Un clima de aprendizaje positivo es un requisito previo para lograr un mejor rendimiento de los estudiantes. Por eso es importante atraer a los profesores de mayor talento a las aulas más difíciles y asegurarse de que los niños de todos los entornos socioeconómicos se benefician de ese clima disciplinario. Así lo defiende el director de PISA, Andreas Schleicher, en su estudio sobre Fortalezas y debilidades de la Educación en España.



