Este contenido está restringido a suscriptores
España ocupa el décimo lugar de los 27 países europeos en cuanto a la disponibilidad material para usar las nuevas tecnologías en las aulas; el vigésimo puesto si se habla de la capacitación del profesorado para utilizar esas nuevas tecnologías y se hunde hasta la antepenúltima plaza si se valora únicamente la motivación de los docentes. Según los indicadores sobre uso de las nuevas tecnologías en las aulas de la Comisión Europea, el problema español no está en los recursos.





