Este contenido está restringido a suscriptores
Surgidas en 1991, las charter schools se han extendido a velocidad de infarto por casi todo EEUU. Su fórmula comparte con la Concertada de nuestro país la financiación pública unida a una gestión privada, pero poco más. Denostado por unos y admirado por otros, este nuevo tipo de escuela ha cosechado éxitos innegables en algunos de los barrios más deprimidos del país. Pero hay quien lo ve como una amenaza para la Pública clásica que aún no ha demostrado sus supuestos beneficios.






_11732.jpg)

