¿Cómo educar en valores a los más pequeños?

Gemma Lienas ha publicado más de 90 libros para todas las edades.  Su nuevo libro está formado por 10 cuentos con valores que divertirán a los niños y ayudarán a los padres en la educación de sus hijos. 

Los valores que adquieren los niños y las niñas durante la infancia son muy importantes y determinan una parte de la personalidad de los pequeños. Para que comprendan la importancia que tienen la gratitud, el respeto, la paciencia, el compromiso o la responsabilidad, entre otros valores, lo mejor es que los observen en aquellas personas que quieren y son sus referentes.

Pequeños cuentos con grandes valores es un álbum ilustrado perfecto para leer en familia con el que los niños aprenderán a:

  • Saber demostrar gratitud
  • Tener capacidad de reconciliación, ponerse en la piel del otro y entender su punto de vista
  • Reconocer las cualidades y los méritos de las otras personas
  • Ser capaz de comprometerse en causas comunes y ayudar a los demás
  • Hacer coincidir lo que se piensa, lo que se dice, lo que se siente y lo que se hace
  • Respetar el medio ambiente 
  • Tener disposición para el diálogo y saber pactar
  • Ser responsable de las propias acciones y de los propios compromisos
  • Aprender a tener paciencia
Su autora, Gemma Lienas, ha escrito más de 90 libros para niños y niñas, adolescentes y adultos. De entre sus libros para niños y niñas encontramos, entre otras, las colecciones de La tribu de Camelot y de Emi y Max, el libro de cuentos sobre educación emocional El libro de las emociones para niñas y niños y la novela de misterio Yo, Watson y el armario de Jacqueline (premio Vaixell de Vapor 2018). De entre sus títulos para jóvenes destacan los diarios de Carlota, que ya son cinco, el primero de los cuales fue El diario violeta de Carlota (Premio Unesco por la tolerancia, 2003). Son obra suya las novelas para adultos El hilo invisible (Premio San Joan 2018), Anoche soñé contigo y Atrapada en el espejo.

La pandemia ha aumentado las peticiones de ayuda de padres y madres para gestionar las relaciones con sus hijos

El confinamiento de la población decretado en España el pasado 14 de marzo para hacer frente a la pandemia por coronavirus y que se extendió, incluyendo la desescalada, durante más de tres meses, obligó a muchas familias a una convivencia intensiva a la que no estaban acostumbradas y para la que, además, en muchos casos no se estaba preparado. Sobre todo, por los condicionantes que acompañaron a muchos de esos confinamientos (incertidumbre laboral y económica, teletrabajo con hijos en casa, educación online, estrechez de espacios, falta de medios, etc.) y que complicaron sobremanera la convivencia.

“Aunque hay familias que nos comentan en las sesiones que el confinamiento les ha sido muy positivo, ya que han podido estar más tiempo juntos y disfrutar de ese tiempo, lo que les ha unido más, lo cierto es que en otras muchas familias esta situación ha aumentado los conflictos, el malestar y los desacuerdos, provocando que el ambiente en casa se crispe”, asegura la psicóloga Sonia Martínez, directora de los Centros Crece Bien, pioneros en la enseñanza y el desarrollo de Habilidades Emocionales, Sociales y de Aprendizaje. Para la experta, el no poder salir a la calle de vez en cuando para desconectar o cambiar el foco de atención, así como el hecho de que estar juntos fuese parte de una obligación y no de una decisión voluntaria, “aumentó el malestar y provocó que, a veces incluso, el problema se viese más grande de lo que realmente era”.

Como consecuencia, la autora de Descubriendo Emociones (La esfera de los libros) afirma que la llegada de lo que se dio a conocer como “la nueva normalidad” ha traído consigo un incremento considerable de las peticiones de ayuda de padres y madres para gestionar la relación con sus hijos.

“Los más notorio es que la demanda ha cambiado: antes padres y madres venían para intentar ayudar a sus hijos. Ahora, sin embargo, son muchos los padres y madres que se plantean que esa ayuda la necesitan ellos mismos. Nos comentan que están nerviosos e irascibles y que pierden los nervios enseguida”, explica la psicóloga, que asegura que ha visto a muchos padres y madres “desbordados e inseguros”, dudando incluso de su labor como tales: “Algunas familias verbalizan que su sueño de tener una familia feliz se ha visto truncado, por lo que plantean ahora pedir ayudar para mejorar esas relaciones y que tanto sus hijos como ellos guarden un gran recuerdo en el futuro”.

Entre las preocupaciones y las peticiones de ayuda más habituales entre madres y padres, Martínez destaca principalmente el ya citado manejo del enfado o la frustración, el respeto a los límites, las estrategias para que los hermanos no discutan todo el día y “que la nuestra no parezca una casa de locos”, los consejos para sentirse tranquilos en casa o los tips para saber cómo motivar en la responsabilidad a hijos e hijas. A todos ellos, cómo no, se ha sumado otro tema estrella del confinamiento, el del uso de las nuevas tecnologías por parte de niños y niñas: “las familias no saben bien cómo gestionar el tiempo que sus hijos e hijas están expuestos y cómo ponerles límites”.

NECESIDAD DE RECURSOS PSICOLÓGICOS Y EMOCIONALES PARA LAS FAMILIAS

Para Sonia Martínez el aumento de los problemas en el ámbito doméstico debido al confinamiento entra en cierto modo dentro de la normalidad, ya que se pasó de un contexto en el que padres y madres trabajaban muchas horas fuera de casa y cuando veían a sus hijos se preocupan más de sus necesidades físicas y de jugar con ellos para aprovechar el tiempo de una forma positiva para todos; a otro en el que nos vimos encerrados en casa, conviviendo 24 horas al día, con la incertidumbre provocada por la pandemia y combinando horarios laborales con horarios escolares en muchas ocasiones sin medios y en espacios reducidos: “Es lógico que aparezcan otras preocupaciones, que aumenten las dificultades y que los problemas sean más visibles”.

Para la directora de lo Centros Crece Bien, no obstante, esta situación extraordinaria que nos ha tocado vivir ha dejado al descubierto “claramente” la falta de recursos emocionales de muchos padres y madres para hacer frente a situaciones como la actual. “Ante factores externos que provocan estrés e internos que lo aumentan, si las familias poseen recursos emocionales para manejar la situación, aunque ésta les afecte, la superarán mucho mejor e incluso podrán salir de ella de manera airosa. Por eso es fundamental que, además de dar recursos económicos y físicos a las familias para hacer frente a crisis como la actual, también se dé importancia a los recursos psicológicos y emocionales”, argumenta.

A los padres y madres que se sienten “desbordados e inseguros” Sonia Martínez les traslada, por último, un mensaje positivo, ya que darse cuenta de que algo no va bien es el primer paso para cambiarlo. “Hay que ver la situación como una oportunidad, como el momento en el que podemos hacer un cambio. Si lo enfocamos así y no como un fracaso en nuestro desempeño como padres o madres, podremos cambiar las cosas y enseñar a nuestros hijos que, cuando las cosas no van bien, se pueden cambiar buscando alternativas diferentes”, concluye.

Webinar gratuito: La formación de la autoestima y el auto concepto

El próximo 30 de noviembre a las 19.00 horas celebraremos un nuevo webinar gratuitoLa formación de la auotestima y el auto concepto. A lo largo del mismo abordaremos la importancia de los mensajes que nuestros hijos reciben y cómo ciertos factores influyen en la formación de su auto estima y su autoconcepto. Será ofrecido por Ramón Álvarez, licenciado en Psicología, con experiencia en familias, a través de la aplicación Zoom (si no la tenéis, aquí podéis descargarla para iOS y aquí para Android).

¿Quién es Ramón Álvarez?

Ramón Álvarez es licenciado en Psicología por la Universidad de Valencia y posee diferentes másters con los que ha profundizado en varias ramas de la disciplina. Miembro de las divisiones de Psicología Clínica y de la Salud y de Psicoterapia del Consejo General de la Psicología y del Colegio Oficial de Psicólogos de la Comunitat Valenciana, Álvarez inauguró en 2015 el Centro Interdisciplinar METAEDUCA, en el que ejerce desde entonces como director y psicoterapeuta, coordinando la Unidad de Psicología y Asesoramiento Familiar del Centro.

En la actualidad, compagina su labor profesional en METAEDUCA, con la docencia Universitaria en el área de la neurociencia y la Coordinación Pedagógica en Aula Siena dentro del programa Jove Oportunitat del IVAJ, cuyo objeto es la realización de acciones de motivación y orientación para jóvenes de entre 16 y 21 años que han abandonado los estudios.

¿Qué temas se abordarán en el webinar?

A lo largo de este webinar, de una hora de duración, abordaremos la importancia de los mensajes que nuestros hijos reciben y cómo ciertos factores influyen en la formación de su auto estima y su autoconcepto. El psicólogo explicará cómo determinados mensajes aparentemente positivos –tanto directos (los que les hacemos llegar por medio de la palabra) como indirectos (a través de nuestros comportamientos)–, pueden llegar a ser negativos, creando una presión que afecta a los más jóvenes de la casa.

¿Cómo apuntarse al webinar?

La formación de la auotestima y el auto concepto podrá seguirse en directo a través de la aplicación Zoom el próximo 30 de noviembre a las 19.00 horas. La charla tendrá una duración aproximada de una hora, dividida en dos partes: una ponencia de unos 30-40 minutos por parte de la psicóloga y un espacio de tiempo después para que las familias podáis consultar todas vuestras dudas.

Es imprescindible reservar vuestra plaza en el webinar en este enlace.

Aquí podéis ver otros webinars relacionados con la educación de los hijos:

 

Webinar: Prevenir y detectar los trastornos de la conducta alimentaria

El pasado 1 de octubre María Eugenia Moreno García, psicología clínica y directora de la Clínica CTA, especializada en el tratamiento de trastornos alimentarios y obesidad. Moreno, además, es docente en distintos cursos universitarios y centros de formación en su especialidad.

A lo largo del webinar, la psicóloga María Eugenia Moreno García ofreció a las familias interesadas recomendaciones a tener en cuenta dentro del contexto del hogar para prevenir trastornos alimentarios en la infancia. También explicó cuáles son las señales de alerta que pueden indicar el inicio de un trastorno alimenticio, para así poder actuar cuanto antes y evitar problemas más complejos más adelante.

Podéis verlo al completo aquí:

Más webinars de interés:

Webinar: El deporte como transmisor de valores en los hijos

El pasado 8 de noviembre Alejandro Fernándezcoach de jóvenes en el programa Jove Oportunitat, donde ayuda a jóvenes en riesgo de exclusión social, habló desde Padres y colegios acerca de cómo la práctica del deporte desde una edad temprana no sólo es importante para la salud física, también para la emocional y para las relaciones familiares. Y es que, la práctica deportiva ayuda a niños y niñas a desarrollar las habilidades psicomotrices, sociales, culturales, además de adquirir valores muy importantes para la vida. Cuando el deporte de realiza junto a la familia también se puede reforzar el vínculo paterno-filial.

El webinar, gratuito y dividido en una parte teórica y otra de dudas de las familias, fue moderado por la psicóloga Paloma Maldonado, coach Educativa de Siena Educación dentro del programa Jove Oportunitat del IVAJ.

Si te lo perdiste o quieres volver a verlo, puedes acceder al webinar completo aquí:

 

 

Más webinars de interés:

¿Enseñanza on line o presencial?

La pandemia ha traído un nuevo modelo de enseñanza: el colegio on line. Este sistema favorece a algunos niños pero perjudica a otros. ¿Por qué?

Por Olga Fernández

Carmen no quiere ir al cole. Ha descubierto que le gusta más la escuela on line. “Durante el confinamiento mejoró mucho en las notas. En su colegio tienen el proyecto iPad, no trabajan con libros en papel, todo es digital. Por eso se adaptaron rápido a las clases on line”, explica su madre. En el polo opuesto se encuentra su amiga Ángela: prefiere las clases presenciales porque le gusta participar, preguntar y hablar con los compañeros. “Sus notas bajaron durante el confinamiento porque perdía mucho la atención en las clases on line, se cansaba, y fallaba en los exámenes tipo test que les hacían a contrarreloj”, comenta la madre. ¿Por qué esta disparidad? “Hemos visto que hay niños que han experimentado una mejora en su rendimiento escolar con la enseñanza on line mientras a otros les ocurría lo contrario. Se ha debido básicamente a la falta de herramientas ante una situación de este tipo, junto con las fuentes de motivación intrínseca existentes en cada uno de ellos. En conjunto, ha podido deberse a los numerosos cambios que han sufrido en lo que entendían como su realidad instaurada: limitación de movilidad, suspensión radical de la asistencia presencial a la escuela, modificación de horarios y hábitos establecidos, gestión de emociones y situaciones…”, argumenta Silvia Alcarria, maestra de Educación Primaria y reeducadora pedagógica.

Los casos de Carmen y Ángela pertenecen a la misma clase de segundo curso de Secundaria. Son dos ejemplos antagónicos de las consecuencias del teleaprendizaje, un nuevo método de enseñanza que ha sacado a la luz importantes cuestiones. Por ejemplo, el estudio Seis semanas de confinamiento: Efectos psicológicos en una muestra de niños de Infantil y Primaria, realizado por las psicólogas especializadas en desarrollo infantil Marta Giménez-Dasí, de la Universidad Complutense, y Laura Quintanilla, de la UNED, ha desvelado que el estrés se redujo durante el confinamiento en los niños de 8 a 10 años y que solo un 9% echa de menos el colegio. Otra ventaja de la enseñanza on line reside en que los niños víctimas de acoso dejan de sufrirlo. “Los que se enfrentaban en su vida cotidiana a actos propios de acoso han vivido un respiro puesto que no han tenido que convivir con los acosadores. En consecuencia, puede haberse dado una mejora de su implicación escolar con las sesiones telemáticas. Pero desde mi punto de vista, no es una solución para los niños que sufren acoso escolar puesto que la educación es un derecho fundamental de la infancia y debe presentar las mismas oportunidades para todos”, puntualiza Silvia Alcarria. La pedagoga también advierte de que durante el confinamiento se ha detectado un aumento del ciberacoso, “es decir, el acosador seguirá ejerciendo conductas abusivas siempre y cuando no haya un trabajo de concienciación e intervención con todo el alumnado, no sólo con los perfiles existentes: víctimas y agresores”.

Alumno que mejora

El perfil de los niños que han mejorado su rendimiento académico en las clases on line responde a unas características muy concretas: el estilo de aprendizaje y los rasgos de su personalidad. “Los alumnos con una buena competencia digital y tecnológica, quienes disponen previamente de las habilidades informáticas necesarias para acceder al contenido escolar, han logrado alcanzar resultados favorables puesto que el dominio de las herramientas les ha supuesto una fuente de motivación frente a los aprendizajes. También los estudiantes cuya vía de aprendizaje dominante es la visual y auditiva, dado que la metodología más utilizada ha sido en forma de vídeos, videoconferencias, fotografías… Por otro lado, cabe destacar la importancia de las características individuales de dichos niños y niñas. Más allá de la manera de aprender, hay alumnos que han visto reforzado su rendimiento académico fruto de sus habilidades inter e intrapersonales, por ejemplo quienes poseen buena competencia social y autogestión emocional”, explica Silvia Alcarria. La pedagoga también añade otra característica: cuando el gusto o interés por permanecer en casa es superior al de estar en la escuela. Y en el caso de los adolescentes, el hecho de disfrutar de flexibilidad horaria: “Durante el confinamiento muchos adolescentes se han decantado por las clases online respecto a las presenciales porque se han dado cuenta que es una metodología con mayor flexibilidad horaria y con un menor desgaste energético”.

La brecha educativa también ha aumentado con la entrada en escena del teleaprendizaje. No todos los alumnos tienen los mismos recursos tecnológicos y esto incrementa las diferencias sociales. La ONG Save the Children ha asegurado que la pandemia y el confinamiento podrían provocar diversas consecuencias emocionales, sobre todo en los niños con menos recursos. “Un alto porcentaje de estudiantes no ha podido acceder a contenidos ni ha desarrollado las competencias previstas. Además, ir a la escuela no se reduce única y exclusivamente al acto de aprender, sino que también brinda la oportunidad de cubrir servicios básicos para el alumno: becas de comedor, apoyo emocional para alumnos con NEE, atención individualizada, etc.”, concluye Silvia Alcarria.

Cómo aumentar el rendimiento en el «telecole»

  • En el caso de los niños que han bajado el rendimiento, la pedagoga Silvia Alcarria recomienda una serie de rutinas que ayudan a mantener la concentración y mejorar el trabajo.
  • Respetar los hábitos de realización de las tareas académicas y domésticas.
  • Elaborar un horario base flexible y modificable que sirva de soporte para la distribución del tiempo los siete días de la semana.
  • Configurar un protocolo de actuación para las tareas académicas. Instaurar franjas de 45 minutos como máximo y priorizar descansos de 15 minutos, jugar con el tiempo según la edad cronológica del niño/a.
  • Crear un espacio de estudio con las condiciones óptimas y con el menor número de distractores posibles: distribución del espacio, condiciones acústicas y lumínicas…
  • Confeccionar un listado de normas consensuadas por los miembros de la familia que atiendan al nuevo funcionamiento en el hogar.
  • Establecer un límite temporal para el uso de dispositivos electrónicos: tablet, móvil, ordenador, consolas…
  • Ayudar a mantenerle motivado/a haciendo uso de un lenguaje positivo y asertivo.
  • Propiciar la realización de tareas que combinen distintas disciplinas: físicas, culinarias, científicas, artísticas y musicales, entre otras.
  • Fomentar el placer por la lectura y por dinámicas de relajación, ‘mindfulness’ y de meditación guiada.

José Antonio Luengo: “El acoso escolar físico desaparece con las clases on line, pero el ciberacoso se mantiene”

Entrevista a José Antonio Luengo, psicólogo de la Unidad de Convivencia y Contra el Acoso de la Comunidad de Madrid.

Por Olga Fernández

¿Ha bajado el acoso escolar con el colegio on line?

Lo que hemos podido constatar es que el acoso escolar físico desaparece con las clases on line, pero el ciberacoso se mantiene a través de Internet o redes sociales. Esto indica que la tendencia de los acosadores a hacer sufrir a otros compañeros, a pesar de no verles físicamente en el aula, se ha mantenido.

Entonces, ¿este tipo de enseñanza no sería una opción para los niños que son víctimas de acoso escolar?

No. La responsabilidad del sistema educativo, del profesorado y de las familias, es guiar la educación y el desarrollo de los chicos y chicas en un entorno seguro. La opción del tele aprendizaje priva a los alumnos de una necesaria e imprescindible experiencia de trato y relación con los demás. La escuela debe seguir invirtiendo para que los entornos escolares sean cada vez más seguros y estables. Un estudio de la Universidad Complutense ha visto que el estrés ocasionado por las clases presenciales en los niños ha descendido con el colegio on line.

¿No es esto una llamada de atención?

Sí, esto debe llamar la atención al sistema educativo. Pero desde mi punto de vista, no para facilitarles una salida muy ligada a la consideración de fracaso: como no consigue encontrar su hueco en el centro escolar, se refugia en casa. Hay que trabajar para afrontar el problema. Al individuo hay que pedirle un elemento de autosuperación, pero el elemento de superación mayor hay que exigírselo al sistema. Es decir, los profesores deben cuidar especialmente cómo se va a tratar y a acoger a estos niños cuando vuelvan a las clases presenciales.

Al volver a las clases presenciales, ¿el profesor debería estar más atento con los niños que han mejorado con el colegio on line porque se sintieron más cómodos y seguros en casa?

Sin lugar a dudas. Estos niños deben hacer un esfuerzo y entender que las clases on line son una situación excepcional y que deben volver a relacionarse con sus compañeros. Pero el profesorado también ha de desarrollar las herramientas de prevención del maltrato entre iguales, detectarlo y tratarlo inmediatamente.

Grooming: Dejarlos solos en internet es abandonarlos

La culpa, el miedo y la vergüenza de los niños son las armas de los ciberacosadores, un problema que crece con la hiperconexión de los menores.

Por Eva Carrasco

En los últimos cinco años el grooming, o lo que es lo mismo, el ciberacoso de adultos sobre menores con fines sexuales, ha aumentado exponencialmente. “Las redes sociales han ido evolucionando para ser utilizadas por los millenials, centennialls y generación X. De esta forma, Snapchat, Tiktok, Youtube, Twitch e Instagram se convierten en los sitios comunes donde los menores se pueden llegar a relacionar con desconocidos”, explica Laura Sali, CEO de White Rabbit y madre de dos niños. Pero no sólo las redes sociales, los juegos online son puerta de contacto con extraños.

Este problema se ha intensificado desde que comenzó la pandemia ya que, desde la opinión experta de la psicóloga escolar Mercè Rovira, “en este tiempo la conectividad ha llegado a tener el estatuto de normalizada a consecuencia de que los niños y adolescentes han tenido que usar Internet con una normalidad a la que ninguno de nosotros hemos estado preparados. No era pensable que la escuela se haría on line, utilizaría videoconferencias y redes sociales para compensar la falta de escuela presencial”.

Hablar el mismo idioma

Por ello, los padres deben conocer ese mundo on line de los niños para hablar el mismo idioma. Jugar y compartirlo con ellos para que cuando lleguen las dudas, tengan la confianza de hablarlo con sus padres y les puedan dar herramientas para reaccionar ante lo que se pueden encontrar. En el caso de los adolescentes es importante respetar su espacio privado, pero, la psicóloga recomienda hablar con ellos sobre los peligros de la red. “Los chicos, las chicas han de ver que entendemos que todos estamos expuestos a ser víctimas de ciberacoso y que ante ello lo primero es comunicarlo, hablarlo con un amigo, con un profesor. A veces los padres son los últimos en enterarse, pero lo importante es que alguien lo sepa para que corra la voz, generalmente el amigo no se lo puede callar y habla con sus padres y los de la víctima.” La culpa, el miedo y la vergüenza de los niños son las armas de los ciberacosadores, un problema que crece con la hiperconexión de los menores.

La mejor manera de concienciar y prevenir el ciberacoso en los niños es que los padres se pierdan por la red, curiosear, jugar on line con ellos, aconseja la psicóloga. “Eso nos permitirá conocer el medio y nos dará la complicidad para compartir con ellos nuestras experiencias. Pedirles ayuda. Los cambios generacionales son eso, llega un momento que los padres piden ayuda a los hijos. Cuántos mayores de 70 años han pedido ayuda para tener una cuenta de e-mail o un WhatsApp.

Las generaciones evolucionan y los padres quedamos desfasados a no ser que avancemos con ellos. Si no queremos entrar en internet, ellos no tendrán nuestra ayuda y estarán solos en ese mundo”, advierte.

En el aspecto más técnico Laura Sali nos, CEO de White Rabbit y madre, recuerda que “es importante concienciar a la sociedad y ayudar a viralizar medidas de prevención. Hay que explicarle a niños y padres que es necesario pensar antes de hacer clic, no confiar en desconocidos, no compartir vídeos o imágenes comprometidas, proteger la identidad digital, usar contraseñas complicadas y, sobre todo, denunciar el ciberacoso”.

Cómo detectar si un niño es víctima de ‘grooming’

  • Los cambios de comportamiento, de humor, pérdida de apetito, insomnio, irritabilidad en el entorno familiar, con los padres y hermanos, son señales que deben alertar. A nivel escolar también pueden darse muestras con un bajo rendimiento, o una apatía social. Una sensibilidad incomprensible. “No es que estas manifestaciones sean la muestra, la sintomatología del ‘grooming’, sino que es la manera que tenemos de expresar que algo no anda bien en nosotros. Y es a partir de ahí que hemos de estar atentos como buenos exploradores, recoger datos para poder valorar, hablar con ellos, con sus amigos, sus profesores’, aclara Mercè Rovira.
  • Sentimientos de miedo y de vergüenza impiden al niño hablar de lo que le ocurre. El acosador tiene como objetivo aislar a la víctima a través del miedo y muchas veces lo consigue. “La vergüenza es trabajo de los padres –asegura Rovira–. Los niños sienten vergüenza cuando creen que ellos son los culpables de lo que les está sucediendo, porque no han hecho caso a sus padres, porque creían que a ellos no les pasaría…”. Por esta razón, es muy importante que en la familia se hable del error y cómo nos enseña a aprender.