Este contenido está restringido a suscriptores
La primera vez que se oyeron malos vaticinios para los resultados de España en el Informe PISA fueron los de Santiago Arellano, entonces director del antiguo Inecse (hoy Instituto de Evaluación o IE). Se refería a los resultados de 2003, dijo que puesto que no se había hecho nada, ningún cambio podíamos esperar, y acertó de pleno.