Cómo afrontar la discapacidad de forma activa

Existe un gran desconocimiento del equipo docente a la hora de dar respuesta a las necesidades de los alumnos con discapacidad, pero también por parte de las administraciones públicas, del sector privado y de la sociedad en general. Una actitud positiva para reivindicar sus derechos es lo que proponen los expertos consultados. Porque es una realidad que nos incumbe a todos.

 

Eva R. Soler

 

Frente a los datos que muestran la realidad de las personas con discapacidad (un 65% encuentra barreras psicológicas y una de cada cuatro destaca dificultades económicas para acceder y/o cursar estudios), destaca el optimismo y la sonrisa de Claudia Tecglen, presidenta de la asociación Convives con espasticidad. Como ella misma describe, un “optimismo realista” es la mejor forma para hacer frente a las dificultades que conlleva la discapacidad, sin por ello dejar de reivindicar sus derechos. Claudia reconoce que la espasticidad, un trastorno motor asociado a diferentes tipos de discapacidades le provoca un gran dolor en su día a día, pero no por ello deja de sonreír y de encontrar motivos para tener una vida plena y feliz. A esta forma de convivir con la discapacidad lo llama afrontamiento activo y desde su asociación lucha por la plena inclusión “en todos los ámbitos de la vida” de las personas con discapacidad.

“Acabamos de publicar un guía para el afrontamiento activo de la discapacidad, además de haber puesto en marcha una escuela online. Son claves, herramientas y testimonios, dirigidas tanto a niños, jóvenes con discapacidad y sus familiares. Pero también hay herramientas válidas para cualquier tipo de persona con y sin discapacidad, explica Claudia, porque la discapacidad es una realidad impuesta por la vida que puede afectarnos a todos. No existen personas con discapacidad, añade, sino familias con discapacidad: “Aproximadamente, un 10% de la población española tiene algún tipo de discapacidad. Eso significa que en más de 3 millones de hogares españoles reside una persona con discapacidad que, según el tipo y el grado necesita más o menos ayuda. A veces, las personas con discapacidad asumimos un rol pasivo ante nuestras circunstancias, pero hay que evitar esto. Desde la Asociación Convives con espasticidad apostamos por un afrontamiento activo de la discapacidad. Esto significa ser conscientes de nuestra realidad y centrarnos en lo que sí podemos hacer. Esto es fundamental para nuestro bienestar psicológico y redunda positivamente en nuestra adherencia a los tratamientos. Nosotros somos dueños de nuestra propia vida, aunque necesitemos ayuda y apoyo para ello”.

Así, Claudia añade que hay que evitar la sobreprotección (tema que desarrollan en la Guía), porque, muchas veces, la familia, en su afán de compensar a la persona con discapacidad, hace tareas que esa persona puede realizar por sí misma: “Eso no sólo no beneficia a la familia, sino que tampoco beneficia a la persona”.

En el mismo sentido, Jesús Celada, Director General de Políticas de Discapacidad y autor del prólogo de la Guía, aboga por una transformación del punto de vista de la discapacidad que evolucione desde el paternalismo, el cuidado y la protección a un modelo de derechos que es lo que nos exige la ciudadanía y la Convención de la ONU: “Las administraciones, el sector privado y el tercer sector (asociaciones y ONGs) debemos incorporar la discapacidad dentro de nuestro ADN”, afirma. Él se define como el hermano incómodo que llama a la puerta de otros Ministerios (de Trabajo, de Educación, de Deporte, de Justicia…) porque opina que cualquier normativa debe llevar siempre incluida los derechos que competen a las personas discapacitadas. El 75% de la población apenas tiene contacto directo con la discapacidad, apunta, y esto exige trabajar día a día la imagen y la cultura de la discapacidad para que todos seamos conscientes de ella y considera que la actitud es la clave: “Las propias personas con discapacidad tienen que hacer suyo ese discurso y alejarse del proteccionismo y de la queja. Tienen que velar por sus derechos que son prioritarios y tienen que reivindicarlos desde un tono positivo. Hay que huir de esa imagen de pena, de tristeza… el trabajo de Claudia y de personas como ella demuestra que se pueden eliminar barreras y que el optimismo ayuda y mucho”, sostiene.

“Sí, podemos tener una vida plena y feliz”, asegura Claudia, “el optimismo realista es la semilla de la transformación social que necesitamos. En la guía y la escuela se dan pautas y testimonios que demuestran que hay mil motivos para sonreír en la vida, por muy duras que sean las circunstancias. La motivación es el secreto de cualquier proyecto”.

 

Dificultades educativas y para acceder a un empleo

 

Como recalca Tecglen, la clave para lograr esa vida digna, plena y feliz es el empleo y el nivel formativo es un factor decisivo a la hora de acceder al mercado laboral. Sin embargo, una cifra residual de jóvenes con discapacidad (1,9%) tiene estudios superiores, frente al 11,9% en general; mientras que el 27,4% se queda en los estudios primarios, cifra que desciende al 8,4% entre la población sin discapacidad, según el Informe Jóvenes con Discapacidad y Empleo de INJUVE-CERMI. En este desfase formativo influyen barreras psicológicas, económicas, digitales o cognitivas que dificultan el acceso a las personas con discapacidad a la formación, especialmente cuando se trata de estudios superiores. Según el informe de la Formación Adecco, un 44% de los 200 jóvenes con discapacidad encuestados afirma haber encontrado obstáculos en su formación. Un 65% de los que así responde destaca barreras psicológicas e indica que, en general, existe un gran desconocimiento del equipo docente y del alumnado para dar respuesta a las necesidades específicas de las personas con discapacidad.

“Las administraciones públicas deben garantizar una educación inclusiva de calidad y que potencie los talentos del alumnado (con y sin discapacidad) para evitar altas tasas de desempleo y tener un empleo de calidad, porque el empleo es lo que nos permite tener los recursos económicos suficientes para llevar una vida digna. Y no hay que olvidar que el coste de la discapacidad es muy elevado. Por ejemplo, soy psicóloga y tengo cuatro profesiones distintas y uno de mis sueldos va directamente derivado a los costes que tengo que asumir por mi discapacidad, como mi asistencia personal o tratamientos médicos.” explica Tecglen.

Las barreras que se van encontrando las personas con discapacidad impiden que muchos de ellas accedan a estudios universitarios. La solución a este problema pasa, según Claudia, porque, por un lado, el sistema se adapte a las necesidades de estos alumnos y, por otro, a los padres de los mismos se les facilite una información clara. Explica su caso: “Yo era una alumna con calificaciones de dos hasta que me hicieron la adaptación de hacerme los exámenes orales en un colegio ordinario privado, porque cuando yo estudié no era el mismo sistema. Hemos ido avanzando, pero no lo suficiente. Así, pasé de puntuar mis exámenes con un 2 a puntuaciones del 8 al 10, simplemente por el hecho de hacer el examen oral”.

Otra dificultad, añade, es la falta de información y el desconocimiento que tienen los padres sobre a qué centro pueden llevar a sus hijos y la incomprensión del profesorado. “Si no tienen adaptaciones curriculares significativas por discapacidad no pueden titular en la ESO, están condenados a no tener empleo o se reducen mucho sus posibilidades. Insisto, hay que proporcionar información clara y apostar por una educación personalizada centrada en los talentos, que no se base sólo en el resultado sino en el proceso”.

Respecto a la relación de los progenitores con los profesores, Tecleen aconseja a los primeros: “Que sepan que, muchas veces, van a tener que ser maestros de sus hijos y deben solicitarles que no les sobreprotejan, que les exijan en función de sus capacidades y que hagan que conozcan no sólo la discapacidad de sus hijos, sino también sus capacidades y sus talentos. Una comunicación fluida desde el respeto y el cariño. Muchas veces la discriminación no es fruto de la maldad, sino de la ignorancia”.

Además, Claudia apunta: Es importante que los profesionales no deriven a colegios de educación especial por desconocimiento a familias que podían estar en centros ordinarios. La educación inclusiva tiene que incrementarse, pero una inclusión real y efectiva. No me gusta hablar de modelos de educación (modelo de educación especial versus ordinaria) sino desarrollar modelos de educación personalizada con los apoyos adecuados, los profesionales adecuados y el conocimiento adecuado. Y opina que los docentes deberían formarse en discapacidad, tengan alumnos con discapacidad o no en sus aulas, porque la discapacidad forma parte del mundo real, no es un mundo aparte.

En este sentido, el Director General de Políticas de Discapacidad, Jesús Celada, señala: “La apuesta del Gobierno dentro del sistema educativo es proporcionar a las familias la posibilidad de escolarizar a los hijos en cualquier de los dos sistemas (ordinario o especial) y dotar de recursos a ambos. Se trata de establecer puentes entre uno y otro. Los centros ordinarios deben tener como referente los centros de educación especial, que su experiencia sirva de ejemplo. En España hay un 83% de educación en inclusivo y un 17% en Educación Especial. La ONU reclama a España que ese 17% debe reducirse lo máximo posible y trabajamos en línea a esa recomendación. Sin olvidar la importancia que ha jugado la Educación Especial, hay que dotar de recursos al sistema ordinario, porque es precisamente por esta falta de recursos por lo que las familias a veces no pueden matricular a sus hijos en el sistema ordinario”.

 

UNA GUÍA Y UNA ESCUELA ONLINE PARA EL AFRONTAMIENTO ACTIVO DE LA DISCAPACIDAD

Fruto de la demanda de familiares, profesionales y personas con discapacidad, la asociación Convives con Espasticidad ha diseñado esta Guía y una escuela online de la mano de su presidenta Claudia Tecglen. Su propia experiencia fue lo que la motivó a crear un proyecto como éste: “A mis padres el médico les dijo cuando yo nací que iba a ser un vegetal, que se limitaran a comprarme una silla crecedera y poco más. Sin embargo, mis padres no se rindieron y gracias a los tratamientos adecuados que me proporcionaron en el Hospital Infantil Niño Jesús y a los apoyos recibidos por los amigos verdaderos y con la convicción de creer que sí se podía, he llegado a donde estoy”.

La escuela online, basada en las sesiones presenciales que se han impartido en el Hospital Niño Jesús y en el Hospital Mutua de Terrassa, ofrece videos explicativos; testimonios reales de personas con discapacidad y sus familiares que demuestran que sí se puede tener una discapacidad y ser feliz; recomendaciones de lecturas y ejercicios.

La guía desarrolla temas como combatir la ansiedad y la depresión; la importancia del juego en la infancia de los niños con discapacidad (muchas veces tienen la agenda repleta de terapias y apenas les queda tiempo suficiente para el juego); aumentar la autoestima, fortalecer el vínculo entre hermanos, el disfrute de la sexualidad, el síndrome del cuidador…

“El objetivo es ofrecer estrategias que nos ayuden a llevar nuestra realidad de una forma lo más activa posible, porque la actividad es vida y somos más que una simple etiqueta: se trata de romper etiquetas e ir en busca de la felicidad”, afirma Tecglen.

Más información: www.convives.net

 

IMPACTO DEL COVID

La Fundación Adecco ha realizado una encuesta a 200 jóvenes con discapacidad entre 18 y 35 años que están cursando diferentes niveles formativos (secundaria, FP o Universidad) para conocer sus opiniones, necesidades y expectativas en un momento tan inusual como el que atravesamos. El informe indica que, si bien el 93% de los estudiantes con discapacidad opina que las medidas de distanciamiento social son necesarias, el 58% considera que, como consecuencia de las mismas, puede producirse un retroceso en su inclusión social y laboral. Además, creen que la distancia física podría convertirse en distancia psicológica y propiciar su aislamiento. Francisco Mesoneros, director general de la Fundación Adecco, alerta de que detrás de toda crisis económica hay un riesgo de retroceso en lo social: “Las personas que experimentaban dificultades antes de la pandemia corren el riesgo de convertirse en víctimas dobles. En lo que respecta a los estudiantes con discapacidad, resulta necesario encontrar caminos seguros, virtuales o presenciales (con las debidas precauciones) para garantizar su socialización, de modo que no se paralice el desarrollo de soft skills como la capacidad de escucha, el espíritu colaborativo o las habilidades de comunicación, que hoy son esenciales para ser empleables en el corto, medio y largo plazo.

Otro estudio de la Fundación ONCE también analiza los efectos de la pandemia en las personas con discapacidad e indica que el 58% de ellas ha visto sus citas y revisiones médicas anuladas o aplazadas; el 52% ha empeorado sus hábitos alimenticios y sufre alteraciones del sueño. Además, al 50% le ha repercutido negativamente en el estado de ánimo y al 34% en la salud.

Para paliar esta situación de emergencia social y laboral, la Fundación Adecco ha invertido este curso escolar 300.000 euros en unas Becas para la formación de personas con discapacidad. El objetivo es promover la formación cualificada de estos jóvenes, para que puedan acceder al mercado laboral de manera normalizada y en igualdad de condiciones, así como impulsar las competencias lingüísticas y digitales de las personas con discapacidad de cualquier edad laboral. Más información: www.fundacionadecco.org

Webinar: La formación de la autoestima y el autoconcepto

El pasado 7 de diciembre celebramos el webinar La formación de la autoestima y el autoconcepto, impartido por el psicólogo Ramón Álvarez y moderado por el periodista Borja Beriain, colaborador de ‘Padres y Colegios’ de Siena Educación. Durante la charla pudimos tomar conciencia de la importancia de los mensajes que nuestros hijos e hijas reciben y cómo ciertos factores influyen en la formación de su autoestima y su autoconcepto. Ramón Álvarez explicó cómo mensajes aparentemente positivos, tanto directos (los que les hacemos llegar por medio de la palabra), como indirectos (a través de nuestros comportamientos), pueden llegar a ser negativos, creando una presión que afecta a los más jóvenes de la casa.

Ramón Álvarez es psicólogo por la Facultad de Psicología de la Universidad de Valencia. En la actualidad, compagina su labor profesional en METAEDUCA, con la docencia universitaria en el área de la Neurociencia y la coordinación pedagógica en Siena Educación dentro del programa Jove Oportunitat del IVAJ, cuyo objeto es la realización de acciones de motivación y orientación para jóvenes de entre 16 y 21 años que han abandonado los estudios. 

Si te lo perdiste o quieres volver a verlo, puedes acceder al webinar completo aquí:

 

 

Aquí puedes ver otros webinars de interés:

'Microbios': un libro infantil de divulgación científica como vacuna contra la desinformación en tiempos de COVID-19

El libro acerca de forma muy atractiva, accesible y visual conceptos científicos complejos, lo que permite acercar a niños y niñas al apasionante mundo de la Ciencia.


La editorial valenciana de literatura infantil y juvenil Andana publica Microbios, un álbum informativo que trata de acercar a niños, jóvenes y sus familias el mundo de los microorganismos que nos rodean. Escrito por el prestigioso divulgador científico Sheddad Kaid-Salah Ferrón, licenciado en Física y en Farmacia, e ilustrado por Eduard Altarriba, fundador del estudio Alababalà, se trata de un libro para aprender en la escuela y en familia la importancia de los microbios, unos seres imprescindibles para la vida, pero también causantes de enfermedades, como demuestra la actual pandemia provocada por el coronavirus.

“El descubrimiento de los microbios como causantes de las enfermedades infecciosas hace apenas unos 150 años cambió en profundidad la medicina y, por ende, la humanidad”, afirma Sheddad Kaid-Salah Ferrón, que recuerda que las epidemias y pandemias han modelado a las sociedades a lo largo de la historia: “La actual pandemia no ha sido la primera de la humanidad ni será la última. La diferencia es que hoy, por suerte, vivimos en una época en la que los avances tecnológicos y nuestro conocimiento del mundo microscópico nos han permitido tener vacunas en un tiempo récord”.

En Microbios se explica no sólo qué tipo de microorganismos existen, sino también la estrecha relación que mantenemos con los microbios, la importancia de lavarse las manos para evitar la proliferación de determinadas enfermedades, el desarrollo de antibióticos y vacunas, la aparición de epidemias o la definición de conceptos abstractos que últimamente han estado muy presentes en nuestro día a día a través de los medios de comunicación como “resistencia bacteriana” o “inmunización”.  Todo ello explicado de una forma accesible y muy visual que, para Ricard Peris, cofundador de Andana, convierte a Microbios en “una vacuna contra la desinformación científica en tiempos de Covid-19”.

Según destaca Peris, en marzo de 2020, en pleno auge del coronavirus en España, en Andana se hicieron una pregunta: ¿Qué puede aportar una editorial de libros infantiles y juveniles para ayudar a combatir esta pandemia? “La respuesta fue apostar por la edición de un libro como Microbios, que ayuda a los jóvenes lectores a entender el presente y a mirar el futuro desde el conocimiento, desde la ciencia, desde la perspectiva histórica, algo que siempre ayuda a superar los retos con más confianza”, afirma.

 

Aprender conceptos complejos de forma divertida

Microbios, no obstante, tiene su origen y el principio de su desarrollo mucho antes de que la pandemia provocada por la Covid-19 cambiara nuestras vidas. “Nuestra intención era poder acercar a la gente el mundo de los microbios, un universo minúsculo lleno de vida y que es imprescindible para el planeta tal y como lo conocemos. Gracias a los microorganismos, por ejemplo, podemos respirar el oxígeno atmosférico, digerir alimentos a través de nuestra microbiota, fabricar medicinas, limpiar las aguas sucias en las depuradoras, crear alimentos y un sinfín de cosas más”, explica Sheddad Kaid-Salah Ferrón.

El divulgador científico recuerda al respecto que el Premio Nobel de Química de 2020 ha recaído en dos investigadoras, Jennifer Doudna y Emmanuelle Charpentier, por el descubrimiento de la técnica de edición genética CRISPRCas9, conocida como “las tijeras genéticas”. “Esta técnica, sin ir más lejos, surgió del mundo de los microbios a través del estudio de los mecanismos que tienen ciertas bacterias y arqueas para defenderse de las infecciones que sufren por virus bacteriófagos”, argumenta.

Pese a que es un libro con un origen previo a la Covid-19, Kaid-Salah Ferrón reconoce que Microbios llega a las librerías en un momento “especial”, ya que la pandemia “ha hecho que todos queramos saber un poco más sobre virus y bacterias”.

Este álbum ilustrado informativo, en ese sentido, se configura como una herramienta muy útil y accesible para acercar a niños a partir de los 9-10 años a un universo complejo y caracterizado por un lenguaje técnico que suele complicar las aproximaciones y el entendimiento. “Los microbios son criaturas fascinantes y poder adentrarnos en su diminuto mundo a través de este libro es un viaje que no dejará indiferente ni a pequeños ni a los adultos que les acompañen, ya sean padres, madres o docentes”, concluye el autor.

La publicación de Microbios se enmarca dentro del proyecto Profesor Darwin, una serie de libros informativos que pretende acercar de forma amena y atractiva a los niños y adolescentes al mundo de las ciencias de la vida y la biología.

 

La escucha y la comprensión, fundamentales para acompañar a los niños que hayan perdido a un ser querido por la COVID

Los padres deben jugar un papel de escucha, comprensión y apoyo, mostrando a los niños que pueden recurrir a ellos. En ningún caso hay que negar, ignorar o minimizar los sentimientos de tristeza o las necesidades de desahogo emocional.

Según datos oficiales de mediados de diciembre, cerca de 50.000 personas han perdido la vida en España en los últimos meses a consecuencia de la pandemia de la COVID-19, lo que implica que éstas van a ser unas Navidades de ausencias en muchas familias y en muchos hogares.

La Navidad, precisamente, suele ser la época del año en la que más se echan de menos a los familiares fallecidos, sobre todo por la invitación a la unión y las reuniones familiares que estas fiestas conllevan. Este año, además, la pandemia ha multiplicado el número de muertes habituales, por lo que muchos niños y niñas se habrán tenido que enfrentar por primera vez a un tema que aún sigue siendo tabú y del que los padres y madres intentar proteger a sus criaturas.

“Que la muerte sea un tema tabú ayuda a que cuando ésta ocurre y nos toca de cerca sea un momento aún más doloroso, ya que las personas tenemos pocos recursos para afrontarla. Normalizar la muerte, hablar de ella y explicársela a los niños y niñas de forma adecuada a su edad les ayudará a aceptarla mejor y a integrarla en su mente como parte de la vida”, asegura Sonia Martínez, psicóloga y directora de los Centros Crece Bien, pioneros en la enseñanza y el desarrollo de Habilidades Emocionales, Sociales y de Aprendizaje.

La experta pone como ejemplo la presencia social de la muerte en países como México. Según Martínez, que la muerte tenga más presencia en la vida de los ciudadanos y que deje de ser un tema tabú “facilita que los niños y niñas gestionen mejor la pérdida de los seres queridos, que le encuentran antes un sentido a lo que ha pasado, y que vean que la existencia no termina ahí, sino que la persona sigue viviendo en la memoria”.

Consejos para acompañar a la infancia en las Navidades de la COVID-19

El hecho de que éstas vayan a ser unas navidades diferentes, probablemente con muchos menos encuentros familiares y más distanciamiento social, puede influir según Sonia Martínez en que las pérdidas y las ausencias sean aún más dolorosas. “Por un lado, los niños y niñas no podrán rodearse de todas las personas con las que acostumbraban a hacerlo en estos días. Por otro, será un momento en el que echen más en falta a las personas que ya no están con ellos. Incluso verán cómo sus padres, madres o tíos quizá se comporten de manera diferente a otras navidades porque ellos también han perdido a alguien”, reflexiona la psicóloga, que considera que las pérdidas son más vividas por los adultos y que sus emociones (tristeza, rabia, etc.) se «contagian», a los niños.

En estas navidades atípicas, la directora de los Centros Crece Bien ofrece una serie de consejos a padres y madres para ayudar a sus hijos a gestionar mejor la ausencia de seres queridos. Todos ellos parten de una base, “la escucha y la comprensión”:

  1. Anticipar a los niños qué va a pasar, con quién pasarán las fiestas y con quién no.
  2. Trasladar el mensaje de que esas personas queridas estarán con nosotros en la memoria, ya sea recordando momentos bonitos vividos con ellos, compartiendo un objeto personal de esa persona o buscando el lugar desde el que nos acompañará (por ejemplo: desde nuestro corazón, desde una estrella o desde un recuerdo).
  3. Es posible que los niños necesiten llorar, desahogarse, mostrar tristeza. El papel de los padres en esos momentos debe ser de escucha, comprensión y apoyo, mostrándoles que pueden recurrir a nosotros. En ningún caso hay que negar, ignorar o minimizar esos sentimientos.
  4. También podemos ayudar a los pequeños a focalizar en las personas de las que sí se van a poder rodear en estas fiestas, animándoles a disfrutar de la oportunidad de estar con ellos y preparando actividades propicias para ese disfrute (juegos en familia, manualidades, etc.).
  5. El tiempo que pasamos con los hijos es un regalo tanto para los padres como para ellos. Compartir tiempo antes de la Navidad ayudará a los pequeños a sentirse fuertes y apoyados cuando llegue una fecha señalada.

 

Cómo acompañar a los niños esta Navidad si han perdido a un ser querido

Según datos oficiales de mediados de diciembre, cerca de 50.000 personas han perdido la vida en España en los últimos meses a consecuencia de la pandemia de la COVID-19, lo que implica que éstas van a ser unas Navidades de ausencias en muchas familias y en muchos hogares.

La Navidad, precisamente, suele ser la época del año en la que más se echan de menos a los familiares fallecidos, sobre todo por la invitación a la unión y las reuniones familiares que estas fiestas conllevan. Este año, además, la pandemia ha multiplicado el número de muertes habituales, por lo que muchos niños y niñas se habrán tenido que enfrentar por primera vez a un tema que aún sigue siendo tabú y del que los padres y madres intentar proteger a sus criaturas.

“Que la muerte sea un tema tabú ayuda a que cuando ésta ocurre y nos toca de cerca sea un momento aún más doloroso, ya que las personas tenemos pocos recursos para afrontarla. Normalizar la muerte, hablar de ella y explicársela a los niños y niñas de forma adecuada a su edad les ayudará a aceptarla mejor y a integrarla en su mente como parte de la vida”, asegura Sonia Martínez, psicóloga y directora de los Centros Crece Bien, pioneros en la enseñanza y el desarrollo de Habilidades Emocionales, Sociales y de Aprendizaje.

La experta pone como ejemplo la presencia social de la muerte en países como México. Según Martínez, que la muerte tenga más presencia en la vida de los ciudadanos y que deje de ser un tema tabú “facilita que los niños y niñas gestionen mejor la pérdida de los seres queridos, que le encuentran antes un sentido a lo que ha pasado, y que vean que la existencia no termina ahí, sino que la persona sigue viviendo en la memoria”.

Consejos para acompañar a la infancia en las Navidades de la COVID-19

El hecho de que éstas vayan a ser unas navidades diferentes, probablemente con muchos menos encuentros familiares y más distanciamiento social, puede influir según Sonia Martínez en que las pérdidas y las ausencias sean aún más dolorosas. “Por un lado, los niños y niñas no podrán rodearse de todas las personas con las que acostumbraban a hacerlo en estos días. Por otro, será un momento en el que echen más en falta a las personas que ya no están con ellos. Incluso verán cómo sus padres, madres o tíos quizá se comporten de manera diferente a otras navidades porque ellos también han perdido a alguien”, reflexiona la psicóloga, que considera que las pérdidas son más vividas por los adultos y que sus emociones (tristeza, rabia, etc.) se «contagian», a los niños.

En estas navidades atípicas, la directora de los Centros Crece Bien ofrece una serie de consejos a padres y madres para ayudar a sus hijos a gestionar mejor la ausencia de seres queridos. Todos ellos parten de una base, “la escucha y la comprensión”:

  1. Anticipar a los niños qué va a pasar, con quién pasarán las fiestas y con quién no.
  2. Trasladar el mensaje de que esas personas queridas estarán con nosotros en la memoria, ya sea recordando momentos bonitos vividos con ellos, compartiendo un objeto personal de esa persona o buscando el lugar desde el que nos acompañará (por ejemplo: desde nuestro corazón, desde una estrella o desde un recuerdo).
  3. Es posible que los niños necesiten llorar, desahogarse, mostrar tristeza. El papel de los padres en esos momentos debe ser de escucha, comprensión y apoyo, mostrándoles que pueden recurrir a nosotros. En ningún caso hay que negar, ignorar o minimizar esos sentimientos.
  4. También podemos ayudar a los pequeños a focalizar en las personas de las que sí se van a poder rodear en estas fiestas, animándoles a disfrutar de la oportunidad de estar con ellos y preparando actividades propicias para ese disfrute (juegos en familia, manualidades, etc.).
  5. El tiempo que pasamos con los hijos es un regalo tanto para los padres como para ellos. Compartir tiempo antes de la Navidad ayudará a los pequeños a sentirse fuertes y apoyados cuando llegue una fecha señalada.

Cuatro de cada diez niños se cepillan los dientes dos veces al día

Con la finalidad de explicar y concienciar sobre la importancia de la salud bucodental, una importancia que cobra especial relevancia ante la actual pandemia por COVID-19, Lacer ha llevado a cabo recientemente una encuesta sobre los hábitos y la salud bucodental de la población española, tanto de los adultos como de sus hijos e hijas. Los resultados obtenidos muestran que el conjunto de la población española ha mejorado sus hábitos de higiene bucodental, en los últimos meses, al ser la boca una de las principales vías de entrada y reservorio para el virus.

 

Entre las principales conclusiones relacionadas con la infancia destacan:

 

  • Los padres de cuatro de cada diez hijos de entre 2 y 18 años indican que lo más frecuente es que los niños y niñas se cepillen los dientes dos veces al día. Tres de cada diez lo hacen un mínimo de tres veces al día y dos de cada diez, una única vez. Sólo el 6,3% indica que se lava los dientes de vez en cuando o que simplemente no se los cepilla.

 

  • Los más cumplidores con su higiene bucodental son aquellos cuyos padres tienen también un mayor nivel de higiene, con una diferencia de hasta un 26%. Por edades, los que más se cepillan los dientes son los mayores de siete años y, a mayor edad, mayor tiempo de cepillado.

 

  • En cuanto a los resultados obtenidos por comunidades autónomas, destaca la Rioja, donde el 81,9% de los niños y niñas se cepillan los dientes tres veces al día como mínimo. Es también la comunidad con un promedio de veces de cepillado diario del hijo superior. A la cola se encuentra Andalucía y Catalunya. En esta última región, únicamente el 22,4% de los hijos e hijas se lava los dientes tres veces al día o más.

 

  • La mitad de los hijos e hijas de los encuestados sufre algún problema dental, sobre todo dientes mal colocados (el 31,2%) y caries (28%). La edad comprendida entre los 11 y los 13 años parece ser en la que se registran más problemas dentales en general. Como consecuencia, los padres y madres llevan a sus progenitores al dentista un promedio estimado de 1,71 veces al año, siendo la frecuencia más habitual 1 vez al año (43,5%).

Permisos iguales e intransferibles para padres y madres en 2021

Desde enero de 2021, padres y madres contarán con los mismos permisos por nacimiento: hasta 16 semanas para los cuidados del nuevo hijo o hija, tras el nacimiento o la adopción. Desde marzo de 2019 los permisos han ido cambiando: mediante un Real Decreto con medidas urgentes para garantizar la igualdad laboral, se han ido ampliando progresivamente hasta llegar a la igualación de los mismos.

Si bien la medida fue inicialmente impulsada desde la plataforma PPiiNA, desde la Asociación PETRA Maternidades Feministas han manifestado reiteradamente su oposición a la ley de Permisos por Nacimiento Iguales e Intransferibles, ya que no recoge las exigencias sociales que consideran imprescindibles:

1. Una ampliación de los permisos parentales que garantice el derecho a una maternidad digna.

2. La transferibilidad del grueso de los permisos inferiores a un año.

Y en la que previamente no se hayan realizado para su elaboración:

1. Un estudio de opinión riguroso que recoja el posicionamiento de la ciudadanía sobre este asunto y muy en particular las demandas de las madres.

2. Un informe independiente con la opinión de profesionales y expertas/os en pediatría, salud perinatal, neurobiología perinatal, trabajo social, etc.

«El 1 enero de 2021 se harán efectivos los permisos iguales e intransferibles, que otorgan 16 semanas remuneradas al 100% al segundo progenitor (padres en su mayoría), ignorando la realidad de las madres y las necesidades de los bebés, así como la demanda histórica de colectivos de madres por la ampliación del permiso materno, congelado desde 1989″, han comunicado en nota de prensa.

Y es que, según la plataforma, España está a la cola de Europa en tiempo de licencia remunerada disponible para las madres. «Las escasas 16 semanas con que cuenta la madre no conceden a ella y al bebé el tiempo necesario para que puedan establecer un vínculo que es básico en la crianza humana, tal y como apunta la evidencia científica en el campo de la neurobiología del apego, y son un enorme obstáculo para los seis meses de lactancia exclusiva que la Asociación Española de Pediatría y la OMS recomiendan, y que muchas madres desean», sostienen

Además, apuntan también que los permisos de 16 semanas obvian que la mayoría de madres pasan por un proceso de embarazo, parto, posparto, puerperio, exterogestación, lactancia materna, que necesario proteger, siendo 16 semanas insuficientes.

Junto a la ampliación piden también transferibilidad de los permisos, al igual que en la mayoría de los países europeos con políticas de igualdad más avanzadas (siendo España un caso aislado con la actual ley) y que permite a las familias repartir el tiempo de crianza como deseen en función de sus circunstancias. «La implementación de esta ley otorga a los varones españoles el privilegio de tener los permisos paternos intransferibles y remunerados al 100 % más largos de Europa; mientras que las madres españolas estarán entre las europeas con menos tiempo disponible de licencia remunerada. Esta ley también discrimina a los bebés que se crían en familias monoparentales –hoy en día, en torno al 12% de criaturas nacen de madres solas–, ya que esas criaturas no gozarán de las 32 semanas de cuidados de las que sí disfrutarán los bebés de familias biparentales. Tampoco es una medida redistributiva: se trata de una medida vinculada al empleo, y sabemos que en España las personas con nivel socioeconómico más alto tienen más empleo y de mejor calidad, por lo que también serán estas quienes recibirán más recursos a través de estas prestaciones. No podemos olvidar que más del 30% de las criaturas seguirán sin tener derecho a ningún apoyo económico por parte del Estado, ya que nacen de madres sin empleo formal. Es por este motivo que desde PETRA defendemos también la necesidad de implementar una prestación básica universal por menor a cargo, similar a la existente en los países europeos con políticas sociales avanzadas».

El estrés en la adolescencia aumenta la ansiedad en la vida adulta, según un estudio

Un estudio realizado en ratones demuestra que, si durante la adolescencia los niveles de estrés se mantienen altos, se perjudican la memoria y el aprendizaje y, también, se provoca ansiedad en la adultez. La investigadora del Instituto de Neurociencias, centro mixto de la Universidad Miguel Hernández (UMH) y el CSIC, Cristina Márquez ha descrito este fenómeno, llamado programación diferida, junto a investigadores del Brain Mind Institute de Suiza. Este hallazgo abre la puerta a nuevas pautas de intervención terapéutica que permitan evitar los efectos adversos del estrés en la vida adulta, mediante la identificación y tratamiento de los adolescentes vulnerables.

Este trabajo demuestra que los animales sometidos a estrés durante el periodo crítico alrededor de la pubertad (peripuberal) muestran después una tasa de aprendizaje más lenta en la edad adulta, así como comportamientos relacionados con la ansiedad. Las alteraciones observadas a largo plazo no se deben a los efectos prolongados del estrés sino a una maduración diferente de sus vías de regulación, debida a las experiencias estresantes en la adolescencia, un proceso denominado programación diferida, que afectaría a la cognición, el comportamiento y la reactividad endocrina.

Cómo se predice el grado de alteración del aprendizaje

Cuando se vive una situación estresante, el cuerpo humano produce cortisol. En roedores, esta hormona es equivalente a la corticosterona. El estudio demuestra que es la capacidad de recuperación del nivel basal o inicial de corticosterona liberada en respuesta al estrés, repetido en la adolescencia, y no la cantidad de esta hormona, la que predice el grado de alteración del aprendizaje que se experimentará en la edad adulta.

Para evaluar los efectos del estrés en las habilidades cognitivas, de memoria y capacidad de aprendizaje, se han realizado pruebas de aprendizaje espacial en ratas. Según explica la investigadora Cristina Márquez, estos resultados se pueden extrapolar al aprendizaje en humanos, un aprendizaje que va más allá de lo académico y se extiende a todas las facetas de la vida diaria.

El hipotálamo -que regula las hormonas y las conductas vitales-, la pituitaria – que mantiene el equilibrio interno y del proceso de crecimiento- y la glándula suprarrenal -que produce las hormonas encargadas de regular la respuesta al estrés-, se conocen como “eje HPA”. Los investigadores explican que el funcionamiento de este eje en humanos es muy parecido al funcionamiento en roedores. Cuando se produce estrés de forma recurrente, hay una fase inicial de respuesta del organismo y otra de recuperación. Mientras que, en la fase inicial, los niveles máximos de glucocorticoides facilitan procesos fisiológicos necesarios para hacer frente a los desafíos inmediatos de una manera rápida, la fase de recuperación, o retorno al nivel basal en ausencia de estrés, es fundamental para proteger al organismo de una sobreactivación y prepararlo para nuevos desafíos.

Este estudio, publicado en Neurobiology of Stress, sugiere la puesta en marcha de un mecanismo neurobiológico por el cual el estrés peripuberal alteraría la maduración normal de los procesos de adaptación en regiones específicas del cerebro, como el hipocampo, que conduce a un deterioro del rendimiento cognitivo y la aparición de comportamientos relacionados con la ansiedad en etapas posteriores de la vida. En conjunto, los resultados de este estudio sugieren que la adolescencia sería una ventana temporal en la que el estrés puede conducir a cambios a largo plazo en la reactividad del eje hipotálamo-pituitaria-adrenal, que estarían relacionados con las dificultades en la capacidad de aprendizaje observada en la vida adulta.

Según los investigadores, estos hallazgos allanan el camino a nuevos estudios que identifiquen los mecanismos tanto de vulnerabilidad como de resistencia a los traumas tempranos. Los efectos de programación del estrés temprano podrían necesitar un período de incubación capaz de revertirse en cerebros jóvenes y más plásticos, pero no durante la edad adulta. Por tanto, tras la detección temprana de los individuos vulnerables al estrés, podría haber una ventana de oportunidad para que la intervención terapéutica en la adolescencia evite el curso natural hacia la psicopatología y las deficiencias cognitivas.

Ya está disponible ‘Harry Potter y el prisionero de Azkaban’ en audiolibro

El tercer título de la popular saga de magia, ‘Harry Potter y el prisionero de Azkaban’ ya está disponible en Audible, empresa de Amazon y distribuidor mundial de contenido digital de entretenimiento en audio de calidad. En el audiolibro narrado en exclusiva para el servicio por la actriz Leonor Watling, editado por Pottermore Publishing, Harry Potter ya tiene 13 años y comienza otro trepidante curso en el Castillo de Hogwarts. Conocerá la existencia de un peligroso asesino, Sirius Black, que se ha escapado de la prisión de Azkaban y que al parecer está dispuesto a encontrarse y a acabar con él.

Por lo alrededores del Castillo se dice que este asesino -que es la primera persona que consigue escapar de la prisión de magos- adquirió sus poderes cuando estuvo en el bando de Lord Voldemort.

Leonor Watling narrará por primera vez la aparición de los Dementores, los guardianes de Azkaban. Estos seres oscuros que se alimentan de la felicidad y de los recuerdos alegres, dejando a su paso únicamente tristeza, desolación y un gran descenso en la temperatura deambularán  por las torres de Hogwarts obligando a Dumbledore y al Ministerio de Magia a tomar precauciones especiales para la seguridad de Harry.

Watling vuelve a sumergirse en las aventuras de Harry, Ron y Hermione buscando el tono apropiado para cada uno de los personajes de esta nueva entrega. “He intentado mantener a Harry muy cerca de mi textura y colocacion de voz, así es más cercano a mí, la voz de Hermione es más aguda y me imagino a Ron un poco más travieso”, explica la actriz y narradora de la saga.

El tercer audiolibro de Harry Potter reúne a personajes extraños, como la maestra de Adivinación que predice la fatalidad; emocionantes partidos de Quidditch; encuentros y desencuentros con Snape; una visita a la aldea mágica de Hogsmeade y la peligrosa aventura de Ron, Hermione y Harry que les llevará a descubrir al Señor Oscuro.

De esta experiencia con Audible, Leonor Watling asegura que “es un trabajo muy duro y que es precioso. Tiene algo muy bonito y muy de la palabra, de trabajar con la palabra y saber que estás contando un cuento, que es como lo primero que empezamos a hacer los seres humanos, sin nada más. No hay nada más que la voz”, confiesa.

‘Harry Potter y el prisionero de Azkaban’ ya está disponible en exclusiva en Audible, al igual que ‘Harry Potter y la piedra filosofal’ y ‘Harry Potter y la cámara secreta’. Estos títulos forman parte del catálogo con más de 90.000 audiolibros y podcast originales, entre los que se encuentra un amplio listado de títulos, por una suscripción de tan sólo 9,99 euros al mes. Además, el servicio ofrece un periodo de prueba gratuito de 30 días para nuevos usuarios -3 meses gratis para miembros de Amazon Prime- y la posibilidad de cancelar en cualquier momento.