Este contenido está restringido a suscriptores
Seguramente no te habrás parado nunca a pensar en si tu hijo o tu hija o tus alumnos son desobedientes. Lo que suele ocurrir es que demos por hecho que si le pedimos algo a nuestros hijos y éstos no responden a la primera, o se muestran remolones, asumamos que “son desobedientes” o que “no nos hacen caso”.




