Con la vista puesta en alcanzar los Objetivos de Lisboa, eso sí, con escasa esperanza en lograrlos en el plazo previsto del año 2010, el sistema educativo pretende unir esfuerzos para luchar de manera conjunta contra el fracaso y abandono escolar prematuro, el incremento del número de titulados y la potenciación de los estudios profesionalizadores de FP.







