Este contenido está restringido a suscriptores
Después del varapalo de PISA muchos han empezado a buscar culpables –tarea inquisitorial de gran éxito en España cuando las consecuencias nos desagradan– y parece que han aparecido: máximo responsable, el gasto por alumno. Pero, ¿hemos elegido al verdadero culpable?