La Biblia es una composición de belleza literaria inmensa, además del libro sagrado para los cristianos. Por eso, es esencial preguntarnos como docentes cómo trabajar la biblia para que nuestros alumnos se familiaricen con ella. Además, es importante que intentemos que la comprendan y la integren en su día a día. En definitiva, la Biblia es una parte fundamental de la formación religiosa de los niños.







