¿Qué es un buen profe para ti?

La iniciativa de la Fundación Antena 3 busca escuchar la voz de los más pequeños en torno a temas que les afectan. Los niños de 6 a 11 años podrán participar en el concurso a través de un vídeo en el que cuenten qué es un buen profe para ellos y lo suban a la web tetocajunior.es antes del 30 de junio.

El proyecto Te Toca! Junior tiene como objetivo promover la escucha y participación de los menores en torno a una temática que les afecta. 2013 es el año de la Educación en la Fundación Antena 3, por lo que se invita a todos los menores de 6 a 11 años a que envíen un vídeo bajo el lema: «¿Qué es un buen profe para ti?»

Con esta inicicativa se pretende conocer las cualidades que los menores aprecian en los profesores con un doble objetivo: por un lado, dar voz a las ideas y opiniones de los niños, y por otro, impulsar la motivación de los profesores, tanto en la elaboración del vídeo como en la posterior difusión de éste. Esta acción se enmarca dentro del objetivo de promocionar socialmente la figura del buen profesor como elemento clave para contribuir al éxito educativo del país.

TE TOCA! Junior cuenta con la supervisión del Grupo de expertos de educación, cuyo presidente es José Antonio Marina, y con el apoyo de Magisterio, publicación líder en el sector de la enseñanza.

El proyecto se articula a través de un concurso online en el que los menores de 6 a 11 años tienen la oportunidad de presentar sus ideas en un vídeo en formato spot de 20 segundos. Los vídeos deberán realizarse en familia o en la escuela. La fecha límite de presentación de vídeos es hasta el 30 de Junio de 2013.

Toda la información del concurso está presente en la página web www.tetocajunior.es

Padres de acogida. La familia y uno más

Algunas familias en nuestro país acogen niños temporalmente para evitar que pasen por centros de acogida antes de la adopción definitiva.

Su objetivo es evitar el ingreso de niños en instituciones. Juan acaba de llegar a casa, pero se marchará y otro bebé ocupará su cuna.

Esta es su historia.

Aproximadamente 35.000 niños y adolescentes se encuentran bajo la tutela de las Administraciones en nuestro país, porque sus padres no están en condiciones de hacerse cargo. Muchos viven con algún pariente, abuelos o tíos, en lo que se denominan acogimientos en familia extensa. Sin embargo, alrededor de 15.000 viven en instituciones. La mayoría viven en residencias donde tienen cubiertas sus necesidades materiales, pero nadie puede consolarles cuando tienen pesadillas. Otros, los más afortunados, gracias al acogimiento familiar, sí han encontrado el calor de un hogar, el cariño de unos padres que han comprendido que, para querer y educar, no se necesita poseer. 
Acogimiento de urgencia

Blanca y Eduardo, además de tener dos hijos (Manuel y Nicolás, de seis y ocho años), ejercen como padres de acogida de urgencia. Mª José Gómez, una de las coordinadoras del programa de acogida de urgencia del Instituto Madrileño del Menor y la Familia explica en qué consiste: “Este programa permite que niños (desde recién nacidos hasta los tres años) que se encuentran en situación de desamparo, sean acogidos de manera temporal (el período de tiempo oscila entre los quince días y los tres meses) en familias previamente seleccionadas, mientras que los Servicios Sociales resuelven su situación. Se evita así que ingresen en un centro de acogida institucional; a cambio, son atendidos con mimo y cariño en un ambiente familiar adecuado durante el tiempo necesario para decidir cuál será la opción definitiva más adecuada para él (el retorno con sus padres biológicos o tutores legales, la adopción, el acogimiento familiar)”.

Lo que distingue este programa de las modalidades convencionales de acogida es que la familia puede ser avisada en cualquier momento de que tiene que hacerse cargo de un niño, de manera inmediata, y además exige que uno de los padres permanezca en casa al cuidado del niño. Debido a que se les exige disponibilidad plena, el acogimiento de urgencia es remunerado. Eduardo y Blanca cumplen estos requisitos al 100%.

“Conocí el programa de acogimiento de urgencia en mi puesto de técnico de atención a la infancia en el Centro de Atención a la Infancia (CAI) del Ayuntamiento de Madrid, explica Blanca, de 36 años. Nos pareció una idea estupenda para evitar el paso de los niños por un centro. Y como para nosotros es fundamental el concepto de familia, pensamos: ¿por qué no? Además, como Eduardo trabaja de corrector desde casa, cumplíamos con el requisito de que uno de los dos se quedara en casa al cuidado del niño. Así que decidimos probar”. Se apuntaron al programa, pasaron las entrevistas con los asistentes sociales y psicólogos, les dieron el certificado de idoneidad y, en junio del año 2009, les asignaron al primer niño. “Fue una experiencia tan enriquecedora y tan bonita para todos que decidimos continuar y hasta hoy”, cuenta Eduardo de 37 años.
Desde entonces, estos padres de acogida se han convertido en unos auténticos expertos en la materia, pues han acogido en su familia a doce pequeños. “Recuerdo que cuando comenzamos a colaborar con este programa, hace ya cuatro años, éramos sólo cinco familias acogedoras, hoy son trece, y estábamos saturados. Se iba un niño y a los pocos días ya teníamos otro en casa”, afirma Eduardo.

Hace tan sólo unos días acogieron en su familia al pequeño Juan (nombre ficticio). El bebé tiene el pelo negro y es muy menudito. Acaba de tomarse el biberón y duerme plácidamente en el cochecito. Juan es el décimo tercer niño que vivirá de manera temporal con esta pareja. Ellos están contentos y se les nota.
Y, ¿qué motivos lleva a una pareja a acoger un niño? “Principalmente, lo hacen por solidaridad, por ayudar a los pequeños, que tienen una situación complicada, porque consideran que es mejor vivir de forma temporal con una familia que en un centro con educadores”, cuenta María José Gómez, coordinadora del programa de acogida de urgencia del Instituto Madrileño del Menor y la Familia.

Cuatro años acogiendo niños en casa han dado para que Blanca y Eduardo hayan vivido alguna que otra anécdota. “Recuerdo unas navidades, con el primer niño que acogimos, se llamaba David (nombre ficticio) y tenía tres años. Quedamos con mis padres y mis hijos al verles, salieron corriendo gritando abuelos. Y acto seguido, David, gritó también abuelos con total naturalidad y todos se fundieron en un fuerte abrazo. Fue un momento muy entrañable”, cuenta Blanca. Pero, la pregunta del millón que familiares y amigos les hacen continuamente es: ¿cómo podéis acoger niños en vuestra casa e incluirlos en la familia como uno más y pasados unos meses entregarlos a las instituciones para que empiecen una nueva vida? Y siempre les dan la misma respuesta. “Desde que iniciamos este proyecto, siempre hemos tenido claro que los niños están sólo de paso en nuestra casa. No nos da pena entregarles, al revés nos da alegría, porque a veces el niño regresa con su familia biológica, otras con una familia de acogida permanente y otras es adoptado” explica Eduardo. “Pero, continúa Blanca, el que estén de paso no significa que no queramos a los niños. La convivencia y el hecho de saber que estos pequeños proceden de familias desestructuradas y con problemas, provoca que se establezca un vínculo afectivo muy especial con ellos”.

Lo cierto es que este no todos los padres, aunque lo deseen, están capacitados para colaborar con el programa de acogida de urgencia. Jesús Rubio, técnico responsable del programa de acogimiento de urgencia del Instituto Madrileño del Menor y la Familia lo explica: “No todos los padres que se apuntan al programa, sirven. Necesitamos padres que tengan una buena capacidad psicológica para asumir que los niños están en su hogar sólo de paso. Y esto es muy difícil, porque al ser en su mayoría bebés, se genera un vínculo afectivo y es complicado. Además, cada poco tiempo, tiene que superar el duelo de despedirse de un pequeño y dar a la bienvenida a otro Por eso, todos los padres que se presentan para participar en el programa deben superar las entrevistas con los psicólogos y los asistentes sociales”.
Antes que a Juan, este matrimonio acogió en su hogar a David, Marcelo, Julián, Diego, Javier, Carlos y Manuel (todos nombres ficticios). Durante unos meses formaron parte de su familia y después se marcharon. Y, ¿no os gustaría saber algo de los niños? “No, responde Blanca. Una vez que vuelan, se acabó y así debe ser”. “Además, apunta Eduardo, forma parte de la política del programa de acogimiento romper todo vínculo con el niño una vez ha iniciado una nueva vida. No queremos ser un estorbo ni interrumpir el vínculo con su nueva familia. Sólo queremos que el niño sea feliz y que guarde un buen recuerdo de su paso por nuestra casa. A nosotros nos quedan las fotos y el tiempo compartido con el niño y ya es bastante”.

Despedida y bienvenida
Aunque el pequeño Juan acaba de llegar a su nuevo hogar, en unos meses Blanca y Eduardo tendrán que devolverlo. “Como nos suelen avisar con tiempo del Instituto Madrileño del Menor y la Familia de que tenemos que entregar al pequeño, solemos hacerle una despedida. Nada muy solemne, sobre todo si son bebés que apenas se enteran de nada. Lo llevamos al colegio de los niños y a los familiares y amigos más cercanos para que se despidan de él. Así cerramos un ciclo”, relata Eduardo. Los primeros días tras la marcha del niño, claro que le echamos de menos y todos notamos un extraño vacío en casa. Pero, el día a día y el hecho de pens
ar que pronto nos llamarán para acoger otro niño, nos ayuda a superarlo”, explica Blanca.
Y, ¿os habéis planteado hasta cuándo acogeréis niños en casa? “La verdad es que no tenemos una fecha concreta para acabar. Si en algún momento a algunos de nuestros hijos le perjudicara , lo pararíamos de inmediato”, afirma Blanca. Pero por el momento, Blanca y Eduardo seguirán dando todo su cariño y amor a Juan, quien duerme tranquilo en el cochecito.

Grado en Ingeniería de Minas

Soy estudiante de bachillerato por la rama de Ciencias Tecnológicas. Tengo muy claro que quiero estudiar una ingeniería relacionada con explosivos, minas y energías renovables. ¿Qué contenidos ofrece el Grado en Ingeniería de Tecnología de Minas y Energía?

NACHO (18 años)

Hola Nacho,
La titulación de Grado en Ingeniería de Tecnología de Minas y Energía es la titulación universitaria que habilita para la profesión regulada de Ingeniero Técnico de Minas. Los futuros graduados serán profesionales capaces de asumir actividades propias de la ingeniería en el desarrollo de recursos minerales y energéticos.
En el programa académico ofrece formación básica común a la titulaciones técnicas de la ingeniería (física, química, matemáticas, expresión gráfica, etc.); otro módulo de materias más exclusivas de Ingeniería de Minas como Geotecnia, tecnología de materiales o estructuras; y un conjunto de materias específicas de Tecnología en Recursos Energéticos, Combustibles y Explosivos (ingeniería para la generación de energía eléctrica o renovables, ingeniería para el uso de explosivos, ingeniería térmica, ingeniería de fluidos, estructuras y construcción de instalaciones eléctricas).

“La pareja debe recordar que antes de padres son esposos”

Consejos del Doctor para padres principiantes. Con hijos de 0 a 3 años (ediciones Península) es el nuevo libro del médico y psiquiatra infantil Paulino Castells.

¿Cómo afrontar los primeros meses en la vida de un niño?

¿Cómo educar?

¿Cómo afrontar los problemas iniciales de la maternidad y paternidad siendo una pareja inexperta? 

Éstas y otras dudas frecuentes nos las resuelve el doctor Castells. 

¿Por qué decidió escribirlo? 
En realidad, fue un encargo de la editorial, pero me entusiasmó el proyecto. Hoy, tenemos acceso a mucha información a través de los medios de comunicación, Internet y los consejos de la familia. Sin embargo, muchos datos son contradictorios y los padres no saben a qué atenerse. Mi libro es una guía para tener en la mesilla de noche y recurrir a él cuando haga falta.

¿Cuáles son las preocupaciones de los padres primerizos?
La mayor preocupación de los padres es que el niño nazca sano y sin problemas. Hoy, hay muchos niños con autismo, TDH, síndromes de Asperger y esto les asusta mucho. Les asusta más la salud que la actitud del niño.

¿Cómo deben afrontar los padres la llegada a casa con el recién nacido?
Echando mano de la intuición materna y con sentido común. Además, es positivo hacer caso de los abuelos, su experiencia y sabiduría es fundamental. En ocasiones, una de las abuelas suele ir pasar unos días con los papás primerizos para ayudarles con la lactancia, el baño y el cambio de pañales. Siempre y cuando sea una medida temporal, durante un par de semanas, es beneficioso, pero nunca debe ser por un tiempo ilimitado. Los padres necesitan disfrutar de su hijo sin intrusos.

Chupete, ¿sí o no?
Chupete sí, porque cuando se les prohíbe, los pequeños terminan chupándose el pulgar y es peor. El chupete es un engaño, simula el pezón de la madre, pero les calma para dormir.

Otro dilema:¿coger o no coger al niño?
No hay una regla fija. En el término medio está la virtud. No pasa nada por coger al bebé en brazos, pero sin abusar. Otro dato que hay que tener en cuenta es que cada niño necesita más o menos contacto afectivo. Tenerle en brazos es una forma de estrechar el vínculo afectivo. Los padres no deben estresarse con estas cuestiones.

“Mi niño no me come”. ¿Qué aconseja a los padres?
Los padres actuales están obsesionados con el tema de la comida de los pequeños. Primero, no hay que cebar al niño y segundo no pasa nada si un día el niño come menos o no tiene hambre. Lo que sí es importante es que el pequeño tiene que comer de todo y no me valen las excusas de que no le gusta o le entra. Hay que hacer apetecible la comida, en forma de muñecos o animales, para que el niño lleve una alimentación rica y variada. Eso sí, las guerras a la hora de la comida están prohibidas. El acto de comer debe ser placentero y meterle la comida a la fuerza es un grave error.

¿Qué opina acerca de que el bebé duerma en la misma cama que los padres?
No lo aconsejo, porque además, no es necesario para el niño. La pareja debe recordar que antes de padres son esposos. Es más, considero que los padres deben salir, mínimo una vez a la semana, solos sin su hijo, aunque sólo sea a tomar un café y charlar acerca de cómo se encuentran y olvidarse por un rato de pañales y baños. La llegada de un hijo supone un cambio de roles y esto afecta mucho a la pareja. Y los padres deben estar unidos para afrontar juntos esta nueva etapa.

Guardería, niñera o abuelos, ¿cuál es la mejor opción para el niño cuando la madre debe reincorporarse al trabajo?
Las tres opciones son buenas, decantarse por una u otra depende del carácter del niño. Por ejemplo, los hijos únicos y que además les cueste relacionarse, sería aconsejable que les llevaran a la guardería. Si son muy todavía pequeños y los abuelos no pueden cuidarlos, se puede recurrir a la opción de la niñera. Y por supuesto, no debemos olvidarnos de la ayuda y el apoyo educativo que desempeñan los abuelos junto a sus nietos.

El trastorno por déficit de atención e hiperactividad tiene muy preocupados a los padres.
Que no cunda el pánico. Se trata de un trastorno que se ha hecho más común en la medida en que se ha definido mejor y que son más los pediatras que lo diagnostican; pero no es un trastorno nuevo ni reviste gravedad.

¿Cuándo deben los padres comenzar a poner normas y límites?
Desde que tienen poco meses. Los padres pueden y deben expresar lo que está bien y mal a sus hijos a través del lenguaje corporal y la voz. Es fundamental que los padres comprendan que para educar hay que imponer disciplina, con objetivos claros y concretos, manteniendo la coherencia entre lo que decimos y lo que hacemos. Es más, los niños educados sin normas carecen de referentes para organizar su vida.

¿Cuáles cree que son los retos de los padres del siglo XXI?

Los padres actuales deben educar a sus hijos con el objetivo de que sean buenas personas desde la infancia y siempre dando ejemplo. Además, deben inculcarles valores.

El placer de la lectura

Hay muchas razones para abrir un libro. Tantas como para que lo abran nuestros hijos. Los meses de verano son un buen momento para despertar el placer por la lectura en ellos. Y en nosotros. 

Muchos son los informes y estudios educativos que relacionan el llamado “placer por la lectura” con la mejora de los rendimientos académicos. El más conocido de ellos, el Informe PISA, evidencia que “leer por placer diariamente está asociado a un mejor rendimiento en PISA”. De este modo, señalaba uno de los PISA in Focus (extractos periódicos sobre un tema determinado del Informe PISA) que “los estudiantes que se involucran en una amplia gama de actividades de lectura tienden, más que otros alumnos, a ser eficaces en su aprendizaje y a tener un buen rendimiento en el centro escolar”. La principal razón de este efecto positivo de la lectura va más allá de lo académico: “La competencia lectora es crucial para que las personas den sentido al mundo en el que viven y continúen aprendiendo a lo largo de sus vidas”, concluye este documento. 
Desgraciadamente, “el placer de la lectura ha tendido a deteriorarse, especialmente entre los chicos”. En los países de la OCDE, el promedio de estudiantes que dijeron leer diariamente por placer ha descendido en cinco puntos porcentuales durante desde el año 2000. Uno de esos países es España.

De nuevo, despertar el interés por la lectura también es un ámbito en el que los padres tenemos algo que decir. Basta recordar que los padres que a menudo leen un libro con sus hijos en edades tempranas no sólo consiguen, como se intuye, un tiempo de calidad en su relación, sino que realmente ayudan a mejorar sus rendimientos académicos futuros. Así lo concluyó otro Pisa in Focus dado a conocer. Señala la OCDE que “de hecho, muchas de las actividades que pueden hacer los padres y los hijos de manera conjunta están relacionadas con el mejor funcionamiento de la lectura entre los estudiantes”. La entidad incluso cuantifica el potencial de leer con los hijos un cuento cada noche: “Es equivalente a medio curso escolar”.

Pero estamos en verano, hora, supuesta, de cerrar los libros. Pero no todos. El beneficio de la lectura en estos meses también es destacable. Permite al niño, sin necesidad de abrir libros de texto que le recuerden al curso académico, mantener las habilidades de comprensión lectora desarrolladas durante el curso y enrriquecer su vocabulario. Un ocio intelectual que mantiene activo el aprendizaje y da continuidad al esfuerzo académico.
Pero más allá de lo académico, de sus beneficios y demás consideraciones ‘resultistas’, abrir un libro es introducir al niño en otros mundos, en el placer de la imaginación y de las historias. Ya hacerle partícipe de la belleza de la literatura compensa.
Y como bien sabe cualquier padre, no hay mejor herramienta educativa que el ejemplo. No hay que perder la ocasión este verano en compartir la experiencia de la lectura con los hijos. Incluso, con libros como recogemos en estas recomendaciones sobre cómo educar mejor a nuestros hijos.

ALBÚMES PARA PEQUEÑOS

  • Te quiero un montón. María Luisa Torcida. Bruño. Madrid (2012). 32 págs. 5,90€.
  • El libro del oso. Georg Hallensleben. Juventud. Barcelona (2012). 34 págs. 13€. María Luisa Torcida. Bruño. Madrid (2012). 32 págs. 5,90
  • ¡Oh no, Lucas! Chris Haughton. Pepa Montano – Milrazones. Santander (2012). 34 págs. 14,42€
  • ¿Cómo te sientes?. Anthony Browne. Kalandraka. Pontevedra (2012). 27 págs. 14€
  • La brujita Mimí aprende un hechizo para dormir y La brujita Mimí no tiene miedo… o sí . Kathleen Amant. Macmillan. Madrid (2013). 26 págs. 13,37€

ALBÚMES PARA PRIMEROS LECTORES

  • Mamá Muu y el tobogán; Mamá Muu y los libros. Sven Nordqvist. Maeva. Madrid (2012). 28 págs. 12,90€.
  • Historia de Nuk. Natascha Rosenberg. Narval. Madrid (2012). 30 págs. 15€.

LIBROS INFANTILES

  • Cuentos de Diego y Daniela. Verónica Uribe. Ekaré. Barcelona (2012). 100 págs. 11,80€.
  • El saltamontes verde / Sólo un pie descalzo. Ana María Matute. Destino. Barcelona (2013). 144 págs. Destino. Barcelona (2013). 269 págs

LIBROS JUVENILES

  • La lección de August. R. J. Palacio. Nube de Tinta. Barcelona (2012). 416 págs. 14,95€
  • La isla de Bowen. César Mallorquí. Edebé. Barcelona (2012). 510 págs. 9,57€
  • Theodore Boone: el acusado. John Grisham. Montena. Barcelona (2013). 254 págs. 17,95€

PARA LECTORES MÁS MAYORES

  • El pobre Pedro. Peter Schössow. Lóguez. Salamanca (2013). 34 págs. 12€
  • Animalario. Carmen Queralt. Combel. Barcelona (2013). 20 págs. 13,50€.

LIBROS PARA PADRES

  • Bajo presión. Carl Honoré . RBA. Barcelona (2013). 273 págs. 18 €
  • Educar sin castigar..Pilar Guembe. Carlos Goñi. Desclée De Brouwer. Bilbao (2013) 117 págs. 9 €

NOVELAS GRÁFICAS

  • Migrar. Javier Martínez Pedro. Faktoria K. Pontevedra (2012). Libro acordeón de 20 págs. 21,12€.
  • El país de jamás lo creerás. Norman Messenger. SM. Madrid (2012). 30 págs. 14,90€.



Por qué elijo este cole y no otro

No existe una clave o fórmula que dé respuesta a las preguntas que se plantean los padres para atinar en la elección del colegio, ya que en definitiva se trata de una decisión personal que toma cada familia. ¿Cuál es el mejor colegio para la formación de mi hijo?

Hoy en día, para elegir colegio se incide más en metodologías activas que estimulen la exploración y la iniciativa por parte del niño. La inteligencia emocional o las tecnologías son aspectos importantes en la Educación actual.

Según una encuesta realizada por Simple Lógica S.A. en el año 2011 para la Generalitat Valenciana, los criterios más valorados a la hora de elegir un centro son la preparación de los docentes, la cercanía al hogar, las instalaciones y la enseñanza de idiomas, como cuatro primeros puestos de un total de once criterios cuestionados. Sin embargo, las explicaciones de algunos padres reflejan otras preocupaciones prioritarias como el bilingüismo o el coste. Javier Muñoz, experto en MK educativo y autor de la web marketingeducativo.info señala que “desde el punto de vista del padre a la hora de hacer la búsqueda de un cole, lo principal sigue siendo la proximidad, la posibilidad de que esté lo mas cerca del domicilio familiar por la existencia de cualquier imprevisto y por la comodidad”.

Para empezar con el proceso de búsqueda de colegio lo primero será hacer un rastreo por la web. Casi todos los centros cuentan ya con página web donde ofrecen toda la información. Dependerá de cada uno, pero por lo general suelen informar de su ideario, instalaciones, las actividades que realizan, el menú de comedor, fotogalerías… Tras la realización de la búsqueda. El siguiente paso será concertar entrevistas y visitar varios centros. En este momento, será muy importante el clima que se respire en cada uno de ellos. La higiene, el orden, el trato entre alumnos y profesores o la decoración de los espacios serán influyentes como primera toma de contacto. En este aspecto Javier Muñoz apunta que “Lo que al final le hace tomar la decisión al padre es el ’feeling’ que el centro transmite. Comercialmente los centros nunca han estado preocupados por aplicar técnicas de venta, pero actualmente lo hacen buscando la diferenciación con el resto”. Además añade que “se valora mucho el número de alumnos por aula, la organización del colegio, la ampliación de horarios, ya que muchos padres necesitan un centro que tenga una cierta flexibilidad” Las instalaciones serán otro de los puntos a considerar en la elección del centro. Ver que se mantienen cuidadas y están adaptadas para los alumnos es algo fundamental para la imagen que ofrece un colegio. Serán los espacios donde aprendan, por eso se presta especial atención a su existencia, así como de la dotación de los equipos. Hablamos del número de aulas, laboratorios, instalaciones deportivas, baños, el comedor… La elección de si será un centro privado/concertado o público puede asociarse al nivel socioeconómico de la familia o al ideario que se busca. También pesa la gratuidad real del servicio o la búsqueda de un carácter propio en el centro educativo por parte de las familias.

Desde CEAPA su presidente Jesús Mª Sánchez Herrero apunta que “nosotros no intervenimos en este proceso de elección, sino más bien en animar a las familias a que lleven a las niños a la escuela pública. Supuestamente existe esa libre elección del centro. Huimos de dar ese tipo de consejo, a no ser que expresamente nos lo pidan”.


FOTO:Víctor Gimeno de tudocumental.es

Rita Martí, madre de Bruno, niño de 3 años que comenzará su etapa escolar el curso próximo, expresa que “A la hora de encontrar un colegio busco información en Internet, por ver las instalaciones, colegio, etc. Además, escucho otras experiencias o recomendaciones.” También señala que “no hay factor decisivo a la hora de elegir colegio. La cercanía es clave si el colegio que tienes cerca te gusta. Los aspectos en los que me baso para la elección son la educación, la localización, el precio. Es importante valorar cada uno de los puntos y adaptarlos a tu situación.”
Respecto al tipo de colegio dice que “el sector concertado/privado me llama más. La idea de un colegio bilingüe es muy llamativa como inversión de futuro. Me he planteado llevar a mi hijo a un colegio bilingüe durante sus primeros 6 años, cuando sus capacidades cognitivas y de aprendizaje de una lengua están al máximo, y una vez adquirido el idioma, cambiarlo a un colegio de educación española, donde lo formen dentro de nuestro sistema.” Por último, y con respecto a otro tipo de centros manifiesta que “he indagado sobre los colegios de educación libre. Resultan muy interesantes ya que centran muchas atenciones en aspectos creativos de los niños, en enseñar de otra forma, en fomentar la individualidad y la autonomía…”

La expresión oral: una asignatura pendiente en la Educación española

En ocasiones ni siquiera es evaluada en las pruebas diagnósticas que realizan las administraciones pero la expresión oral es una competencia clave dentro del ámbito de la comunicación lingüística de nuestros escolares. Sin embargo, hablar es la principal tarjeta de presentación de las personas.

El bajo nivel en expresión oral y la poca capacidad argumentativa de los españoles ha sido un tema especialmente analizado en los últimos meses. La pérdida, por tercera vez, de la sede Olímpica y el informe PIAAC de la OCDE, un estudio similar al PISA pero para adultos, vuelve a poner de manifiesto nuestras deficiencias en este campo.
En ese análisis de las competencias básicas de la población adulta (de 16 a 64 años) revelaba que España sigue a la cola en comprensión lectora con 19 puntos menos que la media OCDE (sólo por delante de Italia). Datos que se muestran igual de fatídicos en los menores de edad, recogidos en el informe PISA, donde la capacidad lectora al finalizar Secundaria registra 11 puntos por debajo de la media. Aunque estos estudios no analizan expresamente  la expresión oral, la capacidad lectora está relacionada con la elaboración de ideas y de argumentos; esenciales para la comunicación.
“El nivel de expresión oral de la juventud se ha empobrecido como consecuencia de los textos sms, washapp… Se han simplificado; ahora con “guay” y “fatal” te resuelven gran cantidad de adjetivos, y se empobrece el lenguaje”, explica a este periódico Manuel Campo Vidal, presidente de la Academia de Televisión y director del Instituto de Comunicación Empresarial.
El déficit educativo en expresión oral es algo evidente. Mientras que los alumnos de Estados Unidos exponen y debaten en clase desde la edad de 11 años, en España llegan a la universidad sin práctica alguna. “La mayoría no saben exponer sus ideas y algunos ni siquiera podrían superar una entrevista de trabajo”, señalaba hace poco en una entrevista Adolfo Lucas, profesor de oratoria en varias universidades y autor del libro El poder de la palabra.
Pero no se trata de una laguna en la normativa, ya que la Ley Orgánica 2/2006, de 3 de mayo, de Educación señala que en la asignatura de Lengua y Literatura “el eje del currículo son las habilidades y estrategias para hablar, escribir, escuchar y leer en ámbitos significativos de la actividad social”. El problema radica, más bien, en su falta de concreción en el temario, debido –según muchos docentes­– a sus carencias formativas en la enseñanza de la expresión oral.
Conscientes de esta situación, en los últimos cuatro años, se ha puesto en marcha iniciativa, dentro del ámbito escolar, un privadas, como la Liga de Debate BBVA, y otras gubernamentales, como el Torneo Escolar de Debate de la Comunidad de Madrid, con el fin de mejorar la capacidad argumentativa y la expresión oral de los alumnos.
Examenes orales
Siguiendo el modelo de los concursos de oratoria de Inglaterra y los club de debate universitarios estadounidenses, BBVA lanzó hace tres años la Liga de Debate Escolar que se extiende a la Comunidad Valenciana, Murcia y Balleares; aunque el próximo curso ya tiene previsto abarcar toda España. Javier Pagán, coordinador del proyecto, asegura que esta iniciativa es más que un simple concurso: “Se trata de crear entorno de aprendizaje dónde sea posible la interacción y así aprender”. Es más, ofrecen formación previa a los docentes en retórica, análisis crítico y habilidades deliberativas que luego impartirán en sus clases de Lengua.
En una segunda etapa de esta iniciativa, los alumnos que lo deseen, amplían su formación para participar en el concurso. La estructura de estos certámenes son similares, y todo se construye entorno a un tema común sobre los que los estudiantes deben trabajar y argumentar. Este año el de Madrid es: “La principal fuente de transmisión de valores, ¿debe ser la familia o la escuela?”.
Campo Vidal, quien moderó el primer debate electoral televisado en 1993 entre Felipe González y José María Aznar, apuesta por hacer exámenes orales. “Creo que tiene que volver esta pruebas orales, y que tengan que participar y salir a la pizarra”.  Este comunicador asegura que, como padre, ve por sus hijos que “algo se mueve” en la buena dirección, “aunque no con la velocidad suficiente como para recuperar las posiciones”. “El otro día –relata  me sorprendió mi hijo de 12 años con un esquema de Emisor, Mensaje-Receptor y Canal; esto me pareció ya una gran noticia”. Pero como contrapartida,  su hija de 14 le enseñó el libro de Física, y quedó consternado. “Soy ingeniero técnico en electrónica, y te aseguro que todo estaba basado en definiciones y mucha memoria, en vez de ejemplos prácticos”.
Además, analiza la relación entre comunicación, emprendimiento y crisis. “Si en España comunicáramos mejor y hubiera más sentido emprendedor, tendríamos más opciones para superar la crisis”. Y explica: “Se trata de crear empresas o hacerlas crecer, y, al fin y al cabo, vender es generar confianza, y la comunicación es vital en esta labor”.

 

Club de debate: preparados para el mundo real

En el colegio “Senara” de Madrid, llevan diez años haciendo hincapié en la expresión oral de sus alumnas, y han participado con éxito en las tres ediciones del Torneo Escolar de debate Comunidad de Madrid. Ana Rivera es profesora de Literatura, de este centro concertado, y dirige el Club de Debate que ofrece, fuera del horario escolar, formación a 36 alumnas.
“Se trata de respetar el crecimiento natural del ser humano, que lo primero que hace es hablar, y luego aprender a leer y a escribir”, explica esta docente. Con este razonamiento asienta la base de la importancia de la expresión oral y la capacidad de desarrollar ideas. Incluso va más allá: “El debate académico les hace pensar, les hace ser personas no manipulables; y este es el mejor favor que se les puede ofrecer a los alumnos; prepararles para la vida”, señala esta docente quien ha realizado cursos de oratoria en las universidad de Valencia y Navarra.
Experiencia de los alumnos
Pilar Laporta (2º de Bachillerato) es una asidua del club de debate del colegio y ya participó en 4º de la ESO en el certamen de la Comunidad de Madrid en el que quedaron en 2011 en segundo lugar. Así cuenta a su experiencia: “He mejorado mucho al hablar en público y al exponer trabajos”, comenta la estudiante. Entre los trucos más destacados al salir al estrado destaca “apretar los dedos de los pies para que no te tiemblen las piernas” y la Mirada de Faro, que consiste en “mirar a diferentes personas durante la exposición”.
Por su parte, Almudena Sánchez, también de Segundo de Bachillerato, destaca el trabajo en equipo y “no buscar sólo tu argumentación”. Además, indica que ha aplicado los conocimientos adquiridos a “las exposiciones de Inglés” y ha podido ver su mejora “a la hora de redactar y hacer, con mayor facilidad, textos argumentativos; que piden en Selectividad”.
Aunque todo parece de color rosa, estas clases suponen todo un para los escolares, poco habituados a exponer en público. “La primera dificultad que tienen -explica Rivera- es el miedo a enfrentarse a ellas mismas; a sus muletillas, a su tono de voz… También se dan cuenta de que una buena idea no es suficiente si no se sabe presentar”.
Los resultados obtenidos en la experiencia son muy positivos, y Rivera asegura que los alumnos  mejoran las notas, ya que a parte de las competencia de oral, también mejoran la redacción, orden en la estructura de una exposición y distribución del tiempo.