Este contenido está restringido a suscriptores
Un análisis del documento –y no un análisis de intenciones, aunque cuanto más habla la Ministra, peor pone las cosas– es lo que se pretende hacer aquí. Por tanto, el artículo se ciñe a la letra del texto y no a su espíritu, aunque, por supuesto, no se dejarán pasar sin más las “buenas intenciones” (o no tan buenas) que ya han demostrado, sobre todo en la Logse, su inoperancia, cuando no su carácter nefasto para la enseñanza.