Uno de los rasgos distintivos del pensamiento matemático es su capacidad para operar en múltiples registros de representación. En el aula, sin embargo, no siempre se hace explícita la diversidad de habilidades cognitivas que intervienen en la comprensión matemática. Entre ellas, la visión espacial y la visión abstracta ocupan un lugar central. Ambas son esenciales, complementarias y, en muchos casos, desigualmente desarrolladas en el alumnado.








