La consejera de Educación de Cantabria, Marina Lombó, ha reconocido que el curso escolar será "difícil" y supone un "desafío de organización sin precedentes", destacando y agradeciendo el "compromiso y la implicación" de los docentes cántabros, que ya hicieron "un gran esfuerzo" para finalizar el curso pasado en unas circunstancias "absolutamente excepcionales".







