Si los últimos días de 2010 transcurrieron al compás de un rosario de manifestaciones (hasta cuatro del 22 al 29 de diciembre) protagonizadas por los sindicatos de enseñanza (junto al resto de funcionarios públicos) en protesta por la Ley de Medidas Extraordinarias para la Sostenibilidad de las Finanzas Públicas, la llegada de 2011 no hace si no caldear el ambiente.







