La muerte ayer por eutanasia de Noelia ha reabierto el debate. La Iglesia católica rechaza la eutanasia porque entiende que la vida humana posee una dignidad inviolable desde su inicio hasta su término natural. En esta línea, la Conferencia Episcopal señaló ayer que "la dignidad de la persona humana no depende de su estado de salud, ni de su percepción subjetiva de la vida, ni de su grado de autonomía".







