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“No espero nada de la nueva Ley, o casi nada, porque no hay una discusión en torno a la Educación en la que participen abiertamente el público o la prensa generalista”; “los consensos no sirven para nada, especialmente si en ellos no entran más que los políticos y los sindicatos educativos, y no el resto de la sociedad”. Estas frases, del sociólogo Víctor Pérez Díaz, suponen un vuelco al actual debate sobre la reforma de la Educación y al famoso consenso educativo, y obligan a replantearlo desde otro punto de vista.