Los adolescentes que presentan dificultades en ciertas funciones neurocognitivas, como las relacionadas con el aprendizaje, la memoria o la comprensión de las emociones ajenas, presentan un mayor riesgo de suicidio, según un estudio elaborado por el Grupo de Investigación en Bienestar y Salud Mental (Prisma) de la Universidad de La Rioja.








