones como la actual. “Ante factores externos que provocan estrés e internos que lo aumentan, si las familias poseen recursos emocionales para manejar la situación, aunque ésta les afecte, la superarán mucho mejor e incluso podrán salir de ella de manera airosa. Por eso es fundamental que, además de dar recursos económicos y físicos a las familias para hacer frente a crisis como la actual, también se dé importancia a los recursos psicológicos y emocionales”, argumenta.

 

Cuándo debemos acudir a un profesional

Según los psicólogos de menteAmente, la búsqueda de ayuda se debe producir antes de que los problemas se vuelvan inmanejables. “Hoy en día todavía sigue habiendo un freno en buscar ayuda, ya que ir a terapia sigue teniendo connotaciones o la expectativa de poder ser señalado”, sostienen. También señalan que puede haber un lapso entre la búsqueda de ayuda de la persona y la atención por un especialista debido a que los presupuestos y dotaciones en especialistas en Salud Mental ha sido reducidas o escasas tras la crisis económica. “Aunque se han hecho algunas contrataciones al respecto, se considera que la atención a las consecuencias psicológicas en los Sistemas de Salud Pública autonómicos es insuficiente”, añaden.

Los expertos consideran que es importante que las familias conozcan los signos de alerta derivados de la respuesta de estrés. Algunos de ellos son:

  • Irritabilidad, inquietud, desánimo.
  • Ansiedad por falta de control, estado de ánimo bajo por ausencia de actividades y relaciones placenteras.
  • Estrés postraumático.
  • Sentimientos de soledad, miedo e inseguridad a salir a la calle (siempre que las medidas lo permitan).
  • Conductas de riesgo como consumo de alcohol o tóxicos.
  • Desbordamiento emocional ante situaciones y demandas cotidianas.

Por último, a los padres y madres que se sienten “desbordados e inseguros” la psicóloga Sonia Martínez les traslada un mensaje positivo, ya que darse cuenta de que algo no va bien es el primer paso para cambiarlo: “Hay que ver la situación como una oportunidad, como el momento en el que podemos hacer un cambio. Si lo enfocamos así y no como un fracaso en nuestro desempeño como padres o madres, podremos cambiar las cosas y enseñar a nuestros hijos que, cuando las cosas no van bien, se pueden cambiar buscando alternativas diferentes”.

 

Carmen Cabestany: “Algunos alumnos pueden revertir el estrés maltratando al compañero”

Por Eva Carrasco

 

El Covid-19 se está convirtiendo en una nueva excusa para el aislamiento social, el señalamiento y en definitiva el acoso escolar tal y como denuncia en esta entrevista Carmen Cabestany, presidenta de la Asociación No al Acoso Escolar (NACE) y jurado de los reconocimientos “Dilo Todo contra el Bullying”.

 

¿La pandemia se ha convertido en una nueva excusa para el señalamiento y el aislamiento social?

La pandemia podría convertirse en una excusa para acosar a un compañero, so pretexto de que él o alguien de su familia tiene el virus. De hecho, esto ya ha sucedido muchas veces en el pasado: Bastaba con que alguien se inventase que un compañero contagiaba algo para que los demás no quisieran estar con él. Se producía así un acoso social o por exclusión, y un acoso verbal indirecto puesto que se difundía un rumor falso para dañar a la víctima.

 

¿Qué situaciones están dando la voz de alarma en el comienzo de este curso tan atípico?

Vemos tristeza y estrés en los niños. Se sienten extraños en esta situación. Algunos tienen miedo porque están todo el día oyendo hablar de enfermedades, hospitales, muertos… Algunos recelan si un compañero no puede llevar mascarilla porque es asmático o por cualquier otro motivo justificado, lo cual puede fácilmente llevar a situaciones de acoso por ser ese niño «diferente» al resto.

 

¿Está el virus estigmatizando a los niños y a sus familias?

Nosotros no queremos ni debemos alarmar, sino alertar. En este momento no tenemos aún suficientes datos para afirmarlo categóricamente pero no es descartable. De hecho, así ha sucedido históricamente. Los apestados, los leprosos, los tuberculosos eran relegados a guetos y la gente no se acercaba a ellos por miedo al contagio.

 

¿Ha cambiado el acoso escolar tras el confinamiento sin convivir en las aulas?

Tenemos noticia de algunos casos que vienen de atrás y que se han reactivado en el inicio de curso. Es posible que lo atípico de la situación (mascarilla, distancia física, nuevas medidas…) acabe causando estrés a los alumnos y lleve a algunos a revertirlo maltratando al compañero.

 

¿En qué medida han aumentado estos problemas en los niños a los que les cuesta más socializar tras tantos meses sin colegio?

Aún es pronto para saberlo porque estamos a principios de curso, pero es cierto que un niño que tenga dificultades para relacionarse o pocas habilidades sociales se convierte en alguien más vulnerable en una situación como ésta. No obstante, hemos de poner siempre el foco en quien agrede y no en quien es agredido porque el acoso nunca está justificado, sean cuales sean las características de la víctima.

 

¿La mascarilla hace que los acosadores se sientan más impunes?

Por supuesto. Van embozados y eso hace que sea más difícil identificarlos si cometen algún tipo de maltrato.

 

¿Usted habla de cuatro condiciones para que se de acoso escolar ¿Cuáles son estas condiciones?

En primer lugar, que el maltrato se produzca entre iguales, es decir, entre compañeros. Que este maltrato sea reiterado en el tiempo, por eso insisto en que es pronto para saberlo. No podemos hablar de acoso escolar si no hay reiteración, pero nadie ha establecido cuántas veces ha de ser maltratada la víctima para que se pueda hablar de bullying.

Asimismo, tiene que existir intención de hacer daño y de humillar, por parte del acosador; e indefensión por parte de la víctima. Y por supuesto, desequilibrio de fuerzas y abuso de poder.

Para solucionar el tema del acoso escolar es importante que iniciativas como «Dilo todo contra el bullying» se multipliquen y que toda la sociedad se conciencie de que este tema es cosa de todos.

 

Consejos de NACE contra el Bullying por Covid

 

  • Mantén, en la medida de lo posible, un ambiente de normalidad en casa.
  • Aleja a tus hijos de noticias catastrofistas para evitar que entren en pánico.
  • Explícales que el índice de contagio entre niños y adolescentes es muy bajo.
  • No muestres miedo ni discrimines, en su presencia, a nadie que haya enfermado.
  • Refuerza que no se burlen ni ridiculicen a nadie por tener síntomas aparentes.
  • Insísteles en que no señalen ni marginen a un compañero si él o alguien de su familia ha sufrido la enfermedad
  • Enseña a tus hijos a empatizar con el dolor del prójimo como les gustaría -y te gustaría- que hicieran los demás con ellos mismos.