En la era digital, las nuevas tecnologías han transformado radicalmente la forma en que interactuamos con el mundo que nos rodea. Las reglas del juego han cambiado sustancialmente, y la manera en que educamos a nuestros estudiantes debe adaptarse a estos nuevos tiempos. La digitalización ha permeado todos los aspectos de nuestra vida, desde los servicios de salud hasta la administración pública, y, por supuesto, la educación. Este cambio nos ofrece oportunidades sin precedentes para enriquecer la enseñanza y el aprendizaje, pero también plantea desafíos significativos sobre cómo utilizar estas herramientas de manera efectiva y estratégica.