El otoño es siempre una época de adaptación al nuevo curso y a las rutinas propias del invierno. En el caso de los adultos, estamos más que acostumbrados a lo que suponen estos meses siempre llenos de cambios. Sin embargo, los niños y adolescentes se enfrentan además a la multitud de retos del nuevo curso y a actividades extraescolares que se suman a su ya habitual proceso de evolución y desarrollo. Esto requiere también un tiempo para adquirir los nuevos hábitos.







