Un estudio experimental publicado en 2026 vuelve a colocar la codocencia en el centro del debate educativo: si la mejora de los resultados pasa por reducir alumnos por aula o por incorporar dos docentes coordinados en la misma clase. La evidencia apunta a que dos adultos bien organizados pueden elevar el aprendizaje, con un impacto estimado en el 8,6% de una desviación estándar —unos dos meses de progreso académico—, aunque también abre otra discusión: la sostenibilidad del sistema y las condiciones necesarias para que la fórmula funcione de verdad.









