Este contenido está restringido a suscriptores
Con la aparición la semana pasada –y que MAGISTERIO les ofrece en primicia– de los datos de porcentaje de graduados en Secundaria superior para 2006, ya se puede afirmar que, matemáticamente, es imposible que España consiga cumplir los objetivos de Lisboa para 2010, al menos en dos de los cinco indicadores: abandono educativo temprano y logros de nivel educativo de los jóvenes. Además, los datos apuntan a que vamos a tener problemas incluso en la prórroga.





