El estreno de "El chico de los pantalones rosas" devuelve al primer plano una herida que la escuela conoce demasiado bien: el acoso escolar. A partir de la crítica cinematográfica y de los datos más recientes sobre convivencia y conducta suicida, la película se convierte en una oportunidad para mirar el problema desde la educación, la prevención y el acompañamiento al alumnado.








