‘Sukaldean Sortzaile’, el concurso gastronómico del País Vasco que aúna a jóvenes y mayores

El proyecto tiene como objetivo conectar a los jóvenes con la gastronomía tradicional y fomentar tiempo de calidad en familia.

Adopción: el derecho del niño a tener una familia

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El número de niñas y niños adoptados, en adopción nacional, a lo largo del año 2019 ascendió a 626. Los ofrecimientos de adopción se han incrementado llegando a 1.518, emitiéndose 881 certificados de idoneidad, de los que el 93,23% fueron positivos. El grupo con mayor tasa de adopciones fue el de 0-3 años.

Con ojos del corazón

La soledad social es un concepto que pocas personas usan y que se repite desde las primeras edades. Viene a definir situaciones que convertimos en cotidianas y que están poniendo de manifiesto la necesidad de una reeducación del sistema y la obligatoriedad de dotar de emociones todo aquello que esté relacionado con el ámbito educativo desde la base.

Entendemos que la labor de mediación es responsabilidad de los mayores, atribuyendo ciertos roles a un sector de la población escolar, cuyo único criterio es la edad y la premisa de la intención de nuestros actos; criterio arbitrario y vacío, teniendo en cuenta que los casos más graves de acoso o aislamiento se dan en situaciones donde no ha habido ninguna experiencia relacionada con la prevención, la emoción y el respeto entre iguales.

Algo tan sencillo como es mirar con libertad, se convierte en un reto para muchos niños y niñas que surcan los patios fríos y gigantes de nuestras escuelas. Algo tan natural como pasar el tiempo jugando, viene a ser una odisea para los que encuentran en este momento un punto de soledad, de miedo y de conflicto. En este sentido, debiéramos hablar de “soledad social” (concepto que pocas personas usan y que se repite desde las primeras edades).

Este proyecto está basado en la experiencia de Primaria «Ojos de águila, corazón de elefante», cuya responsable y creadora es Pilar Pérez Parejo, un proyecto muy interesante que descubrí en un encuentro entre docentes amantes del cambio y decidí adaptar a los niños y niñas de mi clase de Educación Infantil.

¿En qué consisten nuestras actuaciones?

Estoy firmemente convencida de que es precisamente en Infantil donde deben asentarse las bases de la equidad, la tolerancia y el respeto a la diversidad, pues son aprendizajes básicos:

  • no juzgar
  • valorar
  • abrirse a la comunicación
  • sentirse escuchada, valorado, atendida
  • desarrollar el compromiso con la otra persona
  • mantener la calma y la mirada limpia
  • hacer partícipe al otro
  • invadirlo todo de sensibilidad y afectividad

¡Qué importante es concienciar a los más pequeños de la necesidad de saber ponerse en el lugar del otro!

El patio

Todos debemos saber empatizar e interactuar cuando vemos que algún compañero está solo. De la misma forma, como docentes, hemos de ayudar a los niños y niñas de 3 años, que perciben que el patio es un lugar demasiado grande y los hace sentir más pequeños si cabe.

La perspectiva de los niños cambia cuando se sienten necesarios al intervenir, desde el respeto y desde esa autoridad moral que sienten como los niños grandes  que son, en actuaciones básicas como:

  • acompañar a alguien en la soledad del patio
  • preocuparse de que no haya conflictos
  • saber mediar
  • buscar soluciones sencillas y directas

Así, el proyecto pone, en los ojos de los más pequeños, la prevención ante el riesgo del acoso escolar y el aislamiento social.

Objetivos y desarrollo del proyecto


Ana González Herrera
CEIP «Maestro Eduardo Lobillo» (Rota, Cádiz)

Con ojos del corazón II

Perseguimos que ningún niño esté solo en el patio

Tratamos de trabajar la conciencia de grupo, la cohesión y las interacciones sociales, invitando a los compañeros a jugar, a dar un paseo, a que expresen qué necesitan o simplemente a dar la mano cuando alguno de los más pequeños se siente solo o desorientado.

Las emociones como recurso

“Con ojos del corazón” tiene como fin aprender a convivir felices, sabiendo que si partimos del respeto y de la palabra, estamos resolviendo conflictos desde el cariño y la empatía. Estamos usando las emociones como recurso para una convivencia natural, equilibrada y vital.

Pelear no es la solución

Es en esa edad, distinguen, de manera espontánea, que pelear es un recurso negativo, que no nos llevará a solucionar nada, y comprenden que un abrazo, quererse y hacer sentir que estamos cerca ayuda a que otros niños tengan seguridad, en un entorno que, a veces, es distante, ruidoso o demasiado grande. Por eso, la interacción entre iguales es necesaria y si los hacemos conscientes y protagonistas de sus emociones, es muy fácil que estas interacciones sean de calidad.

Dar voz a la infancia y descubrir sus talentos infinitos

Escucharles y dejar que expresen y proyecten cómo actuarían ante un determinado conflicto o qué harían para ayudar a un niño en apuros pone en evidencia un potencial natural que el adulto se empeña en reeducar y reconducir. Son ellos, en esencia, capaces de solventar situaciones que nosotros, como personas mayores, gestionamos de una manera totalmente contraria a la suya, desvirtuando el verdadero objetivo de la resolución en sí. Sin embargo, nuestro objetivo debe ser dar voz a la infancia para descubrir los talentos infinitos y enfoques que reorganizan cualquier realidad vivida.

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Desarrollo del proyecto

 


Ana González Herrera
CEIP «Maestro Eduardo Lobillo» (Rota, Cádiz)