Este contenido está restringido a suscriptores
La alarma social ha crecido en el último año en torno a casos de conflictividad en las aulas, violencia o vigilancia por tráfico de drogas en el entorno de los centros. Junto a los distintos sucesos que han salpicado periódicos y telediarios y que suelen acabar en crónicas de tribunales la mayor parte de los casos, los profesores se han cansado de esperar y han dado el grito de alarma al sentirse indefensos.