¿Cómo transformar una conducta de burla en una oportunidad educativa real? Este artículo presenta una experiencia desarrollada en un centro de Educación Primaria con aulas UECO, donde el uso de términos como “autista” o “síndrome de Down” como insultos dio lugar a una intervención basada en prácticas restaurativas y educación inclusiva. A través de la implicación activa del propio alumnado, se diseñó una acción de sensibilización que no solo permitió reparar el daño causado, sino también generar conciencia, empatía y cambios significativos en la convivencia escolar. La propuesta pone de relieve el valor de convertir el conflicto en aprendizaje para avanzar hacia una cultura inclusiva.






