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Fracaso escolar e inadaptación son los principales síntomas de que algo va mal en el desarrollo de los adolescentes. Sin embargo, a veces no saltan las alarmas y cuando actuamos es tarde. El chaval de 14 años que se suicidó la semana pasada en Hondarribia es un caso particular, quizá porque tenía un buen expediente académico y sufría el bulling o acoso en silencio, pero no por eso es menos grave.